
La invasión de los marcianitos, de Martin Amis
Uno nunca sabe qué motivos pueden llevar a un autor a repudiar una obra suya (o a denegar el permiso para que se reimprima, para ser exactos) pero coincido con la apreciación de José Antonio Millán, el prologista, cuando dice que ése único hecho ya dota a la obra en cuestión en un interés superior al que tendría por sí misma, un valor añadido. En el caso de Martin Amis y La invasión de los marcianitos resulta especialmente incomprensible porque aporta al autor, que digamos que es mucho más brillante que popular, de una dosis de, por así decirlo, humanidad que le viene francamente bien. Amis es un gran autor, de más está decirlo, aunque recientemente haya padecido una polémica un tanto extraña sobre la que prefiero reservarme mi opinión. Hace un tiempo lo leía mucho y es obligado reconocer que tiene obras excepcionales, pero La invasión de los marcianitos es un caso diferente, no pretende ser grande ni trascendente, no pretende contar una historia especialmente ambiciosa sino únicamente hablar sobre su afición a los videojuegos, en una época en la que aquí les llamábamos maquinitas o marcianitos y era algo que se jugaba en los bares y sobre los que ni el más optimista de sus seguidores habría ni tan siquiera soñado que alcanzarían el nivel de desarrollo tecnológico y la dimensión económica y cultural que han logrado en nuestros días. Bueno, tal vez Martin Amis sí. Y sin embargo sospecho que aquellos primitivos space invaders, pacman, etc impresionaban más a nuestros ojos inocentes que esas obras maestras de la técnica que se pueden ver hoy en día. Sigue leyendo La invasión de los marcianitos






























