Publicado el

Si el Führer lo supiera, de Otto Basil

Si el Führer lo supiera

Si el Führer lo supiera¿Cómo sería el mundo si Alemania hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial e impuesto una dictadura nazi a los países derrotados? ¿Y si solo sus aliados japoneses hubiesen tenido el privilegio de dominar una parte del territorio? ¿Y si Estados Unidos se hubiera convertido en Estados Vasallos Unidos de América, tras su derrota en el conflicto bélico? Esa es la premisa de la que parte Otto Basil en Si el Führer lo supiera, novela escrita en 1965, prácticamente la misma que Philip K. Dick plantea en El hombre en el castillo, publicada en 1962. Y, pese a una idea idéntica, nada tiene que ver el desarrollo de una y otra.

Philip K. Dick me fascinó con su libro ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (rebautizada como Blade runner en su adaptación cinematográfica), por lo que hace años leí El hombre en el castillo con grandes expectativas. Un mundo sometido al nazismo me parecía una ucronía apasionante, una distopía aterradora. Pero Philip K. Dick apenas explotó la mina de oro en la que se había adentrado y la lectura de El hombre en el castillo fue una decepción para mí. De ahí que al leer la sinopsis de Si el Führer lo supiera y ver la similitud, me aventurara a averiguar si Otto Basil había sido capaz de sacarle todo el partido que esta premisa prometía.

En Si el Führer lo supiera, Otto Basil nos traslada a los años sesenta del Magno Imperio Germánico. A Höllriegl, nacionalsocialista de pura cepa y funcionario especialista en giromancia, le han encomendado una misión que le hace viajar por todo el imperio, justo cuando el anciano Hitler muere, se desata una lucha por ocupar su puesto y la Magna Iapónica decide atacar a sus aliados alemanes para hacerse con el control del mundo. En esta caótica tesitura, Höllriegl se va encontrando con personajes peculiares que, de una forma u otra, atentan contra los principios del Gran Reich Alemán.

Mientras asistimos a los devaneos amorosos de Höllriegl y a las situaciones disparatadas en las que se ve envuelto, conocemos el contexto macrohistórico a través de discursos de los personajes, los chismorreos y los programas de radio y televisión. Otto Basil nos muestra un mundo dominado por los alemanes en el que el sexo solo se permite para preservar la especie, las minusvalías y los complejos de inferioridad se consideran delito, los judíos se han extinguido —¡y también los psicoanalistas!— y se ha esclavizado al resto de seres humanos que no pertenecen a la raza aria, denominados simios e infrahumanos.

Por momentos, Si el Führer lo supiera parece una ficción exagerada. Sin embargo, muchas de las fantasías de Otto Basil nacen de documentos presentados en los juicios de Núremberg; en ellos, el poder nazi contaba sus planes de futuro para dominar el mundo, y lo paranormal ocupaba un papel relevante. Quien ahonde un poco en la trastienda de la Segunda Guerra Mundial descubrirá que los nazis tenían contratados a videntes para ir un paso por delante en la contienda, y Otto Basil se ha servido de estas excentricidades para asentar su sátira.

Gracias al elaborado contexto político, cultural y social, Si el Führer lo supiera es una ucronía distópica verosímil, y, por eso mismo, inquietante. No sé si Otto Basil leyó la novela de Philip K. Dick, pero sin duda fue el escritor austriaco el que supo sacarle todo el jugo a esta versión alternativa de la historia.

[product sku= 9788416677511 ]
Publicado el

Gente corriente, de Vincent Zabus y Thomas Campi

Gente corriente

Gente corrienteDel mismo modo que, según dicen, el sentido común es el menos común de los sentidos, podemos decir que la gente corriente es la más extraordinaria que existe. Coged una revista y leed sobre la vida y milagros del futbolista estrella del momento, escuchad al actor de moda contar su vida, descubrid cómo le gusta pasar el tiempo libre a esa cantante revelación. Rascad un poco esa superficie de glamour y famoseo y veréis que sus vidas no son tan diferentes de las del resto de los mortales. Rascad un poquito más y os convenceréis de que, en realidad, sí son diferentes: son infinitamente más anodinas que la de cualquier hijo de vecino. Y hablando de hijos de vecinos, hoy os traigo unos personajes tan interesantes como el señor del cuarto segunda. O más.

En una calle adoquinada de edificios de tres plantas, que desemboca en una plazoleta con una pequeña iglesia, en un barrio de París, viven, cual obra de Pirandello, seis personajes en busca de un sentido a su vida. Uno de ellos, Paul, se regodea en su amargura, que recientemente se ha visto acentuada por la llegada a su oficina de un hombre que sonríe. Paul, que anhela una vida banal y plana, no tolera que alguien que tiene el mismo trabajo que él pueda lucir esa sonrisa. Se ve obligado a tomar medidas.

En otra casa vive Lucie, una anciana que trabaja limpiando casas y dedica su tiempo libre a construir maquetas de ferias. Lucie es, además, una mujer invisible. Nadie se da cuenta de si viene o se va, si está aquí o se ha ido, porque Lucie no significa nada para nadie. Ni siquiera sus cuarenta años de trabajo constan en sitio alguno, por lo que le deniegan un aumento de la pensión en una escueta carta de la administración, cuando ella esperaba una felicitación de su hijo por su cumpleaños. También se ve obligada a tomar medidas.

El papá de Louis es otro de los personajes corrientes que deambulan tristones por esta calle de adoquines. Perdió a su mujer y no ha superado nunca su muerte. Ni siquiera la presencia de su hijo da sentido a su vida, y levantarse cada mañana es una mera función biológica. Es más fácil seguir vivo, contestando con un simple “bueno” a todo lo que le dice su hijo, que languidecer en la cama hasta el fin de sus días.

El señor Armand ha convertido la ventana de su casa en el mostrador de su biblioteca. Desde allí observa los ires y venires de los vecinos, aunque los ojos siempre se le van tras Irina, una bella y enigmática señora de largos cabellos grises.

En las veinticuatro horas que transcurren de la primera a la última viñeta, estos seis personajes van a vivir un día tan corriente como sus vidas, o lo que es lo mismo, van a sucederles cosas extraordinarias. Con las cálidas ilustraciones y los exquisitos rostros que da Thomas Campi a los personajes, y con el excelente guión de Vincent Zabus, que consigue entrelazar con maestría, sencillez y sin costuras estas seis historias, Gente corriente nos cuenta una hermosa y emotiva historia de nuestro tiempo. En esta sociedad en la que tanta gente se limita a dejarse llevar, arrastrando los pies y mirando al suelo, Gente corriente quizá no cambie nuestras vidas, pero sí nos demuestra que ese cambio está a nuestro alcance.

 

[product sku= 9788416400935 ]
Publicado el

Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón, de Sekien Toriyama

Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón

Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de JapónCreo que ya he demostrado más de una vez que me fascina la cultura japonesa y que tengo predilección por las publicaciones de la editorial Quaterni, pues recupera obras antiguas para que disfrutemos de la esencia nipona. Hace un tiempo os hablé de El fantasma sin rostro y otras historias de terror, de Lafcadio Hearn y de Kaiki. Cuentos de terror y locura, una selección magnífica de relatos de varios autores, y hoy os traigo Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón, de Sekien Toriyama, el primer bestiario de fantasmas y monstruos japoneses de la historia, traducido por primera vez a una lengua occidental.

Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón se compone de cuatro libros de Sekien Toriyama. El primero es El desfile nocturno de los cien demonios ilustrado, que fue publicado allá por 1776 y clasifica a los seres en tres apartados: «Sombra», «Luz» y «Viento». El segundo volumen es Cien demonios ilustrados del presente y el pasado, que vio la luz en 1779 y se compone de las partes «Lluvia», «Último día» y «Mañana». El tercero es una extensión del anterior y lleva por nombre Suplemento de los cien demonios del presente y el pasado; se publicó en 1780 y se divide en «Nube», «Niebla» y «Lluvia». Y, por último, La bolsa de los cien utensilios aparecidos al azar, de 1789, que consta de los volúmenes «Superior», «En medio» e «Inferior». Además, cada uno de los libros incluye el prólogo y prefacio originales y, en esta segunda edición, la editorial Quaterni ha mejorado la calidad de las ilustraciones, pintadas hace más de dos siglos. Aunque no todas las criaturas que aparecen nacieron de las leyendas ancestrales niponas: algunas fueron importadas de China y Corea e integradas a la cultura japonesa y otros tantas, inventadas por el propio autor.

No me puedo olvidar de la traducción de Isami Romero Hoshimo, que ha sido lo más fiel posible al texto de Sekien Toriyama, pero que encima ha hecho una gran labor añadiendo algunas explicaciones para ayudarnos a comprender el nacimiento y el simbolismo de las decenas de seres que habitan esta enciclopedia tan peculiar.

La tradición nipona crea monstruos y fantasmas —a veces, vengativos y otras, bienhechores— para protegerse o dar respuestas a los fenómenos meteorológicos, a los desastres naturales, a las muertes inesperadas y, en general, a cualesquiera de los miedos humanos que surgen ante lo desconocido o lo socialmente censurado (como, por ejemplo, los burdeles, que tienen gran protagonismo en sus leyendas siniestras). Incluso los objetos cotidianos adquieren poderes paranormales para maldecir o premiar a los hombres. De este modo, al contemplar los grabados del pintor Sekien Toriyama descubrimos qué espíritu es el que nos quita la almohada de la cabeza cuando dormimos, cuál es el responsable de los desprendimientos de rocas o de los ahogamientos, por qué oímos tantos ruidos extraños por las noches o que una criatura puede aparecer en nuestro baño para lamer la suciedad si no somos demasiado aseados.

Es asombrosa la variedad de criaturas que surgen de las leyendas niponas y cómo, hoy en día, siguen inspirando sus mangas, animes, películas y literatura. Después de leer Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón, apetece volver a revisarlas para encontrar las mil referencias. Y es que, cuando uno se adentra en la cultura japonesa, ya nunca la abandona.

[product sku= 9788494180293 ]
Publicado el

Memorias de una osa polar, de Yoko Tawada

memorias de una osa polar

memorias de una osa polarTengo sentimientos encontrados con Memorias de una osa polar, de Yoko Tawada, así que no sé muy bien cómo empezar esta reseña. Intentaré ir por partes.

¿Cuáles eran mis expectativas? Pues leer la historia de tres generaciones de osos polares: la abuela, que escribe sus memorias; Tosca, la hija, que trabaja en un espectáculo del circo y Knut, el nieto, que es la estrella de un zoo. Este último está inspirado en un oso real, pero supongo que lo que os ha llamado la atención ha sido que una osa polar sea capaz de escribir sus memorias. Eso es porque los tres protagonistas de esta novela tienen raciocinio y sentimientos similares a los humanos, pero sin perder su esencia animal. Y sí, eso es un enfoque interesante, ya que, de este modo, los lectores podemos adentrarnos en la mente de los osos y, a la vez, observar el comportamiento humano desde fuera.

Pero ¿qué me he encontrado al leer Memorias de una osa polar? No una saga familiar, si no tres historias independientes. Los osos protagonistas, aunque son familia, en ningún momento están juntos y la forma de narrar sus vidas es distinta, por lo que he estado desubicada durante toda la lectura. Por un lado, la abuela nos va relatando cómo escribe sus memorias a medida que recuerda pasajes de su infancia y, mientras tanto, acude a congresos con otros humanos, que la tratan con normalidad, aunque en ocasiones no le hagan mucho caso porque es una osa polar.

Después, pasamos a la segunda parte, donde es la cuidadora del circo quien nos habla de sí misma y de Tosca, la osa polar con la que comparte número. En ningún momento se deja claro si las conversaciones entre ellas se dan en la realidad o solo en sueños, y hasta el tramo final la osa no toma la palabra, y lo hace para hablar de su cuidadora, que es también su mejor amiga.

Por último, conocemos a Knut desde que es un recién nacido hasta que pesa más de sesenta kilos, y es él, al principio en tercera persona y luego, en primera, el que relata el entrañable vínculo que establece con su cuidador, al que ve como una madre.

¿Comprendéis mi extrañeza? Con los continuos cambios de perspectiva, el papel ambiguo de los animales y los escasos elementos en común entre los personajes, me empeñaba tanto en encontrarle un sentido al conjunto que no me dejaba llevar por la prosa y el sentido del humor de Yoko Tawada. Y es una lástima, porque como historias independientes me han funcionado, sobre todo la última, con la que es muy fácil empatizar.

Memorias de una osa polar no solo es la historia de tres osos polares, es sobre todo una reflexión continua sobre el arte, la fama, los circos, la identidad, el idioma y los vínculos afectivos. Todo ello contextualizado dentro de los años de la Unión Soviética y la posterior caída del muro de Berlín, lo que da pie a una sátira política y social. Por tanto, contiene un sinfín de elementos atractivos, de frases memorables, de escenas divertidas e incluso emotivas. Y pese a todo ello, no he conectado con la novela. Y me siento culpable, porque creo que Memorias de una osa polar tiene tantas lecturas que soy yo quien no ha sabido captar ni la mitad.

Es la clase de novela a la que hay que volver pasado un tiempo y demorarse en la lectura entre líneas para captar algo nuevo cada vez. Y también es el tipo de historia de la que cada lector interpretará algo totalmente distinto. Esa es la virtud de Memorias de una osa polar y, al mismo tiempo, lo que dificulta su lectura. Así que absteneros si os gusta que os lo dejen todo clarito y atreveros si estáis buscando una novela diferente. No cometáis el error de ir con expectativas como yo, solo dejaos llevar por el ingenio de Yoko Tawada.

[product sku= 9788433979995 ]
Publicado el

Los Liszt, de Kyo Maclear y Júlia Sardà

Los Liszt

Los LisztEso de que no se puede juzgar un libro por su portada a veces es una auténtica tontería. Yo lo he hecho, lectores (y no me arrepiento, señor Juez).  Es que hay algunos que te tiran para atrás sólo con ver su portada y otros, en cambio, te dicen: “lléeevaaame contigoooo”. Y yo soy débil y me dejo engatusar fácilmente, qué le voy a hacer. Menos mal que tengo buena intuición y afortunadamente me he ahorrado muchos disgustos gracias a ella.

Con Los Liszt me pasó algo así. Fue verlo y enamorarme. Esa edición, esos colores, esos dibujos en su portada… tenía que ser mío. Y ya os he dicho que soy débil, así que aquí estoy, hablándoos de este extraño libro que me hizo ojitos desde el primer momento.

Editado por Impedimenta, Los Listz cuenta la historia de una peculiar familia cuyo principal hobby es hacer listas. Tengo que reconocer que yo también soy muy fan de las listas. Para algunas cosas soy muy caótica, pero para el tema agendas y organización soy bastante metódica. Disfruto ordenando los días y haciendo listas de lo más variopinto. Eso sí, esta familia me gana de lleno. Todos disfrutan haciendo listas. Los padres, los hijos Winifred, Edward y Frederick y el abuelo Listz y su gato. A todos los encanta. Pero, como os decía, ellos hacen lista un poco más extrañas. Por ejemplo, listas de enfermedades, de quesos, de canciones de David Bowie o de futbolistas. Esta familia se pasa la vida haciendo listas.

Un buen día llega a casa una extraño visitante. Los Listz, claro, van corriendo a buscarlo en sus listas, pero no aparece en ninguna de ellas. ¿Quién será entonces este personaje?, ¿qué es lo que quiere de ellos?, ¿podrá quedarse con ellos? Son muchas preguntas para una familia tan poco dada a la improvisación.

Este es un libro raro, no os voy a decir lo contrario. Pero es raro bien, de ese tipo de rarezas que atrapan. Lo tiene todo para atraer al lector, desde su edición hasta lo peculiar de su historia. Podría haceros una lista con motivos para recomendarlo, pero esas cosas se le dan mejor a esta familia, así que me limitaré a deciros que Los Listz me ha parecido muy divertido y original y que es uno de esos libros extraños que merece la pena leer.

[product sku= 9788417115487 ]
Publicado el

La llama en la niebla, de Renée Ahdieh

La llama en la niebla

La llama en la niebla“Hay gente con la suerte de haber nacido en un radiante día de verano. Tal vez nosotras vinimos al mundo bajo nubes de tormenta. Sin viento. Sin lluvia. Solo una montaña de nubes que debemos escalar cada mañana para poder ver el sol.”

Cuando sientes que un libro consigue hacerte sentir y emocionarte a través de su historia, además de viajar en el tiempo y en el espacio a donde transcurre todo y sientes que conectas de verdad con sus personajes, sabes que fue la novela la que te escogió a ti y no al revés. Y esto es algo que muy pocas veces me ha ocurrido y que también sentí con La ira y el amanecer, otra bilogía de esta misma autora.

Y es que Renée Ahdieh tiene una singularidad al escribir que llama la atención. Sus novelas, a pesar de no ser de fantasía, transmiten una magia espectacular y te llevan de inmediato al lugar al que la autora quiere que viajes. La ambientación que plasma siempre es exquisita y llena de detalles. Y si ya lo fue en la bilogía que os he comentado anteriormente, un retelling de Las mil y unas noches, que logró transportarme a la exótica ciudad de Jorsán, en esta novela el efecto se multiplicó. Y es que esta nos lleva al Japón feudal, un lugar que ya de por sí es interesante, a través de una narración y una ambientación asombrosa, que te hace desear estar allí para vivir la historia junto a sus personajes.

Pero es que además de este punto, que es uno de los aspectos clave de esta novela, tenemos que sumarle una trepidante trama con muchos giros inesperados que ha logrado mantenerme enganchada a sus páginas desde el principio hasta el final. Y no todos los libros tienen el poder de conseguir eso, ya que cuanto más lees (o al menos, a mí me da esa sensación), más sensación tienes de descubrir todo lo que va a ocurrir en las siguientes páginas… Y La llama en la niebla es un ejemplo de ello. Y un libro que mejora a medida que te vas adentrando en la historia y todo lo que esta tiene detrás.

El papel de la mujer en el Japón feudal es uno de los aspectos que más se tratan aquí y es quizás el paralelismo que le veo con Mulán. Y es que aunque esta novela sea un retelling de la película de Disney, pocas cosas tiene en común. Excepto que Mariko, la valiente y madura protagonista, también se hace pasar por un hombre para convertirse en una guerrera y sentirse como una igual ante sus compañeros y ocultar quién es en realidad: la hija de un samurái con muchos (demasiados) enemigos. Es increíble cómo plasma la autora la reivindicación de la mujer respecto a su papel en la sociedad, como he dicho anteriormente, y no puede haber un tema más actual que ese y de mayor importancia en un libro juvenil. Lo esencial que es instalar en las mentes de los jóvenes la igualdad y la paridad, que sigue siendo una lucha actual de mujeres de todo el mundo.

Me ha encantado también este punto, que se trata con profundidad y madurez, y  el cambio que da la joven protagonista debido a todos los acontecimientos acaecidos a lo largo de la historia. Por eso me ha gustado mucho y he empatizado mucho con este personaje, que se siente engañada en muchos aspectos de su vida, y ve cómo paulatinamente va descubriendo la verdad y conociéndose cada vez más a sí misma y el camino que desea elegir, que no tenía nada que ver a lo que deseaba en un principio. Un conflicto en un personaje joven que me ha gustado y que me parece clave en el desarrollo de la historia.

La llama en la niebla me ha sorprendido enormemente y me ha demostrado que se puede crear una trama interesante y llena de giros inesperados, con una ambientación increíble y unos personajes con los que es muy sencillo empatizar y que son capaces de transmitirte todo lo que sienten, como si no fuera una historia de ficción. Sin duda, seguiré todas las novelas de esta autora, porque su ambientación me ha hecho viajar en el tiempo y enamorarme de cada uno de los detalles de la historia. Renée Ahdieh tiene algo especial que te hace volver siempre a ella y engancharte a su forma de escribir. No puedo más que recomendarla por todo lo que me ha hecho sentir personalmente mientras leía.

[product sku= 9788416858323 ]
Publicado el

Miedo, de Stefan Zweig

Miedo

MiedoA este autor austriaco lo conocí a través de una amiga de Instagram. Para mí Instagram es la red estrella en cuanto a descubrimientos literarios y de personitas maravillosas. Es, sin duda, la que más uso y la que más disfruto. Como os decía, conocí a Zweig ahí y el primer libro que leí suyo fue Carta de una desconocida. Me gustó muchísimo y no sé por qué motivo no había vuelto a leer nada suyo hasta ahora, pero aquí estoy. Esta vez me he decantado por Miedo, simplemente por el título y por el buen sabor de boca que me dejó la primera vez que lo leí.

La editorial Acantilado ha apostado fuerte por este autor y entre sus títulos podemos encontrar prácticamente todos sus libros. Lo cierto es que sus ediciones y traducciones son muy buenas, así que si estáis interesados en adentraros en la obra de este maravilloso escritor os recomiendo esta editorial. Aquí hemos reseñado ya varios de sus títulos: Clarissa, La impaciencia del corazón o Novela de Ajedrez. 

Miedo cuenta la historia de Irene Wagner, una mujer de alta alcurnia que lleva una vida apacible junto a su esposo y sus dos hijos. Su vida es perfecta: una casa preciosa, un marido que la quiere, una familia maravillosa, ningún problema económico y unos cuantos sirvientes que hacen su vida aún más fácil. Con ese panorama, Irene no tiene nada de qué preocuparse. Su vida se limita a alternar con la gente de su misma clase en fiestas y encuentros. Pero, (siempre hay un pero) después de ocho años de matrimonio, Irene encuentra su vida algo monótona y predecible.  Para salir un poco de esa rutina, Irene comienza una relación con un joven pianista. No es una relación carnal llena de deseo y pasión, es más bien una relación que hace que por un rato se olvide de su anodina vida.

Un día, al salir de casa de éste, Irene se encuentra con una mujer que comienza a chantajearla. Aterrorizada por perder su acomodada vida y todo lo que había tenido hasta entonces, Irene cederá ante el chantaje y ahí comienza una auténtica pesadilla para ella y su hasta entonces apacible vida.

Zweig tiene un talento maravilloso para retratar personajes y sus pensamientos. Su forma de escribir atrapa y lleva al lector a sumergirse en sus historias con un facilidad increíble. Casi sin darnos cuenta nos encontraremos sufriendo con Irene, viviendo su día a día en esa pesadilla horrible de ceder a la extorsión y ver su mundo desmoronándose poco a poco.

No os diré mucho más, pero Zweig sorprende. Atrapa al lector, lo hace suyo y después, cuando ya nos tiene dentro de la historia, es capaz de sobrecogernos.

Con apenas cien páginas, Miedo es una novelita brillante e inesperada. Os recomiendo mucho que leáis a este autor, os prometo que os sorprenderá.

[product sku= 9788416748969 ]
Publicado el

El mundo perdido, de Christophe Bec, Fabrizio Faina y Mauro Salvatori

A veces nos sentimos nostálgicos y nos da por añorar nuestra infancia, nuestros primeros paseos con la novia, o aquellos tiempos en que, sin internet ni móviles, todo era mucho más fácil, o así nos parecía. Sin embargo, existe otro tipo de nostalgia, la nostalgia que nos llena de añoranza por un tiempo no vivido. Conozco lectores que cada mañana remueven el café entre recuerdos del Imperio austrohúngaro. Hay políticos de 40 años que se emocionan hablando de su revolucionaria presencia en el París de mayo del 68. Y hay millones de personas, sin distinción de edad, que rememoran entre suspiros aquellas caminatas entre helechos gigantes, contemplando el vuelo en zigzag de libélulas de tres palmos, y con la emocionante sensación en el cuerpo de que en cualquier momento, tras el repecho de una colina, nos podíamos encontrar con una manada de entrañables triceratops.

Desde que se descubrió que el mundo era un pelín más viejo de los que nos dice la Biblia, y desde que a mediados del XIX a algunos exploradores les diera por encontrarse fósiles de huesos descomunales a mansalva, el mundo de los dinosaurios no ha dejado de fascinar al hombre. Esa fascinación dio lugar en 1864 al clásico de Verne Viaje al centro de la tierra y, medio siglo más tarde, a El mundo perdido, otra maravillosa obra de Conan Doyle que, para bien o para mal, ha quedado eclipsada por las versiones cinematográficas de Spielberg y las que siguieron. Sin embargo, el original, cuya adaptación a novela gráfica nos trae ahora Yermo Ediciones, tiene aquel sabor de la genuina aventura del que, en mi humilde, carecen tanto Parque Jurásico como sus secuelas.

En esta excelente adaptación, con guión de Christophe Bec e ilustraciones de Fabrizio Faina y Mauro Salvatori, tenemos todo lo que se le puede pedir a un libro de aventuras. El profesor Challenger, explorador intrépido y algo bravucón, acaba de regresar de un viaje a un remoto lugar de Sudamérica, donde, en medio de una tribu de caníbales, se ha encontrado con un misterioso personaje que ha sido herido mortalmente por una criatura de dientes gigantescos. Antes de expirar, este personaje le transmite un enigmático mensaje que deja a Challenger rumiando durante todo el viaje de vuelta a Inglaterra. Allí, haciendo honor a su apellido, Challenger desafía al profesor Summerlee en mitad de una conferencia. Summerlee, un respetado científico chapado a la antigua e incapaz de aceptar la posibilidad de que las cosas no sean como él ha leído, se ve obligado a aceptar el desafío de Challenger. Así, en compañía de a Lord Roxton, cazador y mujeriego, y Ned Malone, el romántico reportero que nos narra la historia, nuestros héroes se embarcan rumbo a la aventura.

Y qué aventura. Antes de que empiece la fiesta de verdad tenemos el viaje de rigor al corazón de la selva, que siempre es un viaje a nuestros orígenes y a la esencia del ser humano. Tras salvar insalvables saltos de agua, cocodrilos y serpientes calibre ferrocarril y desfiladeros de paredes que caen al Hades, nos llegamos a la impresionante mole de una inaccesible meseta que nos recuerda mucho a un tepui venezolano. Y a partir de ese momento, olvidaos de lo que os hayan contado las películas.

Este El mundo perdido nos devuelve a aquellos tiempos no tan lejanos en que la aventura de verdad no necesitaba efectos especiales de séptima generación, sino palabras, ilustraciones y talento. A disfrutar.

 

 

 

 

 

[product sku= 9788417085377 ]
Publicado el

Monólogos de la vagina, de Eve Ensler

Monólogos de la vagina

Monólogos de la vaginaMuchas veces hemos hablado del poder de la palabra, sobre todo en un espacio como este, dedicado a la literatura. Pero esa frase ha adquirido una nueva magnitud para mí tras leer Monólogos de la vagina, de Eve Ensler.

Monólogos de la vagina nació como obra de teatro hace veinte años. Cuando Eve Ensler se subió al escenario, creyó que la iban a apalear. Entonces nadie se atrevía a decir vagina en voz alta y ella la pronunciaba ciento veintiocho veces en cada representación. Pero no solo eso: hablaba del vello púbico, del deseo sexual, del placer, del parto. Y también de la violación, de la mutilación genital, del maltrato, de la culpabilidad y la vergüenza que nos inculcan a las mujeres por haber nacido con una vagina.

Que la palabra vagina ha estado silenciada es evidente. ¿A cuántas niñas nos han dicho que se llama así? Lo habitual es recurrir a eufemismos: rajita, cosita, eso de ahí abajo. Y, además, dejarnos claro que eso no se mira, eso no se enseña, eso no se toca, eso no se dice. La palabra vagina causa pudor, incomoda, incluso provoca desprecio y asco. Porque nombrarla es vulgar, indecente.

Pero Eve Ensler rompió el tabú, y con ese monólogo, inspirado en las entrevistas que hizo a más de doscientas mujeres de toda condición, liberó un torrente de recuerdos, de rabia y de dolor: decenas de mujeres se acercaron a contarle cómo ellas también habían sido violadas, asaltadas, agredidas, acosadas.

Así, Monólogos de la vagina se convirtió en un catalizador de la concienciación y la justicia, y la obra se propagó por todo el mundo, retomada por otras mujeres que rompían, a través de ese monólogo, el silencio de sus comunidades sobre sus cuerpos y sus vidas. Esas iniciativas se consolidaron en V-Day, un movimiento de concienciación global que busca poner fin a la violencia contra mujeres y niñas y que actúa allí donde las mujeres están en grave peligro, ya sea por catástrofes naturales, asesinatos u opresión, para hacerlas visibles y sanarlas a través de la palabra.

Con motivo del veinte aniversario, Ediciones B publica una edición actualizada en la que, además del monólogo original, incluye los monólogos que fueron escritos posteriormente para acciones de la Campaña V-Day Spotlight —donde se da voz a transexuales y esclavas sexuales, entre otros grupos de mujeres en situaciones de riesgo— y artículos sobre la misión de ese y otros movimientos, como la Ciudad de la Alegría. Todo ello demuestra la trascendencia que ha tenido la transgresora obra  de Eve Ensler.

Este libro era necesario entonces y lo sigue siendo ahora, tal y como afirma Jacqueline Woodson en el prólogo de la presente edición. Pese a los años transcurridos y a los logros alcanzados, todavía nos quedan muchos miedos y vergüenzas que exorcizar, con nuestro cuerpo en general y con nuestra vagina en particular. La revolución feminista comienza en nuestro cuerpo, al que debemos mirar y nombrar, parte por parte, sin pudor. Porque lo que no se nombra, no existe. Porque las palabras construyen la realidad, la transforman, y nos liberan. Eve Ensler lo demostró al pronunciar ciento veintiocho veces la palabra vagina en público y originar un movimiento mundial que ha empoderado a miles de mujeres. Ese es el  poder de la palabra; ese es el poder imparable de Monólogos de la vagina.

[product sku= 9788466662741 ]
Publicado el

Pachinko, de Min Jin Lee

Pachinko

La buena literatura es aquella que te enfrenta a lo que das por sentado. Al menos, ese es el criterio que uso para distinguirla del mero entretenimiento. Y lo cierto es que no son muchos los libros que pueden ocupar un puesto en la primera categoría. De ahí la magia de encontrarse con ellos, casi por casualidad. Como si estuviéramos esperando que sucediese otra cosa. Desde que quedó finalista para el National Book Award en 2017, Pachinko entró en mi radar como una novela que merecía la pena leer. Una saga familiar de coreanos intentando hacerse una vida en Japón a lo largo del siglo pasado. A priori, parecía una novela entretenida. Mi sorpresa llegó después, cuando me vi totalmente arrastrado por la historia y por la Historia. Permitidme el uso de la mayúscula para diferenciar lo que los angloparlantes, acertadamente, dividen entre story y history. Aunque los personajes son ficticios, el episodio histórico que les toca vivir no lo es. Min Jin Lee me ha hecho replantearme mi fascinación por Japón, enseñándome la cara oculta de una sociedad eficiente y paradigmática. No sé si estamos ante una de las mejores novelas del año porque aún es pronto para este tipo de predicciones. Sin embargo, puedo decir desde ya que es uno de los libros más necesarios que vais a leer en 2018.

Todo comienza cuando Sunja, una coreana analfabeta de quince años, queda embarazada de un hombre casado que, fascinado por la joven, consigue embaucarla. Ante la imposibilidad de matrimonio, Sunja es tomada por esposa por un joven pastor presbiteriano que asume el cuidado tanto de ella como del bebé. Y juntos parten a Japón donde son acogidos dentro de la incipiente congregación con base en Osaka. Allí, el pastor y Sunja se reunirán con el hermano del primero y su mujer, con los que formarán una pequeña familia con la llegada de Noa, el recién nacido. A lo largo de los años, veremos cómo el devenir de este núcleo familiar será puesto aprueba constantemente. Racismo, pobreza y persecuciones religiosas serán problemas cotidianos a los que Sunja tendrá que hacer frente. No en vano, toda la novela gira en torno al fuerte ostracismo que vivieron los coreanos emigrados a Japón. Una situación que vulneraba los derechos humanos mínimos y que relegaba a la comunidad coreana a los peores estratos de la sociedad, como por ejemplo, trabajos en salones recreativos de pachinko. Una especie de pinball japonés cuyo sistema amañado generaba mala fama, pero que eran tremendamente adictivos. Negocios con los que la yakuza tenía relaciones.

Desde 1932 hasta 1989, presenciaremos cuatro generaciones de coreanos que tendrán que usar todo tipo de artimañas para poder tener una vida tan digna como los nativos del propio país. Desde ocultar sus raíces hasta separarse de sus seres queridos con el fin de evitar posibles asociaciones. En los años en los que transcurre la novela se sabía que ciertos trabajos, como profesor, estaban vetados si no se era japonés nativo.

Quiero detenerme a hablar del poder femenino que sostiene todo el artefacto narrativo. La autora nos sitúa tras los ojos de Sunja durante toda la novela. Es la fortaleza de una mujer que a penas sabe escribir bien su nombre desde donde el lector presencia un instinto de supervivencia imbatible. El peso de los años y de las muertes no es capaz de minar la voluntad de hacer que su familia prospere. Debido al fuerte patriarcado de la época, las mujeres se convertían en una deshonra para sus familias si decidían trabajar, incluso cuando el dinero era absolutamente necesario. Por lo que las mujeres en Pachinko tendrán que recurrir a todos sus recursos para poder alcanzar un mínimo de prosperidad.

Decía al principio que esta novela es sin duda necesaria. Y quiero explicar por qué. Siempre he tenido claro que una novela histórica no nos habla de la época en la que transcurre los hechos que narra, sino del momento en el que ha sido escrita. Y en este caso toca hablar del otro, del extranjero. El rechazo al que viene de fuera es implacable, sin importar cuánto se esfuerce. Con frecuencia es visto como un ciudadano de segunda categoría. Esta novela no sólo me ha enseñado historia. También me ha puesto en guardia ante mis propios prejuicios. ¿Quiénes son los coreanos hoy? ¿A qué colectivo, nacionalidad o etnia estamos culpando por nuestras carencias, por nuestro bienestar truncado? No quiero caer en el panfleto, ni en la demagogia. Aquí lo que nos ocupa son los libros. Sin embargo, no puedo sino pensar que la realidad, como el pachinko, lleva tiendo siendo amañada y son novelas como ésta las que te permiten entrever el truco. Leedla. Es necesario.

[product sku= 9788494716966 ]
Publicado el

Tocar las estrellas, de Katie Khan

Tocar las estrellas

Tocar las estrellasImagina esta escena: tienes ante ti al amor de tu vida. Solos tú y esa persona. La miras a los ojos y deseas que todo salga bien, que sigáis adelante juntos.

Qué bonito, ¿verdad?

Ahora abramos un poco más el plano: el amor de tu vida y tú, solos… flotando en mitad del espacio, con el planeta Tierra allá al fondo y rodeados de infinitas estrellas.

Sigue pareciéndote romántico, ¿no?

Ampliemos más la panorámica: además de las estrellas, hay un cinturón de asteroides contra el que podéis chocar en cualquier momento.

Vaya, seguro que ya no te gustaría estar ahí. Pues eso no es lo peor: por un problema en vuestros equipamientos, solo os queda noventa minutos de oxígeno.

Noventa minutos para encontrar una forma de sobrevivir.

¿A que ahora eso de mirarle a los ojos y desear que todo salga bien, que sigáis adelante juntos, adquiere un significado mucho más trascendental?

Ese es el punto de arranque de Tocar las estrellas, la primera novela de Katie Khan. En ella, esta escritora londinense no solo nos hace sufrir con la lucha de Carys y Max por sobrevivir, sino que además nos muestra un futuro utópico bastante creíble. Para ello, intercala el presente y el pasado de los protagonistas. Por un lado, asistimos a la dramática cuenta atrás (noventa minutos de oxígeno, ochenta y cinco, ochenta…), en la que Carys y Max idean formas de regresar a su nave, ayudados por una inteligencia artificial llamada Osric y sin perder el sentido del humor para no desesperar. Y por otro lado, nos cuenta cómo se conocieron en ese mundo perfecto. Perfecto para todos, menos para ellos, porque en ese mundo su amor no estaba permitido.

El mundo utópico que nos presenta Katie Khan ha surgido tras una guerra nuclear entre Estados Unidos y Oriente Próximo. Ya no existen las identidades nacionales ni las divisiones religiosas por las que la humanidad se ha matado durante siglos; los avances tecnológicos facilitan el día a día y llevan la interconexión hasta límites insospechados; la democracia por fin es real y mantiene unos altísimos niveles de participación y las medidas sociales promueven la realización personal de todos los individuos, porque cuando cada uno da lo mejor de sí, la sociedad avanza. Pero ese logro es precisamente el mayor problema de Carys y Max, ya que, para defender esa individualidad, ninguna persona puede permanecer en el mismo lugar durante más de tres años y solo se permite establecer vínculos afectivos duraderos y tener familia a partir de los treinta y cinco. Y a Carys y Max aún les queda una década para que llegue ese momento. ¿Tienen derecho a cuestionar un sistema perfecto solo por lo que sienten ellos dos?

Con todos estos elementos, Tocar las estrellas se convierte en una historia de amor para el recuerdo, una novela de ciencia ficción convincente y una reflexión social de las que dan para un largo debate. Y por si esto fuera poco, nos rompe los esquemas hasta la última página.

Antes te he pedido que te imaginaras junto al amor de tu vida flotando en el universo, luchando por sobrevivir. Pero es mejor que no lo hagas y leas directamente Tocar las estrellas. Porque te aseguro que nada de lo que imagines será ni la mitad de épico de lo que Katie Khan ha plasmado en esta novela.

[product sku= 9788401020926 ]
Publicado el

La puerta del bosque, de Melissa Albert

la puerta del bosque

la puerta del bosqueSi alguna vez has deseado que tu vida fuera como un cuento de hadas, eso quiere decir que nunca has leído verdaderos cuentos de hadas. En esas historias abundan las envidias, las traiciones y las venganzas, los abandonos, los raptos y los asesinatos. Incluso, a veces, los verdaderos monstruos son quienes menos esperabas. Nadie está a salvo en los cuentos de hadas; ni siquiera la protagonista, aunque haya nacido princesa; tampoco el verdugo, por mucho tiempo que lleve tramando su crimen. Y si no, échale un ojo a las historias de Angela Carter. Seguro que Melissa Albert, la autora de La puerta del bosque, se las ha leído.

La preciosa ilustración de la portada de La puerta del bosque —repleta de símbolos que iremos reconociendo a lo largo de la trama— nos deja claro que estamos ante una novela de fantasía, aunque no es precisamente del estilo que imaginamos al verla. No viajamos a tiempos lejanos ni a un lugar imaginario, sino a la época actual y a la ciudad de Nueva York. Allí han acabado Alice y su madre, Ella, tras vagar de un sitio a otro, siempre perseguidas por la mala suerte. Alice piensa que la culpable de su vida errática debe de ser su abuela Altea Proserpina, ya que su madre nunca ha querido que la conociera. Altea es la autora de Cuentos desde el Interior, una colección de cuentos de hadas oscuros y retorcidos imposible de encontrar ya en bibliotecas, librerías o internet, y que obsesiona a quienes en su día la leyeron. La excéntrica escritora vive recluida en una finca ilocalizable llamada el Bosque de los Avellanos, y Alice y su madre nunca han recibido noticias de ella, hasta que les llega el anuncio de su muerte. Alice cree que por fin su mala suerte terminará, pero la repentina desaparición de su madre le demostrará que eso solo es el comienzo de nuevos problemas. Y pronto descubrirá que la clave de todo está en Cuentos desde el Interior.

Melissa Albert nos plantea un interesante juego metaliterario, donde los protagonistas de su novela se convierten, a su vez, en personajes de ese mundo ficticio llamado Interior, y de esta forma, reinterpreta los mecanismos habituales de los cuentos de hadas, mostrándonos que siempre hay algo espantosamente real detrás de ellos. Y es que ese mundo de fantasía es duro y horrible, y aunque esté salpicado de una magia hermosa, en él ocurren cosas espantosas. Y lo peor de todo es que no ocurren por un motivo concreto ni las desgracias sufridas tienen moralejas que las mitiguen ni que dejen un poso de justicia. Interior no tiene reglas ni las quiere tener, y ni siquiera a la autora que narra los cuentos que dentro de él acontecen le importa lo que le suceda a sus personajes, y lo describe todo con indiferencia despiadada. ¿Quién querría vivir en semejante cuento de hadas? Por supuesto que Alice no, así que hará todo lo que esté en su mano para cambiar el final de su historia.

Y tú, desde el otro lado, no podrás despegarte de ella. Cuando termines La puerta del bosque no te quedarán ganas de protagonizar un cuento de hadas, porque tal y como Melisa Albert nos demuestra, vistos desde dentro son todavía más oscuros.

[product sku= 9788427212527 ]