
A Xabier Quiroga me lo recomendaron mis hijos adolescentes. Resulta que sí funcionan las lecturas obligatorias del instituto, aunque a veces los adultos dudemos y los chicos renieguen siempre. Lo de renegar en la adolescencia, es algo que hay que soportar, sufrir y superar, es como el acné. Era por setembro era el libro que tocaba para la asignatura de Lingua Galega y Literatura y tuvieron la suerte de que después conocieron al autor y pasaron una tarde estupenda con él, que les habló de La casa del nazi, así que, como yo escucho a casi todo el mundo y valoro mucho la opinión de esta juventud, que ellos también saben, les hice caso y me llevé el libro de viaje durante mis vacaciones. Les he dado la razón, no solo me ha gustado mucho la historia, es que he disfrutado un montón con la forma que tiene Xabier Quiroga de escribir, pero mucho. Ahora tengo que leerme alguno de sus libros en gallego, porque seguro que todavía es mejor, pero este, traducido por Isabel Soto, ha sido, es, una maravilla.
Os cuento: resulta que hasta el despacho del Fiscal Superior de Galicia ha llegado el original de una novela, mas unos documentos que la acompañan, que un editor que no quiere meterse en líos, recibió de forma anónima. El título es La casa del nazi con el subtítulo En la oscuridad. El protagonista es Pepe Reina, un taxista, apasionado lector y curioso personaje al que un político de peso en el PP gallego, Manuel Varela, le encarga una investigación y le exige que sea con la mayor discreción. Pepe tiene alma de detective y un carácter bastante romántico, le gusta vivir en la aldea porque se cansó de la ciudad, pero se entretiene indagando sobre cualquier cosa, así que, como el político es generoso con el dinero, acepta el encargo. Manuel Varela había recibido un e-mail con al asunto “sobre nazis” enviado por un antiguo representante del Centro Simon Wiesenthal en Argentina. Parece ser que con él se había puesto en contacto un joven universitario que estaba rastreando la presencia de nazis en Galicia después de la Segunda Guerra Mundial. Durante esta investigación el nombre de Manuel Varela había aparecido y el chico pedía consejo. El argentino se ponía en contacto con el político para informarle. Manuel Varela no sabe, ni remotamente, la razón por la que su nombre puede aparecer en una investigación sobre nazis, y como su imagen pública es muy importante, no quiere llevarse ninguna sorpresa. Encarga a Reina que averigüe todo lo que pueda.
Pepe se pone en marcha y se busca dos colaboradores, aunque al principio estos no sabrán para quien trabajan o con qué propósito investigan; uno es Barrabás, que sabe de la vida y propósito de todo el mundo, al que pide que averigüe sobre la vida y obra de don Manuel, incluida su infancia en Monforte de Lemos. La otra es Lelia, una chica a la que conoce por casualidad en un hotelucho de Santiago y que es una lectora voraz, una mente muy despierta y una bellísima persona. El trabajo de Lelia será leer todo lo que se haya publicado sobre los nazis en Galicia y redactar informes a Pepe. Mientras él, viajará por varios sitios del interior de la comunidad intentando seguir las pistas y hablando con diferentes personajes.
Aunque el libro es extenso, tiene algo más de 600 páginas, a mí no me ha sobrado nada. En principio, puede parecer algo lioso hablar de una novela que habla de otra novela, de una investigación que habla de otra investigación, pero solo son las primeras 20 o 30 páginas, enseguida encuentras el sentido a los saltos de tiempo y al cambio de personajes. Porque en la novela hay flashback, e incluso un sutil y filosófico flashforward, que no sé si se puede considerar así, porque es dentro del libro interior. Son capítulos cortos, una forma de contar la historia ligera, con mucho sentido del humor, esa retranca gallega está muy presente en el personaje de Reina. Hay mucha historia bien integrada en el devenir del relato, lo que hace que no sea pesada. Descripciones muy acertadas, diálogos que ayudan a entender y mantiene el misterio y el intríngulis hasta el final.
Luego el tema, que ya sabéis lo que me gusta a mi aprender, pues no tenía ni idea de la presencia de nazis en esta tierra, y mira que he visto pelis y leído libros sobre esa época, porque es un tema muy recurrente. Pero no solo se habla de los nazis en el libro, también se retrata la vida de Galicia, la de antes y la de ahora, muy bien por cierto. No digo yo que lo que cuente sea verdad, pero que pudo ser, pudo. A propósito de esto, el mismo autor escribe en la portada:
“Si todos los hechos relatados en esta novela fueran producto de la fantasía, no quedarían secretos en los rincones más ocultos de nuestra historia”

Página cuatro de mi diario de lectura del manga Assassination Classroom. O página dieciocho si lo hubiera leído en el orden lógico. Pero como no lo sigo desde el principio, es lo que hay.
No sé qué me ha dado últimamente con los libros antiamor. Os recuerdo que hace poco os hablaba de 
Hace poco más de dos años me llevé una grata sorpresa al enterarme de que la 
Si hay algo que nadie puede parar, por mucho dinero o poder que tenga, es el paso del tiempo. Queramos o no queramos, chillemos o pataleemos, a medida que pasamos las páginas del calendario cada vez las resacas son más duras y el sueño resulta más difícil de coger; cada vez son más los amigos que empiezan a trabajar el arte de la excusa para evitar salir a la calle más de lo indispensable, y cada vez uno se da más cuenta de que la mejor época de su vida ha pasado y que todo lo que viene a partir de ese momento va a ser cuesta abajo. Y sí, esto lo dice un mocoso de veinticinco años. Más o menos el momento en el que uno es consciente de que los veranos de tres meses se fueron para no volver jamás.
Parece mentira que lo que está ocurriendo en Corea del Norte sea verdad. Que sepamos tan poco sobre lo que allí ocurre y que lo poco que nos llega sea de manera sesgada y aun así nos escandalice. Y no es para menos. No tenemos ni idea de lo que Kim Jong-un está haciendo con su país. Sinceramente, me aterra que gente como él esté donde está.
Este es uno de esos libros que me atrapan por su sinopsis. Un libro de esos que alterno con novelas y que voy leyendo poco a poco, como si se tratara de una revista. Algo así como un libro de verano, algo ligero y al mismo tiempo interesante que me permita tomarlo y volver a él cuando me apetezca (véase: de tumbona en tumbona).


Con Corrupción policial, el lector es libre de elegir cómo quiere leerlo. En verdad, esto se aplica a cada libro que podamos leer en la vida, sea cual sea; sin embargo, no es tan usual que se pueda aplicar a una novela de aspiraciones principalmente comerciales y de entretenimiento, como es, supuestamente, el caso de todas las obras de 
Por amor se han hecho muchas locuras a lo largo de la historia. Quizás ninguna tan bárbara como la del doctor Carl von Cosel quien, tras no poder salvar a Elena Hoyos, su amor platónico, de morir por tuberculosis, decidió exhumar su cadáver dos años después de que la joven soltase su último suspiro. Tras ello, hizo lo posible por que el cadáver tuviese el aspecto (y el hedor) más humano posible y mantuvo una relación enfermiza con éste hasta que fue descubierto siete años más tarde por la hermana de la fallecida. Está claro que si tomamos como base este caso cualquier locura por amor de la que hablemos va a parecer pequeña.
Como la mejor literatura, la novela gráfica no sólo nos ayuda a conocer el mundo, sino que, con cada vez mayor frecuencia, resucita a extraordinarios personajes como 
