
Esta crítica incluye spoilers del libro anterior.
Tras finalizar la primera parte de esta saga de Danielle Paige, un oscuro y trepidante retelling del conocido libro El Mago de Oz, me moría de ganas por empezar con su segunda parte y descubrir qué aventuras le deparaban a todos y cada uno de los personajes. Gracias a la editorial Roca, que los está traduciendo al español con rapidez, he podido continuar esta historia que, por ahora, me está sorprendiendo bastante.
Dorothy debe morir terminó con una Amy Gumm, protagonista de esta historia, muy segura de sí misma y de la acción que debía realizar: matar a Dorothy y conseguir que el mundo de Oz y sus habitantes volvieran a vivir en paz. A pesar de ello, los lectores pudimos comprobar con tristeza que no lo consiguió y que, por ello, esta segunda parte nos iba a deparar aún más aventuras que la primera. Junto a Ozma, la antigua reina de Oz, Amy deberá volver a intentar asesinar a la malvada Dorothy y a su ejército, que cuenta con el famoso león y el vivaz espantapájaros de la historia original, entre otros.
Si ya el primer libro me enganchó desde la primera a la última página, Los malvados se alzarán lo ha vuelto a hacer y lo ha superado con creces. Las aventuras que acontecen a sus personajes comienzan desde la primera página y Amy me ha seguido sorprendiendo por su valentía, tenacidad e implicación con la causa. A pesar de que se encuentra con cada vez menos apoyos para luchar contra “los malvados” y que se ve obligada a confiar en personas de las que no está totalmente segura, la evolución de este personaje es palpable a lo largo de las páginas de este libro. No solo tendrá que enfrentarse a estos problemas en Oz y su Ciudad Esmeralda, sino que también deberá solventar algunos problemas con otros personajes y los que se encuentra dentro de sí misma.
Me ha encantado una vez más la originalidad de la historia y el hincapié que hace esta autora, Danielle Paige, en retratar esa delgada línea que existe entre el bien y el mal a través de la mayoría de sus personajes. No hay ni buenos ni malos (frase que podría recordaros a los populares personajes de la saga Canción de hielo y fuego), sino que muchos de ellos nos sorprenden al dejarse llevar por el poder y sus propios intereses. Por ello, esta es una de las razones que han hecho que el libro me enganchara tanto.
Otra de ellas es su rápido ritmo, como ya os he comentado anteriormente, que logra que el lector se enganche desde las primeras páginas. Y una de las más importantes su ambientación, ya que en esta novela conocemos más sobre el nuevo universo de Oz: nuevos personajes, criaturas y escenarios donde la magia y la oscuridad son las protagonistas.
Los malvados se alzarán es una segunda parte de saga que mejora incluso la primera, cuyos personajes me han sorprendido desde el principio y cuya ambientación mágica y oscura me ha encantado por su originalidad. Esta autora demuestra, una vez más, su capacidad para crear un magnífico retelling de El Mago de Oz, muy diferente a la historia original y que estoy segura podrá enganchar a todos los fans de esta primera. Y, si aún no la habéis leído, os animo a embarcaros este 2017 junto a Dorothy y Totó en el increíble viaje a través del camino de baldosas amarillas para descubrir el espectacular mundo de Oz y las aventuras que les aguardan.

Son muchas las cosas que me fascinan de 
Cuando decidí leer Julia desaparece me pasó algo que no suele sucederme cuando escojo un libro. Normalmente, leo el pequeño resumen que viene en la parte de atrás y me hago una idea de lo que me puedo esperar de su interior. En este caso, yo había entendido que el libro era una especie de thriller en el que Julia tendría que resolver un misterio. Además tampoco había oído hablar de este ejemplar con anterioridad y como tampoco es muy conocido, no pude buscar referencias en otros blogs de literatura. Así que digamos que mis expectativas no eran demasiado altas. Pero cuando comencé a leer, me dije a mí misma: “¡ya te vale!”. Y es que este libro es mucho más de lo que yo me creía. Para empezar por alguna parte, la historia se nos presenta en una época pasada, donde las brujas convivían entre los ciudadanos y donde eran perseguidas hasta terminar en una hoguera. En este ambiente tan medieval, una serie de muertes empieza a acontecer y Julia comienza a tener sospechas. Y os preguntaréis, ¿quién es Julia? Pues bien, es una espía. Ni más, ni menos. Y es una espía que tiene una ventaja enorme y es que puede desaparecer sin dejar rastro. Así cualquiera, ¿no? Pero la verdad es que tener ese don en una ciudad donde las brujas son perseguidas y asesinadas públicamente no es el trabajo ideal que cualquier jovencita desearía tener.
Hace unos años, antes de que internet nos pusiera al alcance de un clic de ratón la opción de conseguir la música que nos gusta (por no hablar de otras formas de cultura o vicio), solo se podía disfrutar de un buen tema musical mediante la radio; sin poder controlar los temas que escuchabas, como mucho el estilo dependiendo de la frecuencia que escogieras. De esta manera, y tras machacar nuestros oídos, una y otra vez, con esa balada heavy, ese enérgico tema de rock o aquella canción popera, cuando ya eras un adicto a aquella pegadiza melodía, acababas comprándote el cassette o el cd. En mi caso, no era la primera vez que tras escuchar el álbum entero descubría que únicamente me gustaba aquella canción que me había obligado a acercarme a la tienda de música (ay, qué nostalgia) para hacerme con él. La irrefrenable máquina del marketing había funcionado conmigo centenares de veces. Con los libros que son un compendio de relatos acostumbra a pasar lo mismo, sobre todo si éste reúne historias escritas por varios autores. En estos casos te venden nombres: que si el autor súper ventas de libros de fantasía, o aquella autora que escribe adictivos thrillers de investigación, etcétera; una forma tan lícita como necesaria de promocionar y vender un libro, pero que en más de una ocasión resulta una desagradable sorpresa para el pobre lector que, ingenuo, pensaba que todos los relatos estarían a la altura del narrado por el afamado escritor que se anunciaba en portada. ¿Pero qué pasa si en el libro en cuestión todos los relatos pertenecen a ese laureado autor? Bien, para resolver la cuestión planteada no hay mejor forma que ponerse manos a la obra con un libro que cumpla con estas características: en este caso, y yéndonos al género fantástico, Filos Mortales de Joe Abercrombie parece la mejor elección.
Todos conocemos las proezas de los héroes clásicos. Bueno, igual no todos, pero sí muchos. Y puede que tampoco todas las hazañas, pero alguna sí. (Y no pienso cerrar más el círculo).
Guerra total. Dos palabras que unidas muestran similar contundencia a la de un hacha cayendo sobre un cuello. Sangre, muerte, pérdida, destrucción y sufrimiento. Pero también el alivio del que sobrevive. “Sigo vivo”. O la búsqueda de culpa, de ese mismo superviviente, por haber realizado tareas de dudosa moralidad. “¿Por qué lo hago?” ¿Arrepentimiento? No, eso, casi nunca. Pues no hay tiempo para ello, ya que cada uno, cada soldado, cada persona, libra una lucha; no solo interna, intentando averiguar qué les ha llevado hasta ese punto exacto y por qué hacen lo que hacen, sino también contra enemigos tangibles que de un mandoble les pueden borrar de la existencia. Supervivencia y guerra total es lo que encontraremos en El último argumento de los reyes, el libro que cierra la trilogía de La Primera Ley; el brutal y oscuro desenlace de ese mundo en donde no hay buenos ni malos, no hay héroes ni villanos, no hay ángeles ni demonios; solo hay vencedores y vencidos, vivos y muertos. “Solo hay una diferencia entre la guerra y el asesinato: el número de muertos”. Y, en esta última entrega, la mayoría de los personajes que empezamos a conocer en 
Hay muchas cosas que me encantan de Laura Gallego, pero yo creo que lo que más me gusta de ella es la capacidad que tiene de teletransportarme a otros mundos. La descubrí cuando leí la trilogía de Memorias de Idhún y desde entonces fue un no parar. Seguí con La emperatriz de los etéreos, Dos velas para el diablo, y así hasta llegar a 


Una joven llamada Dorothy, un simpático perro que la acompaña a todos lados, un camino de baldosas amarillas, un tornado que es capaz de trasladar una casa a un mundo nuevo y unos brillantes zapatos rojos capaces de hacer magia… Es increíble que tantos elementos dispares quepan en una sola historia y que esa historia se haya convertido en una de los libros más famosos jamás escritos.
La fantasía, la ciencia ficción, los personajes divertidos y bien desarrollados, desconectar durante horas y no querer soltar un libro, no saber nada de un escritor y, solo con leer un primer capítulo suyo, querer saberlo todo sobre él, mola. Todo aquello que me haga pasármelo pirata mola. Y con Brandon Sanderson, todo eso que tanto me gusta, no parece tener fin. Y eso… sí, eso mola.


De un tiempo a esta parte veo en cómics cada vez con más frecuencia el nombre de Víctor Santos. Ya sea como escritor o como dibujante, es muy posible que estemos ante el autor que ha conseguido publicar en más editoriales españolas diferentes: Norma, Panini, Aleta, Astiberri, Dolmen, Planeta…