
La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker
Harry Quebert. Un nombre odiado por algunos y adorado por otros. Pero, desde luego, un nombre que no ha dejado indiferente a nadie. Resulta raro, después de las muchas críticas que he leído al respecto de este libro, reseñarlo para todos vosotros. ¿Quién no ha oído hablar de La verdad sobre el caso Harry Quebert? Puesto en bandeja para todos los lectores, con grandes promociones como no se habían visto en los últimos años, se trata de una historia que, para bien o para mal, todo el mundo quiere leer, aunque sea solamente para poder hacer su propio balance de lo leído. ¿Que cuál es el mío? Tendréis que leerlo más adelante, el misterio es el misterio. Pero si aparece aquí, ya es por alguna buena razón, y eso es lo que cuenta en un principio. Pero por no quedarnos en lo superficial e ir ahondando un poco más en la novela que me trae hoy aquí, iré desgranando poco a poco lo que he descubierto con este libro que, sí, si tengo que decirlo ya, me ha gustado, diría que es una de mis lecturas de este año, pero con argumentaciones de por medio, que es como me gusta hacer las cosas a mí. Así que, después de esta introducción, sólo nos queda meternos de lleno en materia. Prepárense, porque vienen curvas…
Harry Quebert. El nombre que se ha quedado grabado en la historia de un pueblo: Aurora, y en la vida de un escritor: Marcus Goldman. Cuando el cuerpo de una niña de quince años aparece en el jardín de Harry Quebert, será su amigo Marcus el que empiece a desentrañar los misterios que rodean la muerte de la pequeña, y destapará aquellos secretos que, en el pueblo, no deberían haberse destapado nunca. Porque a veces, lo que está bajo tierra, debe permanecer en descanso.


















