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La brújula del universo

La brújula del universo, de Mario de los Santos

La Brújula del UniversoTítulo: La brújula del Universo
Autor: Mario de los Santos
Editorial: Pregunta
Páginas: 227
ISBN: 9788494304491

¿Quieren leer algo entretenido y pasar unos cuantos ratos divertidos? Pues acérquense, con La brújula del tiempo, hasta la Zaragoza del 2058 de la mano de Mario de los Santos.
El año no está tomado al azar, es el 50 aniversario de la Exposición Universal sobre el agua celebrada en la capital del Cierzo (Recuerdan a Fluvi?) y el 250 aniversario de los Sitios de Zaragoza (Recuerdan a Agustina de Aragón?).

Tenemos mucho que agradecer a D. Benito Pérez Galdós, porque gracias a su magnífica pluma y a su forma de narrar, ha habido episodios nacionales que han llegado a nosotros de forma magistral, y novelada, que siempre he pensado que es la mejor manera de hacer que a algunos se nos quede fijada la Historia. A mis profesores les habría convenido leerlos y hacérnoslos leer antes que contarnos aquellos rollos somnolientos que en nada nos enganchaban ni a la historia propia ni a la ajena.

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Lujuria

lujuria

Lujuria, de Juan Eslava Galán

lujuriaEspaña, el país del sol y la playa, la paella y la sangría, el buen humor y la fiesta. España, un país lleno de virtudes… pero también de pecados. Podríamos hablar largo y tendido de nuestra España, un país capaz de lo mejor y de lo peor. Pero por esta vez, y si me lo permitís, hablaremos solo de los pecados. En concreto de la lujuria, el primero de los siete pecados capitales. Y para hablar de ello, nadie mejor que Juan Eslava Galán, escritor con sobrado conocimiento de la historia de nuestro país, como ha quedado patente en su extensa bibliografía. Con este libro, Lujuria, el escritor jienense empieza un nuevo repaso de nuestra historia reciente a través de sus grandes pecados.

Tras muchas recomendaciones durante años, por fin afronto la lectura de un libro de Juan Eslava Galán, una de mis grandes asignaturas pendientes como lector. En su prosa didáctica e histórica se añaden toques de ironía y sarcasmo, por lo que es de esperar que en una lectura donde se habla de la lujuria, alguna que otra sonrisa se consiga sacar al lector. Y una vez leído, he de decir que no ha sido una, sino varias las veces que he pasado página entre risas. Sigue leyendo Lujuria

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La Zona de Interés

La Zona de Interés

La Zona de Interés, de Martin Amis

La Zona de Interés“Y entonces llegas a la Zona de Interés, y ella te dice quién eres”.

Por norma general no me interesan demasiado los autores polémicos, sin embargo, reconozco que es Martin Amis, al que las controversias le siguen siempre a todas partes, una de mis mayores debilidades literarias. El escritor británico, aunque no siempre me guste por igual, tiene el don de entretener y revolver a partes iguales. A él, aunque provocador, no le preocupan las polémicas. La literatura, en realidad, es otra cosa.

Lo que no se termina de entender muy bien es que algunas editoriales hayan decidido no publicar su último trabajo -por suerte, o más bien por Anagrama, no en el caso de España- alegando, precisamente, motivos literarios. Y es que si de algo anda sobrada La Zona de Interés, es precisamente de ellos. En ella, Amis hace lo que, sabemos, se le da bien hacer y se coloca, con esa clave de humor tan propia de la casa, a ratos grotesca y a ratos dramática, en la perspectiva más incómoda del Holocausto, la del que hiere en lugar de la del que es herido.

Así, escrita a tres voces, La Zona de Interés sigue la perspectiva de Golo, el sobrino de un jerarca nazi, Paul Doll, un comandante alemán, y Szmul, un judío que colabora con sus propios verdugos, en esa especie de rutina que se establece cuando uno es capaz de acostumbrarse al horror, o, en palabras de Hannah Arendt, a la “banalidad del mal”. Sigue leyendo La Zona de Interés

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Wilt

Wilt, de Tom Sharpe

wiltWilt es más que un libro; es una farsa biográfica, es un espejo distorsionado pero fiel dirigido al lector, es un tiro a ciegas que da en el blanco. Tengo una profunda aversión a esta frase, pero ea, esta vez la usaré, porque es cierta: todos somos Wilt. Y si no lo creen, lean el clásico de Tom Sharpe.

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El crimen del vendedor de tricotosas

El crimen del vendedor de tricotosas, de Javier Gómez Santander

el-crimen-del-vendedor-de-tricotosasDevanábase los sesos esta reseñista para lograr averiguar, rastreando su cerebro, a qué o a quién le recordaba el estilo y el contenido de El crimen del vendedor de tricotosas (porque todo humor se parece a algún otro). ¿José Mota? Frío, frigidísimo. ¿Martes y Trece? Quizá en su última etapa. ¿Los Morancos? Nos vamos calentando. ¿Pajares y Esteso? Hay algo de eso.

Hasta que al final, he caído. Tate: se parece a las películas aquellas de Parchís.

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Humor cristiano

humor cristiano

“Humor cristiano”, de Alberto González Vázquez

humor cristiano

-Aaaaaaah….aaaaah…..aaaaaah… ¡Leticiaaaa! Se me ha subido el gemelo.

-¿Pero estabas haciéndote una paja o algo?

-No lo sé.

-¿Pero no lo sabes, o no te acuerdas?

-No me acuerdo… Tráeeeeme un yogur.

Así es, creo recordar, como conocí a Querido Antonio. Con este video colgado en youtube (titulado Homenaje a Cataluña y que os recomiendo vi-va-men-te que veáis) en el que el entonces príncipe Felipe mantenía esa entrañable charla con Leticia.

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Los diarios secretos de Guillaume Bianco-1: Las tetas

Los diarios secretos de Guillaume Bianco 1 las tetas

“Los diarios secretos de Guillaume Bianco-1: las tetas”, de Guillaume Bianco

Los diarios secretos de Guillaume Bianco 1 las tetas

Ay, las tetas, las tetas… Desde que nacemos quedamos obsesionados con ellas durante todas las etapas de nuestra vida, ya seamos niños, niñas, hombres o mujeres y sino, ya se encarga la sociedad de metérnoslas constantemente por todas partes (televisión, publicidad, revistas, catálogos de lencería…) ¿Hay algo mejor? Rotundamente, no. Hay quien prefiere los culos. A esos les digo como a John Nieve: “no sabéis nada”.

También hay quién dice, sobre todo mujeres: “¡Por Dios, son solo tetas. No hay que obsesionarse con ellas!” Qué fácil es decirlo, como vosotras tenéis…

Claro que hay quien tiene una fijación mayor que la media, como es el caso de Guillaume Bianco.

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Grandes pelmazos de las letras universales

Grandes pelmazos de las letras universales, de Enrique Gallud Jardiel

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Hacer parodia es fácil, pero hacerlo bien es extremadamente difícil, porque es imprescindible conocer al dedillo el objeto parodiado. La parodia se basa, precisamente, en el conocimiento tan perfecto como sea posible. El receptor de la parodia -espectador o lector-, si es buen conocedor del objeto parodiado -de lo contrario, ¿para qué perder el tiempo con un mensaje cuyas claves no se tienen?-, cazará inmediatamente al mal parodiador y la -esperemos- amable mixtificación no le hará ninguna gracia, sino que se quedará en simple patochada.

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El libro de las narices

El libro de las narices, de Pepe Serrano y David Guirao

el libro de las naricesTítulo: El libro de las narices
Autor: Pepe Serrano
Ilustrador: David Guirao
Editorial: Nalvay
Páginas: 92
ISBN: 9788494372506

¡¡¡ FELIZ DÍA DEL LIBRO, AMIGOS !!!

Hoy es un día importante para todos nosotros, y para todos aquellos que os acercáis de forma habitual hasta LibrosyLiteratura.es en busca de títulos y libros especiales. Y porque es un día festivo para los que amamos los libros, queremos felicitaros con este tan curioso, porque es una de esas singularidades capaz de hacer pasar un buen rato a cualquiera que lo tenga entre sus manos, o que ose meter las narices entre sus páginas, desde los más pequeños hasta los más grandes de la casa. Porque narices, lo que se dice narices, tenemos todos.

Sí, hablamos de “El libro de las narices”, y para hacerlo se han unido unas cuantas de gran renombre, a saber:

Pepe Serrano, del que les he hablado en numerosas ocasiones porque me gusta su forma de trabajar con la chavalería, su humor y su manera de acercarles a la literatura en todos sus aspectos. Y porque tiene nariz, o sea, quiero decir que tiene olfato para esto de escribir cosicas chulas y juntarse con quienes hacen unas ilustraciones de diez como es el caso de

David Guirao, otro creador que también ha pasado ya por mis manos, quiero decir que ya les he hablado de él y de sus ilustraciones. Otro chavalote que sabe arrimarse a los mejores árboles, a los más olorosos, será por esto de las narices, que se le da muy bien dibujarlas en miles de olores, quiero decir de “colores”

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Esperándolo a Tito

Esperándolo a Tito

Esperándolo a Tito, de Eduardo Sacheri

Esperándolo a Tito

Aquél que afirme que el fútbol son 22 personas corriendo detrás de una pelota, puede saber mucho sobre la vida o sobre matemáticas o sobre monumentos históricos, pero con toda seguridad, de fútbol no sabe nada; porque el fútbol, lo más importante de las cosas menos importantes, es mucho más que aquello que ocurre dentro del campo de juego… porque el fútbol es (tal vez exagero) sobre todo, lo que ocurre alrededor de él.

Y pocos saben contar lo que se vive en torno a un partido de fútbol como lo hace Eduardo Sacheri, este escritor argentino que además es autor de otros libros entre los que se destacan La pregunta de sus ojos, en la que se basó la película El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar al mejor film extranjero 2009.

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Orlando

Orlando, de Virginia Woolf

orlandoEn el lenguaje de la culturilla (esas referencias y conocimientos variopintos que el público general de cierto bagaje cultural comparte a modo de poso de lo que un día estudió), Orlando es esa novela en la que el protagonista es un hombre que se transforma en mujer, del mismo modo que Virginia Woolf es esa escritora excéntrica que se suicidó llenándose los bolsillos de piedras y sumergiéndose en el río. Como toda referencia supersimplificada, ambas nociones no dejan de ser verdad, pero sin embargo son un poco mendaces, porque dejan de abarcar una verdad mucho más rica y amplia. Basta con leer esta novela para desmontar -o quizás para enriquecer y policromar- las dos definiciones susodichas: tanto Orlando como la Woolf son muchísimo más que eso, y reconocerlo y proclamarlo es sólo hacerles justicia.

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Cómo sobreviví a la madre de Pavlito (con uve)

Cómo sobreviví a la madre de Pavlito (con uve)

FRISATítulo: Cómo sobreviví a la madre de Pavlito (con uve)
Autora: María Frisa
Editorial: Espasa
Páginas: 383
ISBN: 9788467043297

Vienes

Dice María Frisa, la autora, que este es un libro para gente con sentido del humor. Y yo me digo, ¡pues para mí!, que vengo de leer Lolita y aunque alguna sonrisa me ha asomado no es lo que yo entiendo por diversión, así que para desestresarme durante unos días, me lo he pillado como regalo personal. Añade la autora que si tras la lectura de las primeras diez páginas no te has reído, no tiene sentido que sigas leyendo porque no vas a entenderlo. Espero que no sea mi caso. Mañana me pongo a ello.

Sábado después de las noticias

Yo colocada en uno de los sofás con mi mantita y mi té humeante, mi marido en el otro ya sesteando… Y la adolescente con la que convivimos también anda en brazos de Morfeo; luego hay paz en el hogar. Recuerdo que me tengo que reír antes de la página diez, pero ¡Joder, María, qué el libro empieza en la trece! Me sonrío aunque esto no vale, no pienso ser complaciente con “La Frisa”, pero si me gusta el libro y leo más allá de esas diez páginas a las que alude, lo reseñaré para LibrosyLiteratura, que todos estamos muy necesitados de algún ratico bueno y de echarnos alguna alegría al cuerpo.

Un traguito de té y empiezo ¡Jolín!, ahora pienso que igual esta noche con un vinito o una cervecita hubiese sido más divertido, pero enseguida me acuerdo que tengo cena con los amigos, así que pienso… Susana, esta noche beberás buen vino y te saltarás la dieta (una vez más), pero sin letras de por medio.

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