Publicado el

Gatos en la cabeza, de Laura Agustí

Gatos en la cabeza

En mi cabeza hay muchas cosas. Algunas con más sentido que otras, aunque siempre demasiadas, me temo. Pero si hay algo que Gatos en la cabezasé con certeza es que en mi cabeza hay gatos. Hay un gran hueco para ellos desde que, a los diez años, tuve mi primera mascota felina. Ahora dos gatos, Teo y Flanelle, ocupan ese espacio en mi cabeza (por no hablar de los sofás y camas de la casa). Ellos y, en general, todos los gatetes del mundo, porque los que somos adoradores de felinos no podemos evitar quererlos a todos ellos. ¿La loca vieja de los gatos? Sí, probablemente algún día acabe así. De momento lo tengo controlado, pero no puedo evitar emocionarme cuando veo libros gatunos.

Laura Agustí también tiene gatos en la cabeza. Y eso de tener pájaros en la cabeza y pensar que estos son salvajes y libres no está mal, pero pocos saben lo que es tener gatos ahí arriba. Mucho más divertido, donde va a parar.

Gatos en la cabeza es un libro bonito. No se me ocurre mejor adjetivo o puede que cualquier otro que utilizase no lo definiría mejor. Sí, yo me lancé a por el por el tema gatos, pero reconozco que estéticamente es muy bonito y que las ilustraciones de Laura Agustí, tan minuciosas y cuidadas, son una auténtica joya. Con más de 84.000 seguidores en Instagram, el trabajo de Laura es muy conocido en redes sociales y fuera de ellas. Sus “animalizaciones” y dibujos tan personales se han ganado ya su lugar en el mundo de la ilustración.

Y es lo que vamos a encontrar en las páginas de Gatos en la cabeza, ese universo que Laura esconde en su interior, donde no solo habitan gatos, sino muchos más animales y una preciosa y delicada vegetación que la autora traslada al papel. Y entre las hermosas ilustraciones, los textos de Laura. Pensamientos, recuerdos e ideas que viven dentro de ella y que ha dejado salir en este libro. Supongo que debe haber sido una buena catarsis el liberarse de todos esos pensamientos y plasmarlos en algo tan bonito. Pensamientos breves y sutiles como sus dibujos. No estamos hablando de calidad literaria, hablamos de liberación y belleza y ese es el gran valor de este libro. Os lo he dicho antes, el mejor adjetivo que lo define es bonito. Y está bien que existan este tipo de libros que nos alegren un poquito los corazones y la vista, ¿verdad?

[product sku= 9788416890415 ]
Publicado el

El bosque profundo, de Sofía Rhei

El Bosque Profundo

El Bosque ProfundoDice José Carlos Somoza en el prólogo de El bosque profundo que «si no te has encontrado antes con Sofía Rhei, este es el momento. Se ha cruzado en tu destino y tiene poder: ya no vas a dejar de leerla. Es capaz —y bien lo demuestra en esta colección— de construir historias con lo inverosímil, de jugar ante tus ojos con sus palabras, de hipnotizarte con sus tramas». Y lo admito: Somoza tiene toda la razón. Yo he sucumbido al influjo de Sofía Rhei: me he adentrado en El bosque profundo y ya no quiero salir. Así que solo me queda invitarte a que vengas a hacerme compañía. ¿Te atreves?

Solo has de seguir las cartas del tarot, que guiarán tus pasos.

Tendrás que recorrer senderos tortuosos. Puede que no te lleven a ninguna parte o, quizá, hacia el abismo que hay dentro de ti. Tú dirás cuál de las dos posibilidades te da más miedo.

Por el camino, beberás de fuentes para recobrar el aliento. Unas veces verás tu reflejo en sus aguas y, otras, ese lado oscuro que nunca antes quisiste mirar.

Llegarás hasta umbrales. Y los atravesarás, aun con la certeza de que te llevarán a parajes inciertos. Cuando te gires, ya no habrá vuelta atrás. Por eso continuarás adelante, al ritmo que el bosque profundo te marque.

Pero no te preocupes, porque durante todo el viaje los árboles te darán cobijo. Tú solo has de tener cuidado con los seres mágicos que acechan tras sus ramas.

Por fin hallarás hogares. Unos serán cálidos y acogedores, como el abrazo de una madre. Otros, prisiones de las que no siempre lograrás escapar. Ese es el poder de la sensibilidad escalofriante de Sofía Rhei, la terrible hermosura de sus palabras.

En la última página de El bosque profundo no encontrarás ningún final, si es que todavía lo andabas buscando. Pero me verás a mí, junto al resto de lectores que hemos quedado fascinados por el bello y oscuro mundo creado por Sofía Rhei. Aquí seguimos, releyendo los cuentos que nos ha contado. Esos cuentos que nos recuerdan a los tradicionales, aunque nunca antes nos los habían narrado así. Los protagonizan hadas, duendes, reyes, monstruos, animales, piedras, niños… Decenas de seres (aparentemente) humanos, elementos de la naturaleza y criaturas que ahora escapan a tu imaginación, pero que después de conocer sus historias, ya no se te irán de la cabeza. En ocasiones vivirán desenlaces justos, pero casi nunca finales felices. Es el precio de los cuentos verdaderos, esos que nos hacen sentir frío en la nuca.

Nosotros seguimos en el bosque profundo porque nos hemos dado cuenta de que la realidad, la más terrible, está justo aquí, en este mundo de leyenda, y no podemos volver a mirar a otro lado. Recorremos sus sendas infinitas releyendo los microrrelatos que lo componen, y cada vez descubrimos detalles de los que no nos habíamos percatado. En ocasiones son cosas que nosotros mismos hemos perdido por el camino, como los protagonistas. En otras, se debe a que somos nosotros los que hemos cambiado. Pero siempre hay algo distinto con lo que fascinarse en el oscuro y mágico mundo de Sofía Rhei, por eso te animo a visitarlo.

Como ves, no te prometo un viaje tranquilo, ni siquiera un destino apacible. Si lo fueran, ¿qué tendrían de especial? Pero lo que sí te aseguro es que serán inolvidables.

¿Te atreves a sucumbir a las palabras de Sofía Rhei? Aún hay hueco en El bosque profundo.

[product sku= 9788494704987 ]
Publicado el

Inolvidables, de Luise Berg-Ehlers

Inolvidables

InolvidablesHoy vengo con un libro de lo más vintage. No solo por la estética, como podéis comprobar por su portada, sino también por su contenido. Lo cierto es que por mi edad (aún soy lozana y jovial) este libro no me corresponde demasiado, pero sí que me resulta imprescindible. Además, para descubrir a las autoras y sus vidas es muy interesante. Pero, ¿de qué habla el libro, alma cándida? Os estaréis preguntando. Sí, tenéis toda la razón, me pongo a escribir y no me centro. Dejad que os cuente.

Inolvidables es un libro que homenajea a todas esas autoras que formaron parte de la infancia de miles de niños y niñas. Seguro que os suenan Heidi, Mary Poppins, Celia o Pippi Calzaslargas. Los que tenemos una edad (aunque sigamos siendo eternamente jóvenes) hemos crecido con ellas, con sus dibujos, series y libros. La verdad es que recuerdo perfectamente ver la serie de dibujos de Heidi mientras comía y ver a Pippi (aunque no sé por qué, nunca me cayó demasiado bien). Mary Poppins era, sin duda, una de mis películas favoritas y si me la encuentro en algún canal de televisión tengo que verla sí o sí. La nostalgia no me deja pasar de largo. (También me ocurre con Grease y Sonrisas y lágrimas).

¿Y quién no recuerda a la maravillosa Gloria Fuertes? Aún puedo recitar de memoria “El hada acaramelada”. Cómo te quiero, Gloria. Seguro que ya os está entrando la nostalgia, ¿verdad? Para eso es este libro, para recordar y volver, por un rato, a ese maravilloso país que es la infancia.  Y además, lo hacemos de la mano de todas esas escritoras que alegraron nuestros días y que, como suele pasar en estos casos, nos resultan totalmente desconocidas. Para ello, Luise Berg-Ehlers ha seleccionado en este libro a algunas de las autoras imprescindibles de nuestra infancia: Astrid Lindgren (Pippi), Louisa May Alcott (Mujercitas), Enyd Bliton (Los cinco), Beatrix Potter o nuestra maravillosa Ana María Matute, entre otras.

Como os decía, conocer sus vidas y la relación tan especial que las une con sus protagonistas es muy interesante. Inolvidables está dividido en cinco partes en las que la autora nos presenta a escritoras de literatura juvenil para público femenino, escritoras de héroes y heroínas, escritoras de aventuras, de mundos fantásticos y libros protagonizados por animales y otros seres fantásticos.

Lo he pasado fenomenal rememorando aquellos tiempos y aprendiendo sobre todas estas autoras que alegraron mi infancia y que casi no conocía. Desde luego que son Inolvidables y también imprescindibles.

 

[product sku= 9788417108397 ]
Publicado el

La tiranía sin tiranos, de David Trueba

La tiranía sin tiranos

La tiranía sin tiranosTengo que hablar sobre un concepto levemente nostálgico antes de entrar de lleno en el libro, y es ese en el que, cuando eras un niño y, por ejemplo, subías a un autocar con tus compañeros, si alguien había emitido un gas trasero y bajo y tú eras el primero en decirlo – que no en percatarte – siempre se escuchaba aquello de «quien primero lo huele debajo lo tiene». También estaba la otra de «ha sido quien tenga las manos rojas». Si mirabas estabas perdido. Y mirabas. Pues más o menos sobre esta idea tan poco filosófica – ¿o sí?- discurre la novena publicación de los Nuevos Cuadernos Anagrama, con la firma de David Trueba y el título de La tiranía sin tiranos. Veamos, entonces, por qué digo esto.

Pues, básicamente, porque el sonrojo y la pizca de humillación que sentías en aquellos momentos de niño es lo que sientes ahora tras leer este “libro”. Que no tiene nada que ver con lo que he contado, por cierto. Trueba, de forma suave, sosegada e incluso podría decir que delicada, va humillándote palabra tras palabra hasta llegar a un punto en que cierras el libro y dices, ¿por qué lo compré si el malo he acabado siendo yo? Y la de veces que pasa eso con la literatura, ¿a qué sí? Y repetimos, siempre repetimos. Porque el yo en realidad es un nosotros. Y el nosotros es todos.

La tiranía sin tiranos está formado por una serie de ensayos, unidos todos entre sí temáticamente, en los que David Trueba ahonda en las carencias de una sociedad como la nuestra. Con el foco puesto en nuestro país, pequeña muestra de un carácter universal, Trueba es capaz de hacer aflorar nuestros defectos – que no soy capaz de decir que no sean lo mejor de nosotros – y dejarlos impresos en un librito que podemos llevar siempre encima por si acaso, algún día, sentimos que somos algo, que somos alguien. No, por favor, no lo hagas.

Y te pido que no lo hagas porque hay mucha basura dejada atrás por nosotros mismos como para hacerlo. Basura que puede tener cuerpo y no. Porque el egoísmo exacerbado, el individualismo extremo, la falsa ternura, la hipocresía social y colectiva, el ansia por lo rápido y lo ya también son basura. Estamos rodeados de basura espacial, que no especial. Nada lo es.

La tiranía sin tiranos habla de la ciudad como colmena contaminada y contaminante, la sociedad como comunidad de yoes – tal y como decía uno de los grandes filósofos -, la poca necesidad ya de los intermediarios, el autoritarismo de la red social, la dictadura de las costumbres. Todos estos temas, creedme, en menos de 100 páginas dentro de un librito de bolsillo, de bolsillo real. Nunca llegaré al nivel, lo sé, de aquellas personas que entienden lo que sienten, con lo cual debo decir que nunca comprenderé por qué nos gusta tanto leer libros que nos digan lo que no en vez de lo que sí. Quizá sea, no sé, que los libros no los escogemos nosotros aunque pensemos que sí, que vienen solos, que se ponen ellos entre nuestras manos, que eligen ellos el momento en que hablarnos, las palabras que decirnos, el aviso que darnos. Quizá sea lo que dice Trueba por el final del libro, que «no se trata de añorar el vientre materno, vivir consiste en nacer cada día, en salir a la luz cada mañana y enfrentarse a todos los miedos. En romper el cascarón. En renacer».

Y tú, ¿ya has pensado en quién eres hoy? Yo, por culpa de un libro – alabados sean -, sí. Vamos, cómpratelo. Conmigo ha sido este.

[product sku= 9788433916204 ]
Publicado el

Videorreseña: El desorden que dejas, de Carlos Montero

Aunque hace muy poquito tiempo estrenamos una sección en el canal, era el momento perfecto para hacer una nueva. Esta sección se va a llamar “Basándome en reseñas” y voy a hablar de libros que me leería (o que ya me he leído) gracias a reseñas de otras personas. De esta forma, espero poder hablar de muchos más libros que de otra forma no estarían en este canal.

Quería empezar con este, El desorden que dejas, de Carlos Montero. La reseña que leí fue una que hizo Puri Escuredo hace un par de años para el blog y me gustó tanto que no paré hasta que me hice con el libro.

La sinopsis es sencilla: una mujer llega a una nueva ciudad para trabajar como profesora y se encuentra con que la chica a la que va a sustituir ha fallecido. Todos piensan que ha sido un suicidio, pero ella está segura de que ha sido un asesinato. Y también sabe que, ahora que se va a poner a investigar para desvelar todo lo que ha ocurrido, su vida corre un grave peligro. Ay… esto lo contaba muchísimo mejor Puri, la verdad.

Así que nada, os invito a que veáis esta nueva sección y que espero que os guste mucho.

[product sku= 9788467050271 ]
Publicado el

El amor después del amor, de Laura Ferrero y Marc Pallarès

El amor después del amor

El amor después del amor Ya os expliqué en la reseña de Qué vas a hacer con el resto de tu vida que con Laura Ferrero me pasa algo curioso y es que es como si ya nos conociéramos de antes. O mejor dicho, como si nos conociéramos. Cuando leo sus libros o sus escritos en redes sociales es como si fuéramos amigas; no sé, coincidimos en gustos, lecturas y creo que en la forma de interpretar la vida. Laura, si algún día lees esto, no te asustes, no soy ninguna psicópata, solo alguien que coincide contigo.

Qué vas a hacer con el resto de tu vida me gustó muchísimo y, aunque aún no he leído Piscinas vacías (ya me vale), cuando vi en el Instagram de una linda persona que existía esta maravilla de libro y me lo recomendó no pude resistirme. Ese Joaquin Phoenix en Her en la portada también influye bastante, no os voy a engañar.

Para El amor después del amor Laura Ferrero se ha unido al ilustrador Marc Pallarès y juntos han creado un libro que es una delicia, tanto visualmente como por su contenido. Por supuesto, este libro habla sobre el amor, pero ese amor que queda cuando ya no hay amor, el amor que, como un pez fuera del agua, resiste intentando respirar, buscando motivos y razones. Y no es que al amor siempre le siga el amor, o al menos no en las mismas condiciones. Pero sí que, de alguna u otra forma, todos hemos sido ese pez. Es una metáfora muy visual. Glup, glup. Creo que me entendéis.

Historias de amor y desamor se suceden en sus páginas. Pero no las historias de chico conoce chica, se enamorar, cuánta felicidad, llega la monotonía y adiós, mi corazón. Todas las historias que han seleccionado Laura Ferrero y Marc Pallarès tienen algo más (o bastante más). ¿Y qué es? Pues precisamente ese pez que os decía… De todas formas, yo no sé hablar de amor y la mejor forma de que entendáis este libro es leyéndolo, descubriendo historias como la de Bon Iver y Emma, Juan Carlos Onetti e Idea Vilariño, Adele, Marguerite Duras o Damon Albarn Justine Frischmann. Son muchas, y sus protagonistas de lo más variado, pero todas tienen ese algo que las convierte en arte.

El amor después del amor me ha parecido un libro muy original, un soplo de aire fresco dentro de las historias de amor y la literatura. Creo que sería genial que este libro, que va por su segunda edición, tuviera un hermano. Ahí lo dejo.

[product sku= 9788416670475 ]
Publicado el

La vida es sueño, de Ricardo Vílbor, Alberto Sanz y Mario Ceballos

La vida es sueño

La vida es sueño… mas desperté del dulce desconcierto

y vi que estuve vivo con la vida,

y vi que con la vida estaba muerto.

No son versos de Calderón, sino de Quevedo. Y aunque las diferencias entre ambos son palpables -pues mientras el segundo nos narra un sueño erótico, el primero nos ofrece una visión metafísica de la vida-, lo cierto es que la metáfora de la vida como sueño parece haber inspirado a más de un grande de nuestro siglo de oro. La metáfora, desde luego, no es cosecha de don Pedro, sino que se remontaba bastantes siglos atrás. Calderón, sin embargo, tomó como punto de partida este viejo concepto platónico y creó una obra maestra universal cuya influencia se extiende hasta la cultura popular de nuestros días. ¿Qué son películas como Matrix, Inception, Desafío Total o incluso Pesadilla en Elm Street, entre muchas otras, sino nuevas aproximaciones al tema de la realidad frente a la fantasía?

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión.

Quiero creer que cualquier español, incluso aquél que, como nuestros líderes políticos más significados, no lea más que tuits, reconocerá estos versos calderonianos que, como muchos otros de La vida es sueño, han pasado a formar parte del acervo popular. Sin embargo, con el paso del tiempo, y por el motivo que sea, el aspecto visual de la obra ha quedado a la sombra de los versos. Dicho de otra manera: decimos Hamlet y todo el mundo tiene ante sí al príncipe danés hablando a la calavera de Yorick. Decimos Romeo y Julieta, y vemos a nuestros tortolitos haciéndose arrumacos en el balcón veronés. Decimos Segismundo y… ¿qué vemos, míseros de nosotros? Pues bien, aquí es donde entra en escena, nunca mejor dicho, esta excelente adaptación del clásico de Calderón.

Porque La vida es sueño, como cualquier obra de Hamlet, Sófocles o Tennesee Williams, está repleta de imágenes icónicas que el nombre de Segismundo debería evocar en nosotros. Sin ir más lejos, ¿qué imagen hay más poderosa que la del hombre encadenado en una torre desde su niñez? Y esta es sólo una de las muchas imágenes memorables que encontramos en este fantástico trabajo de Ricardo Vílbor (guión), Alberto Sanz (dibujos) y Mario Ceballos (color), que recuperan para el lector, tanto para el que ya la conoce como para el que se acerca a ella por primera vez, una obra de absoluta vigencia.

Claro que, hablando de vigencia, el lenguaje del siglo de oro, como muy acertadamente se apunta en la introducción, puede en algún momento espantar al lector joven. Es posible que, en general, la lectura de nuestros clásicos necesite cierta preparación. Al fin y al cabo, no podemos pedir al que no ha leído más que Harry Potter o El señor de los anillos (sin el menor ánimo de desmerecer) que abrace con entusiasmo una obra que empieza de esta guisa: Hipogrifo violento / que corriste parejas con el viento… Por eso brilla Vílbor en su adaptación del texto original, que, sin perder de vista el espíritu de la obra y manteniendo sus versos más conocidos, lo agiliza y hace más accesible. Y que canten misa los puristas.

El primero de los tres actos se abre con peces muertos, un recién nacido maldito, y una atmósfera envuelta en un rojo sangriento. Los lectores de novelas gráficas no acostumbramos a dar al color la importancia que se merece. Por ello es de agradecer el interesantísimo making of que tenemos al final de este libro, que nos hace pasar las páginas hacia atrás para apreciar de nuevo las ilustraciones, de estilo ágil, atractivo y sin florituras estilísticas, y sobre todo, el extraordinario uso de la luz, que tanta importancia tiene en esta historia y, como nos recuerdan en las viñetas finales, en el teatro. Que es de lo que se trata.

 

 

Publicado el

Con amor, Simon, de Becky Albertally

Con amor, Simon

Con amor, SimonOs tengo que reconocer que una de mis películas favoritas de cuando tenía unos trece años era Una Cenicienta moderna. Una cursilada de película donde Hilary Duff se enamoraba de un chico de su instituto pero que no sabía exactamente quién era. Es decir, ellos se mensajeaban a través del ordenador y ambos ocultaban su identidad, de manera que estaban seguros de que se habían visto en el instituto pero no sabían con certeza quién era quién. Y luego hay una escena súper ridícula en la que quedan en un baile típico americano en el que hay que ir disfrazado. Ella va con un antifaz ¡un puñetero antifaz!, pero él no es capaz de reconocerla. En fin, Hollywood…

Con amor, Simon, me ha recordado inevitablemente a esa etapa oscura de mi vida. Y esto se debe a que en este libro conocemos a Simon, que es gay pero todavía no ha salido del armario. Y sea como sea, conoce a un chico de su instituto a través de internet (y que no tiene la menor idea de quién puede ser) y al final acaba enamorándose de él tras innumerables mensajes que se mandan bajo un alias. Ya veis que la trama es más que parecida, pero las similitudes se quedan ahí. El libro del que vengo a hablar hoy, escrito por Becky Albertally y editado por Puck, va más allá. Al poco de empezar a leerlo conoceremos a Martin, el típico abusón de instituto, que descubre que Simon es gay ya que este se deja el correo abierto en un ordenador de la biblioteca (¡hay que ser estúpido, Simon!) y entonces decide extorsionarle pidiéndole un favor a cambio de no desvelar “ese oscuro secreto”.

Entonces veremos cómo Simon se tiene que enfrentar a la disyuntiva de ceder ante ese chantaje o plantarle cara a Martin y zanjar todo el asunto. Evidentemente, si hubiera ocurrido esta segunda opción, no habría novela, ya que se hubiera terminado en el primer capítulo. Pero bueno, aun así, nosotros veremos cómo se encara a ese dilema y las consecuencias que ello le va a traer a lo largo de todo el libro.

Becky Albertalli tiene una forma de escribir muy peculiar y es que esta novela está narrada en primera persona. Al ser así, ella adopta el lenguaje de un chico de dieciséis años, es decir, un lenguaje repleto de muletillas y frases hechas. Y leerlo es muy divertido, ya que el lector se puede imaginar perfectamente que es Simon el que le está contando la historia directamente a él, sin intermediarios. Esto hace que quien lo lee se sienta todavía más unido al personaje, considerando al protagonista como un viejo amigo al que se le quiere aconsejar al ver que la está cagando. Esto me recuerda a cuando mi abuela le habla a la telenovela y yo me río. Pues eso. Igualitas.

Me ha gustado especialmente que los personajes secundarios estuvieran muy cuidados. Estos evolucionan a la vez que los hace el protagonista, ya que ellos también tienen sus problemas, sus idas y venidas. En concreto, me ha gustado mucho el papel de Leah, ya que en ella se puede ver muy bien el hecho de que cada uno lleva dentro su propio infierno personal. No solo el protagonista lo pasa mal, no solo Simon tiene problemas, sino que cada uno de ellos está luchando sus propias batallas.

Y aunque ya, en pleno año 2018, no deba decir esto, lo voy a decir igualmente: me gusta que haya libros que tengan personajes gays. Me gusta que su relación gay sea lo principal de la historia. Me gusta que no sea chico chica. Y no debería decirlo porque ya no debería ser motivo de mención. Es decir, debería ser más que normal leer una historia de gays, lesbianas, trans o lo que sea, sin necesidad de decir “ah sí, esa novela en la que el prota es gay”. Cuando leo un libro de John Green nadie me dice “ah, sí, esa novela de heteros”. Pues eso. No sé si  me estoy explicando o no, la verdad es que en mí cabeza esto está más claro, pero creo que el mensaje que quería dar lo he transmitido.

Así que nada, para terminar diré que igual la comparación que he hecho al principio no le hace justicia a este libro. Bueno, igual no. No le hace justicia. Pero no me digáis que la relación no es más que evidente. Y dado que todavía no puedo ver la adaptación de Con amor, Simon, creo que me conformaré viendo está noche a mi querida Hilary Duff y su vestido de Cenicienta.

[product sku= 9788496886773 ]
Publicado el

Fuente Ovejuna, de Lope de Vega

Fuente Ovejuna

Fuente OvejunaMe interesa leer obras literarias de otros siglos porque me fascina descubrir cómo trascendieron en el tiempo. ¿Fue por la historia que contaban? ¿Por sus personajes? ¿Por las innovaciones artísticas que introdujeron? Puedo disfrutar más o menos al leerlas, pero siempre me parece enriquecedor conocer los motivos por los que destacaron entre el resto, haciéndose un hueco en la historia de la literatura universal.

Si hablamos de clásicos españoles, es casi una obligación mencionar a Lope de Vega, el dramaturgo que, pese a su prolífica trayectoria, ha quedado fijado en la memoria colectiva por Fuente Ovejuna, obra teatral publicada por primera vez en 1619, en la que ficcionaba un hecho real ocurrido en este pueblo cordobés en 1476. Porque ¿quién no ha oído alguna vez «Fuente Ovejuna, todos a una»? Que una obra adquiera mucha más relevancia que el hecho histórico del que habla y que llegue a formar parte del refranero popular da buena cuenta de su impacto más allá de la literatura, por eso este título en concreto llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes.

Sabía de qué iba Fuente Ovejuna y, por supuesto, su famoso desenlace, pero quería conocerla de primera mano. Y ha sido una suerte hacerlo con la edición de José Antonio Torregrosa Díaz, recién publicada por Anaya, ya que ha modernizado la ortografía lo suficiente para facilitar la lectura, pero respetando giros propios de la época y la estructura original del teatro del barroco. Eso, unido a las anotaciones al pie de página con explicaciones sobre cuestiones históricas, vestimentas y costumbres de aquellos años, ayuda a comprender mejor el texto y a profundizar en las múltiples lecturas que hay en la historia de Fuente Ovejuna.

Como es habitual en este tipo de ediciones destinadas al ámbito académico, José Antonio Torregrosa Díaz hace una introducción extensa para contextualizar la obra dentro del Siglo de Oro, un periodo especialmente convulso en lo político y económico. También explica cómo era el teatro entonces. Me ha llamado la atención que en aquellos tiempos el director de la obra se apropiara del texto, hasta el punto de reescribirlo o publicarlo sin tener en cuenta al autor del mismo. Lo que me hace pensar que cualquier versión de Fuente Ovejuna que leamos ahora estará lejos de ser una reproducción exacta de la que escribiera Lope de Vega en su día.

Tras esta introducción, se da paso a la obra, la que no me molestaré en explicar porque es mundialmente conocida. En el caso de que quede alguno que no sepa el argumento, suerte tiene, ya que así podrá disfrutarla en mayor medida si cabe. En las últimas páginas del libro, José Antonio Torregrosa Díaz dedica un apartado a analizar la obra y su repercusión, y eso enriquece mucho más la lectura.

Todo aquel que ya la haya leído, que se posicione: ¿es Fuente Ovejuna la historia de la lucha de un pueblo por su supervivencia o simplemente una exaltación de la monarquía? ¿Acaso es posible hacer lecturas tan diferentes de una misma obra? Como decía un profesor mío de la universidad, cuando algo suscita opiniones tan extremas es porque, seguramente, no se posiciona ni en un lado ni en el otro, sino que va mucho más allá. Por eso, el mensaje de esta obra de Lope de Vega sigue siendo actual, pues puede interpretarse según las circunstancias de cada momento. Ahora ya sé que ese es el motivo por el que Fuente Ovejuna se ha hecho un hueco en la literatura universal. Y por esa misma razón os recomiendo su lectura por muchos años que pasen.

[product sku= 9788469836187 ]
Publicado el

Me acuerdo, de Joe Brainard

Me acuerdo

Me acuerdoQué mal lo he pasado con este libro, de verdad. No lo he pasado mal en el sentido de “qué libro más horrible”, qué rollo, que se acabe ya”. Nada de eso. A mí el libro me ha encantado, pero ha sido una lectura larguísima y llena de interrupciones. Y la culpa es mía, o de Brainard, según se mire.

Voy por partes, que me lanzo. Me acuerdo es un libro inclasificable, porque tiene un poco de todos los géneros. Pero digamos que se mueve entre la narración de unas memorias muy poco convencionales y algo de poesía. Publicado por primera vez en 1970, Me acuerdo resultó ser un libro tan inspirador que, el mismo Georges Perec le copió la idea más tarde con su libro Je me souviens (por supuesto, se lo dedicó a Brainard).  Autores como Perec o el poeta Padgett se preguntaron: “¿Por qué no se nos habrá ocurrido a nosotros una idea tan elemental?”. Eso mismo se habrán preguntado muchos otros. Hasta yo misma me lo he preguntado mientras lo leía. ¿Por qué? Pues porque estas cosas se les ocurren a los genios, a mí desde luego que no. Y qué bien que haya gente tan maravillosa y polifacética como Brainard, que tienen esa lucidez de escribir un libro tan simple y perfecto como este.

La fórmula es sencilla. Todas las frases que contiene este libro empiezan con un “Me acuerdo” y así surge lo que os decía, una especie de autobiografía de lo más original.

“Me acuerdo de, cuando trabajaba en un snack-bar, el coraje que me daba la gente que pedía batidos con leche malteada”.

“Me acuerdo de intentar imaginarme cómo era por dentro”.

“Me acuerdo de fantasear con vivir en el pasado y de tener la ventaja (y en ocasiones la desventaja) de saber lo que iba a pasar antes de que pasara”.

Hay tantos “me acuerdo” en sus casi ciento cincuenta páginas que es imposible no acabar sintiendo una tremenda empatía con Brainard por su forma de narrar sus memorias, a veces poética, a veces divertida, a veces cruel. He disfrutado muchísimo con este libro, lo prometo, pero qué mal lo he pasado también. ¿Por qué? Pues porque para mí ha sido dificilísimo avanzar. Cada vez que leía uno de sus “me acuerdo” me venían a la memoria los míos y he tenido que pararme a escribirlos, por miedo a olvidarlos. Así que leer este libro se ha convertido al final en la escritura de uno propio. Mi propio “Me acuerdo”. Que llevo ya setenta páginas, no os vayáis a pensar que estoy exagerando. Una auténtica delicia que no puedo dejar de recomendaros. Qué forma más maravillosa de recordar junto a Brainard.

[product sku= 9788496867451 ]
Publicado el

Cuentos españoles del siglo XIX, edición de Juan Carlos Fernández Serrato

Cuentos españoles del siglo XIX

Cuentos españoles del siglo XIXYo traía el amor por la literatura de serie, pero si hubiera sido por el colegio o el instituto, se me hubiesen quitado todas las ganas de leer. Libros de texto de solo teoría, una lectura obligatoria por trimestre y poco más. ¿Qué quedaba de todo eso al final de curso? Algún nombre memorizado, algún concepto vagamente familiar y después, el olvido, cuando no el odio más acérrimo por ciertos escritores que nos metían con calzador (Azorín, estoy pensando en ti).

Comprendo que es difícil explicar la historia de la literatura, aunque nos ciñamos a un solo siglo. Pero unos cuantos escritores, obras y fechas dichos de corrido y sin establecer relaciones entre ellos no es el método más indicado, eso seguro. Ojalá hubiera tenido yo de lectura obligatoria libros como Cuentos españoles del siglo XIX y un profesor capaz de salirse del guion para transmitir el amor por las letras.

En Cuentos españoles del siglo XIX, Juan Carlos Fernández Serrato ha seleccionado quince cuentos para hacer un recorrido por las diversas estéticas que se dieron lugar en la literatura española del siglo XIX. Desde artículos de costumbres, pasando por las leyendas con ecos del romanticismo hasta llegar a las primeras muestras del modernismo, esta edición es una forma didáctica de ver y comprender la transformación la literatura española a lo largo de esa centuria. No podía faltar la introducción teórica inicial, en la que se explican los principales acontecimientos políticos y económicos de la época, así como las ideas filosóficas y literarias más representativas, que si bien no es la parte más amena del libro, está relatada con la suficiente claridad y concisión para cumplir su papel de contextualizar todos los cuentos que vendrán después. Fernández Serrato tampoco se olvida de hacer un breve resumen de qué se considera cuento y de la evolución que tuvo este género durante el siglo que nos ocupa. Y a partir de ahí, los relatos escogidos, escritos por los autores más relevantes de la época.

«El café», de Mariano José de Larra, en el que describen a los típicos parroquianos de un café de entonces, aunque bien podrían ser los de un bar actual, por sus discusiones fanáticas sobre política y sus continuas muestras de desprecio hacia cultura y el trabajo.

«El pastor clasiquino», el ejercicio literario de José de Espronceda para criticar a los poetas neoclásicos pasados de moda.

«Pulpete y Balbeja», de Serafín Estébanez Calderón, una divertida historia sobre un duelo de honor, donde lo que menos importa es quién gane y lo que más, reflejar fielmente el lenguaje popular andaluz y la jerga de los delincuentes.

«La cruz del diablo», de Gustavo Adolfo Bécquer, en el que el famoso escritor sevillano muestra su madurez literaria dejando atrás la mera recreación de folclore. Así logra un cuento más redondo en todos sus aspectos artísticos.

«La hija del sol», de Cecilia Böhl de Faber (aunque en sus tiempos firmara como Fernán Caballero), en el que cuenta un suceso real con intención moralizante.

«La mujer alta», de Pedro Antonio de Alarcón, considerado por muchos críticos uno de los mejores cuentos de terror españoles.

«La leva», de José María de Pereda, en el que queda plasmado con sumo detalle la forma de comportarse y de vivir de las clases populares del siglo XIX.

Una ración doble del gran Leopoldo Alas Clarín: por un lado, «¡Adiós, Cordera!, un entrañable cuento que representa el choque entre la civilización y el mundo rural; y por otro, «La rosa de oro», narrado en forma de leyenda, aunque sin elementos fantásticos, en la que critica la religión.

Y también la representación de Emilia Pardo Bazán a través de dos relatos muy distintos: «En tranvía», donde muestra el trato hipócrita de los burgueses con los pobres, y «El contador», en el que deja patente su visión moderna de la sociedad y las relaciones.

«¿Dónde está mi cabeza?», en el que el máximo exponente del realismo español, Benito Pérez Galdós,  hace sus pinitos en la fantasía con un relato original y divertido en el que se burla del positivismo científico mostrando cómo la lógica racional puede convertirse en locura.

«El maestro Raimundico», de Juan Valera, que recuerda a «Pulpete y Balbeja», y con el que el autor solo pretende entretener, pues defendía que la literatura no siempre tiene que defender tesis sociales o morales.

«Golpe doble», de Vicente Blasco Ibáñez, donde este escritor valenciano vuelve a recrear la huerta y los abusos de poder.

Y cierra la antología «La niña Chole», de Ramón María del Valle-Inclán, que por estructura parece una novela corta y que reúne las características innovadoras que desembocarían en la literatura modernista de principios del siglo XX.

Cuentos españoles del siglo XIX es, por tanto, una acertada selección de relatos para comprender la evolución de la literatura en España durante el siglo XIX. Pero también es un retrato costumbrista de nuestro país, por las descripciones detalladas sobre vestimentas, comportamientos, relaciones y formas de hablar. Y por si esto fuera poco, nos recuerda el dominio de la lengua y la rica cultura que poseían los escritores de esa época, y que al menos yo echo en falta más de una vez en la literatura actual. Por todo eso, os animo a leer Cuentos españoles del siglo XIX, aun si habéis dejado atrás la época estudiantil. Es una forma de hacer las paces con los clásicos, aquellos que los tengáis atragantados desde entonces. O de volver a disfrutar de ellos si, como yo, apreciáis su enorme legado.

[product sku= 9788469836170 ]
Publicado el

Videorreseña: Creía que eran cuentos, de Ricardo Gallardo

En el vídeo de hoy os presento un nuevo libro perteneciente a la sección Nuevos Autores. Se trata de Creía que eran cuentos, una compilación de relatos breves escrita por Ricardo Gallardo y editada por Ediciones del Boulevard. En su interior podemos encontrar multitud de relatos cuya extensión oscila entre la corta y la muy corta. ¡Porque hay algunos que tan solo ocupan unos breves párrafos! A pesar de ello, el autor consigue contar perfectamente todo lo quiere contar en cada uno de ellos, de una manera concisa y yendo al grano.

En general todos los relatos me han gustado, aunque evidentemente, alguno más que otro. Pero en especial hay uno que a mí me ha encantado una barbaridad y que ha hecho que este libro, para mí, cobrara sentido. Se trata de La cartera de María, donde me vi tan reflejada que tuve que leerlo incluso seis veces. Espero que si tú, lector, te adentras en estos maravillosos cuentos, también te encuentres en alguno de ellos tal y como hice yo.

Sin más, aquí te presento el vídeo que espero que disfrutes.

[product sku= 9780980682014 ]