Publicado el

Corriendo con Hemingway, de Bill Hillmann

Corriendo con Hemingway

Corriendo con HemingwayPuedo prometer y prometo que jamás correré un encierro en Pamplona. Bueno, ni en Pamplona ni en ningún sitio. Me gustaría decir que el motivo son mis fuertes principios antitaurinos, pero que va. Sencillamente, no acabo de verme sólo unos centímetros por delante de bichos de más de 500 kilos con los cuernos más afilados que una navaja de Albacete. Es por ello que siempre he sentido cierta curiosidad por saber qué lleva a miles de personas a jugarse el tipo año tras año, sin más premio que el de llegar a la plaza sanos y salvos. Y tengo que reconocer que después de leer Corriendo con Hemingway comprendo un poco más esta pasión, aunque sigo siendo firme en mi decisión de sólo visitar la calle Estafeta con fines etílicos y gastronómicos.

Empecé a leer este libro con cierto escepticismo, el propio del que se enfrenta a un autor que no conoce y a un tema que no está nada seguro de que le vaya a seducir, pero a los pocos párrafos ya estaba convencido de que había acertado con la elección. La prosa de Bill Hillmann, sarcástica y directa, hizo que me enfrascara en la lectura de su segunda novela desde el principio. Siempre he sido muy fan de eso que llaman realismo sucio y, pese a tratarse de un relato biográfico, la juventud de Hillmann parece sacada de una novela de Bukowski. Nacido en una familia desestructurada, ex boxeador amateur, alcohólico empedernido, pequeño traficante y de puñetazo fácil. Carne de prisión o de un destino peor, como tantos otros coetáneos suyos de los barrios humildes de Chicago. Pero un buen día, este joven con el fracaso escrito en la frente descubre a Ernest Hemingway a través de su novela ‘Fiesta’ y tras devorarla toma dos decisiones: la primera, convertirse en escritor. La segunda, viajar en solitario hasta Pamplona para sentir en sus propias carnes lo relatado por el ilustre narrador estadounidense.

Cada uno de los capítulos del libro recoge un año de la vida del autor, y la historia abarca desde 2005, año de su primera visita a Pamplona, hasta 2015, una década en la que sólo se ha ausentado en una ocasión de la fiesta navarra. Unos años en los que se percibe perfectamente la evolución de Hillmann y su lucha interior, que desnuda por completo en sus páginas, hasta el punto de detallar los horribles pensamientos que recorrían su cabeza durante el tiempo en que su trastorno bipolar estuvo sin ser tratado médicamente.

Pero la mayor parte del libro de Buffalo Bill, como le apoda cariñosamente su círculo pamplonica, se centra en lo que ocurre en los encierros, donde el autor no se limita a narrar el desarrollo de los mismos, sino que también da cabida a los sentimientos que le abordan antes, durante y después de cada carrera. Hillmann transmite con verosimilitud el nerviosismo de la noche previa, su admiración por los mozos más experimentados, la necesidad de demostrar su valía, sus voces internas, sus supersticiones, los codazos y empujones que tiene que dar y recibir mientras avanza, la adrenalina cuando sabe que hay un toro a pocos metros, los gritos de los mozos cogidos, los aplausos del público cuando los corredores pisan la arena…

Me han parecido muy oportunos también algunos apartes que hace Hillmann durante su narración y que ayudan a que el libro no se convierta en una mera exposición de sus carreras por el tramo de Telefónica. El autor introduce testimonios de personajes muy experimentados en los encierros, como Juan Pedro Lecuona o David Rodríguez, así como textos que buscan dar base científica a ideas que defiendo como ahínco, como los orígenes ancestrales de las carreras delante de animales o de cómo el consumo de carne animal favoreció el desarrollo del cerebro humano.

En definitiva y siendo claros, este libro hace una defensa a ultranza de los encierros, de la tauromaquia y de lo que ambas disciplinas representan para su autor, y por ello estoy seguro de que jamás cogerá polvo en la estantería de un votante del PACMA. Sin embargo, si dejamos al margen todo aquello que puede herir sensibilidades, Corriendo con Hemingway no es sino la historia de un hombre que lucha por dejar su pasado atrás, por escapar de aquellos demonios que tantas veces le habían corneado y embestido.

[product sku= 9788499425214 ]
Publicado el

Dios es rojo: La historia secreta de cómo el cristianismo sobrevivió y floreció en la China comunista, de Liao Yiwu

Dios es rojo

Dios es rojoSaben, y los saben porque son lectores tan fieles como atentos, que siento una cierta debilidad por Liao Yiwu. Nuestros caminos (y los suyos) se han cruzado en Librosyliteratura ya en varias ocasiones y se han materializado en las reseñas de El paseante de cadáveres y Por una canción, cien canciones, de modo que Dios es rojo no debería pillarme por sorpresa. Pero sí que sorprende, vaya si lo hace. Empezando por un cuestión numérica, uno piensa que no hay mucho espacio para el cristianismo en un lugar como China y de hecho el propio libro la define como una religión minoritaria que apenas profesa el cinco por ciento de la población. Poca cosa. 70 millones de personas, ciudadano chino arriba, ciudadano chino abajo. Así que la línea de salida es tan interesante como que en China hay más cristianos que, por poner un ejemplo al azar, en España. Pero además no es una obra militante, el autor se reconoce como no creyente pero eso mejora sustancialmente la novela que no es proselitista en lo que a las creencias religiosas se refiere. Eso si no consideramos el amor por la libertad como una religión, claro.

Liao Yiwu sigue el mismo método que utilizara en el paseante de cadáveres, que consiste en una serie de entrevistas que pasan por ser una muestra representativa de aquello de lo que se habla, lo cual redunda en una fluidez narrativa que facilita la lectura de una obra que con otro enfoque podría haber resultado más árida. Las estampas de las vidas de los cristianos chinos que llenan estas páginas son muy emotivas, pero son más interesantes. Y lo son no por la  vertiente de martirio o de lucha que está presente en sus vidas, sino porque son un lado desde el que rara vez se ha contado la historia de un sitio tan interesante como China. Dios es rojo ayuda a comprender China, lo cual no es necesariamente edificante pero sin duda sí es necesario.

Hay muchos testimonios de diferentes generaciones. La visión cristiana de muchos de ellos no es equiparable a la de los países occidentales en el sentido de que tienen muchos problemas propios (la existencia de una iglesia gubernamental, por ejemplo). Incluso la obsesión de algunos de ellos por cuestiones materiales, la devolución de bienes incautados, resulta poco cristiana a nuestros ojos, aunque muy china por otra parte.

Pero lo que más me gusta de Dios es rojo es básicamente lo mismo que me gusta de Liao Yiwu, su honestidad. El retrato de los personajes a los que entrevista no es tendencioso ni panfletario y lo mismo se puede decir del de la sociedad que retrata y su evolución histórica. China es un país inabarcable del que lo único cierto que me atrevo a decir es que ostenta el dudoso honor de haber sido capaz de reunir en una única realidad lo peor de los dos mundos que la referencian, un materialismo desmedido que acomplejaría al más neoliberal de los occidentales y una falta de libertad que no envidiarían tiranos ciertamente destacados en la historia. Tal vez la única manera de comprenderla o al menos de mirarla sea hacerlo como lo hace Liao Yiwu, a través de las vidas de quienes la viven.

Dios es rojo no es un libro sobre religión. No sería ninguna deshonra que lo fuera, desde luego, pero es un libro sobre personas que viven situaciones excepcionales y conocer ambas, a las personas y a las situaciones, es un privilegio que debemos agradecer a Liao Yiwu y a quienes le prestan su voz en condiciones en las que hacerlo no es fácil, por no decir que es peligroso. Leerlo no sólo es interesante, sino que es el merecido homenaje que les debemos a esas personas.

 

Andrés Barrero
@abarreror
contacto@andresbarrero.es

[product sku= 9788416677085 ]
Publicado el

Las mil caras de Anonymous, de Gabriella Coleman

anonymous

Vivimos en una época en la que absolutamente todo está conectado. Parece un tópico, pero es la cruda realidad. Vivimos una época en la que estamos absolutamente interconectados hasta el punto de que un agricultor extremeño, con su móvil, tiene el mismo acceso a la información sobre plagas que atacan los cultivos que un estudiante de doctorado del MIT. Internet nos brinda esta oportunidad pero no debemos olvidarnos de que cada vez que accedemos a la red, una parte de nosotros queda al descubierto y no es menos verdad que dichas posibilidades de acceso son tan grandes como frágil es la seguridad de dicha comunicación. Volando raso sobre la delgada frontera que separa lo que debe o no debe saberse por los servicios de información de un país o por las grandes corporaciones está una organización que ha copado el protagonismo digital de nuestros días: Anonymous.
Anonymous es, por derecho propio, el fenómeno más importante del activismo digital de la última década. Google encuentra 430 millones de entradas sobre el movimiento. Ciberactivismo, hacktivismo y un montón de términos más para definir un movimiento que se centra en denunciar actividades que abarcan temas como la corrupción política, corridas de toros, el sistema financiero o la libertad en internet.
En este libro descubrimos que Anonymous no es un único individuo, ni una sociedad sujeta a las órdenes de un líder, sino que en cada país existen diferentes facciones del movimiento. Anonymous es la más pura anarquía protegida por la propia masa de la que emanan. Antonio Ramos, profesor de hacking y seguridad informática, contaba en una entrevista que Anonymous no es más que
“la respuesta a algo que las democracias no han sabido manejar. Es la protesta de toda la vida pero llevada al mundo digital”.
Digamos que mil personas gritando en la plaza del pueblo no son una amenaza para mi empresa pero si atacan mis sistemas informáticos provocando pérdidas millonarias debo, cuando menos, replantearme lo que estoy haciendo.
Gabriella Coleman, antropóloga canadiense autora de Las mil caras de Anonymous, fue capaz de verse con uno de los líderes de la organización (denominado Sabu y considerado “el gran traidor” por negociar con el FBI para reducir su condena), no sin antes concretar la cita mediante una cabina pública, como si de una película de espías se tratase.
“Me cayó mejor al verle en persona, porque online era un cabrón arrogante”
declaró Coleman en una entrevista. La antropóloga canadiense ha conseguido erigirse, tras la publicación de este libro, en una de las mayores especialistas del mundo del fenómeno Anonymous.
La autora nos cuenta cómo las acciones del grupo cambiaron la broma pesada por una lucha por la transparencia, la libertad de expresión y los derechos humanos. Además sus objetivos no paran de cambiar y son completamente impredecibles: hace poco, el grupo detrás de la máscara de Guy Fawkes le declaraba la guerra, ni más ni menos, que al Estado Islámico. Atrás quedaron sus inicios como plataforma que se dedicaba a “trollear” a la Iglesia de la Cienciología para recibir su bautismo político con el caso WikiLeaks en 2010. Su papel en la primavera árabe y su apoyo a los movimientos de indignados de todo el mundo han terminado de hacer de Anonymous una organización a tener muy en cuenta por todos los cuerpos de ciber-seguridad.
Las mil caras de Anonymous está estructurado de una manera que hace muy fácil su comprensión. Mezcla datos de política internacional, términos técnicos utilizados por hackers y conversaciones espontáneas mantenidas en incontables horas de chats que juntos entretejen una narración coherente para entender, desde su inicio, qué hace Anonymous y sobre todo, por qué lo hace. Es cierto que el libro ha recibido muchísimas alabanzas por su profundidad pero también ha recibido críticas por ser demasiado condescendiente con el colectivo.
Como lector, es muy difícil abstraerse y no empatizar con Anonymous y sus acciones de alguna manera.  No obstante, una lectura pausada nos hará darnos cuenta de que contamos con un cantidad de datos tan ingente que podemos llegar a diferentes conclusiones cada vez que releamos el texto. Lo que es obvio, sin embargo, es que hay cosas que no funcionan en el mundo y hay que hacer algo al respecto. Gabriella Coleman nos ha ofrecido un viaje por las entrañas de la organización narrado en primera persona. Un derroche de valentía para escribir el que ya ha sido denominado como el mejor libro sobre Anonymous. Un libro que cambia la perspectiva del lector. Un libro que te hace pensar. Un libro tras el que no volverás a ver las noticias de la misma manera en que lo hacías antes. Un libro que hay que leer.
@gorka_rojo
gorkarojo@gmail.com
[product sku= 9788416601011 ]
Publicado el

La corrupción en España: Un paseo por el lado oscuro de la democracia y el gobierno

La corrupción en España

La corrupción en EspañaLa corrupción es un tema que nos afecta mucho a los españoles, o al menos eso dice el CIS cada año. Es el segundo problema que más nos preocupa, sólo por detrás del paro, lo que no evita que cada pocos días nos despertemos con un nuevo alcalde que ha sacado dinero de donde no debía, un nuevo concejal al que le han descubierto unas conversaciones poco honestas con un empresario o un nuevo tesorero acusado de haber falseado las cuentas de su partido por encima de sus posibilidades. De hecho, es tal la cantidad de casos que se han destapado en los últimos años en nuestro país que corremos el riesgo de que dejen de escandalizarnos, de asumirlos como un mal insuperable y de que la enfermedad acabe volviéndose crónica e incurable.

Por eso creo que trabajos como La corrupción en España, publicado por Alianza Editorial, son realmente necesarios para poder analizar con perspectiva y objetividad el problema existente, de cara a poder combatirlo con eficacia. Y ésta es precisamente la propuesta de este libro: un análisis pormenorizado de la corrupción en nuestras instituciones, localizando y señalando sus focos principales.  Me han parecido especialmente interesantes las comparativas de nuestra realidad con la de otros países, ya que ayudan a visualizar el tema de forma más global y a descubrir datos reseñables e incluso sorprendentes, como por ejemplo que somos el segundo país que más rechaza la corrupción de toda la Unión Europea y, al mismo tiempo, el segundo en el que sus ciudadanos sienten que más les afecta en su día a día.

Víctor Lapuente ha sido el encargado de coordinar esta obra. Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Oxford, trabaja en la actualidad como investigador en La Universidad de Gotemburgo en el Instituto de Calidad de Gobierno y es colaborador habitual de medios de comunicación españoles como El País o Eldiario.es. Junto a él han contribuido en la redacción de este libro otros siete autores, todos ellos vinculados al mundo universitario. No debe sorprender, por tanto, el carácter fuertemente pedagógico que rezuman sus páginas. Esta obra está plagada de explicaciones conceptuales, así como de datos y de gráficos en los que se basan los análisis. Es recomendable, por ello, una lectura pausada, que ayude a asimilar la gran cantidad de información y de interpretación que se incluyen en las poco más de doscientas páginas que ocupa este trabajo.

Pero por encima del análisis, lo que para mí da más valor a este trabajo son las soluciones concretas y asumibles que va ofreciendo a lo largo de los capítulos. Si algo nos ha quedado claro con los años en España es que todos los partidos tienen las claves para acabar con las corruptelas del Gobierno mientras están en la oposición, pero que cuando llegan al poder éstas se pierden por el camino. Además, muchas de las soluciones que tanto oímos pregonar a nuestros políticos son grandilocuentes e inconclusas. Frente a ellas, los autores de La corrupción en España ponen los pies sobre el suelo y cuestionan aspectos tan concretos como el modelo de gobierno municipal español o la forma en que se financian los partidos políticos. Y lo que es mejor, se atreven a estipular los plazos en los que sus propuestas podrían hacerse efectivas. Una buena forma de hacer ver que si se quiere, se puede reformar nuestro sistema sin grandes revoluciones.

Los medios de comunicación tampoco quedan al margen del análisis crítico de estos autores. La polarización ideológica existente es vista como una de las razones por las que el periodismo no es efectivo en nuestro país para controlar al poder. Dicho de otra forma, si cada medio destaca sólo los casos de corrupción de los partidos de ideología contraria mientras que relaja su crítica de los de sus afines, la ciudadanía sólo ve la paja en el ojo ajeno y no se produce un rechazo unánime contra los corruptos, por lo que las medidas que se toman a este respecto son tímidas y lentas.

La corrupción en España, en definitiva, nos ofrece un análisis sobrio y razonado de la situación de nuestro país en torno a este problema pero, por encima de todo, se atreve a poner sobre la mesa un listado de soluciones concretas y reivindicables por personas de cualquier ideología y condición, que deberían hacernos reflexionar sobre si de verdad en nuestro país se está haciendo todo lo posible para combatir la mala utilización del dinero de todos.

[product sku= 9788491044079 ]
Publicado el

Bowie, de Simon Critchley

Bowie

Bowie

No me gustan los fanatismos ni idolatrar a nadie. Más que nada porque creo que los extremos no llevan a ningún lugar bueno. En este sentido soy tremendamente aristotélica. Pero (cómo molestan los peros, ¿eh?), con David Bowie tengo que hacer una excepción. Ziggy Stardust, El Duque Blanco, Aladdin Sane, Starman, señor Rey de los Goblin: has sido y siempre serás uno de mis favoritos.

He crecido con David Bowie, con él y sus canciones, y eso es un auténtico lujo. Recuerdo ver de pequeña una y otra vez Dentro del laberinto, que por cierto, justo acaba de cumplir treinta años. Recuerdo el miedo que me daba Bowie en esta película y la fascinación que ya sentía por las canciones. Sobre todo ese tema llamado As the world falls down que suena en el baile de máscaras. “There’s such a sad love deep in your eyes…” Maravillosa. Todavía me emociono si la escucho. Por eso y por mucho más Dentro del laberinto es una de mis pelis preferidas de todos los tiempos. Además, ser la pequeña de cuatro hermanos también ha influido mucho en mis gustos musicales. Sobre todo le debo mucho a mi hermana Isabel y las canciones que escuchaba y me bailaba cuando yo era un mico. Si no recuerdo mal, la primera vez que vi Dentro del laberinto fue con ella, así que, va por ti esta reseña, sister.

Cuando me enteré de que la editorial Sexto Piso publicaba un libro llamado Bowie, no dudé en querer leerlo. Ahora que Bowie nos ha dejado, que estamos un poco huérfanos, cualquier forma de pasar de nuevo un rato con él es un consuelo, una forma de estar más cerca del hombre de las estrellas.

Simon Critchley es el autor de este breve pero poderoso libro. Este escritor y filósofo inglés es un gran admirador de Bowie. Un sentimiento que traspasa las líneas del libro, sin duda. La suerte es que Critchley pudo ver en directo aquella famosa actuación de Bowie en el programa Top of the Pops el 6 de julio de 1972 cuando él solo tenía doce años. Desde entonces, como él mismo dice “mi vida había comenzado”. Si yo agradezco a mi hermana el descubrimiento de Bowie, Simon Critchley agradece a su madre Sheila que comprase una copia de Starman, el comienzo del idilio Critchley-Bowie.

Este libro no es una biografía sobre el cantante, por si alguien lo pensaba. Es un libro bastante más personal. En Bowie, Critchley repasa la trayectoria de este polifacético personaje a través de sus canciones y sobre todo de sus letras. Todo lo que éstas quieren decir para el autor, lo que el mismo Bowie buscaba a través de ellas y de la música.

No sé si saben que hay gente que defiende que Bowie no pertenecía a este planeta, que efectivamente, había venido desde las estrellas y que en realidad no ha muerto, sino que ha regresado a su planeta. A mí, que soy un poco conspiranoica, me gusta mucho esta idea. A Ziggy no lo mató Bowie porque Ziggy era él mismo y me encanta pensar que sigue entre nosotros, lo que pasa que it would blow our minds, amigos.

Según el autor, “Bowie fue alguien que hizo de la vida algo menos trivial durante un periodo de tiempo tremendamente largo”. Bowie, a través de sus canciones, podía hacerte sentir maravilloso. Como se dice en el libro, Bowie hablaba para los excéntricos y los bichos raros y efectivamente, eran y somos muchos. Imaginad lo que supuso la aparición de Bowie  en aquellos maravillosos años setenta. Aquella época en la que empezaba a surgir el glam, una época en la que los jóvenes se reinventaban una y otra vez y en la que Bowie era una especia de mesías. Lo que daría por vivir unos días en aquellos años, ay.

Todo entorno a Bowie tiene un halo mágico, incluso su muerte y su álbum publicado poco antes de que nos dejara. Era un extraterrestre. El extraterrestre más elegante que ha pisado el planeta tierra. “Al escuchar sus canciones –aún hoy- uno tiene la extraordinaria esperanza de que no estamos solos, y de que es posible escapar de este lugar, incluso sólo por un día”.

For in truth, it’s the beginning of nothing

And nothing has changed

Everything has changed

For in truth, it’s the beginning of an end

And nothing has changed

Everything has changed

Nada y todo ha cambiado desde que te fuiste, Bowie. Menos mal que tenemos tu música y una legión de seguidores que no te olvidan.

[product sku= 9788416677054 ]
Publicado el

100 ideas para que tus hijos sean autónomos, de Anne Bacus

100 ideas para que tus hijos sean autónomos

100 ideas para que tus hijos sean autónomos

Estoy segura de que todo el que se plantea ser padre o madre, el que ya tiene el pedido encargado o los recién estrenados, desean que sus hijos vengan con un manual debajo del brazo. Escuchamos consejos, todo el mundo opina, todo el mundo sabe, vemos documentales y leemos todo lo que pillamos acerca de la crianza de los peques. Pero seguimos teniendo dudas, muchas inseguridades y miedos. Creo que esto se agrava en nuestros días, ya que tenemos menos descendencia, por lo que queremos que salga todo bien. No estoy diciendo que los de antes fuesen unos descerebrados que no quisieran a sus hijos, pero uno no se planteaba tantas cosas. Los niños venían de forma natural, espontánea, porque era así de toda la vida. Después se preocupaban de que no pasaran frío ni hambre y a crecer, si Dios quiere, sanos y espabilados para la vida. Así era en la época de mis abuelos.

Hoy tenemos más adelantos, como dirían ellos. Ahora nos preocupamos de otras cosas, no solo de las básicas que conforman el alimento y la protección física. Queremos que nuestros hijos sean guapos, felices, seguros de sí mismos, exitosos, sociables e inteligentes múltiples maneras, a poder ser.

100 ideas para que tus hijos sean autónomos viene a añadirse a todos esos manuales que existen para ayudarnos en la educación de la chavalería y creo que es muy útil. Aunque considero que en la crianza de los hijos, sobre todo y ante todo, hay que aplicar el sentido común, también es verdad que muchas veces se nos olvida. Es muy fácil dar consejos al vecino, pero cuando nos toca en nuestra casa, no siempre somos coherentes o racionales. El amor y la sobreprotección nos juegan malas pasadas, y los que pagan las consecuencias son especialmente nuestros hijos.

Por eso es interesante que de vez en cuando, leamos este tipo de libros. Para acordarnos de las buenas intenciones que teníamos pensadas. Para ir corrigiendo los vicios y las desviaciones en los planes de criar a personas autónomas y libres. 100 ideas para que tus hijos sean autónomos, explica muy bien qué es la autonomía, de verdad, no solo que un niño sepa atarse los zapatos o coma de su mano, sino que abarca el conjunto de la vida. “Dejar crecer es dejar partir”, nos dice Anne Bacus, y eso produce mucha ansiedad en los progenitores.

La autora es psicóloga, pero el libro no es sesudo, para nada. Se entiende perfectamente y que esté dividido como en fichas ayuda a entender bien cada concepto. En estas 100 ideas, explica de forma fácil, un amplio abanico de temas todos relacionados con la autonomía y la independencia, de cómo fomentarla, desarrollarla o enseñarla. Desde un enfoque muy respetuoso, nos recuerda todo el rato que el cariño, el amor, la confianza y una buena comunicación son, por encima de todo, los pilares para cualquier relación familiar. Me ha gustado mucho que nos recuerde a los padres que lo primero es conocerse a uno mismo y reconocer nuestros miedos, carencias o errores. No puedes entender a tu hijo sino te aceptas a ti mismo.

No es un libro para leerse de sopetón, sino para tenerlo de consulta, para ayudar y acompañar a los progenitores. Anne Bacus explica en la introducción que funciona como un diálogo, semejante al que practica como psicóloga clínica y es así, porque viene lleno de ejemplos, no es pura teoría. Me recuerda a los libros de autoayuda.

Me gustan especialmente unas frases que vienen justo debajo del título de cada ficha, a modo de introducción. Algunas son de escritores o autores más o menos conocidos, otras son frases de padres o madres y algunas de la misma autora. Pero resumen muy bien el concepto del que trata después.

Quieres ser libre. Para esa libertad solo hay un camino: el desprecio de las cosas que no dependen de nosotros

La palabra arrastra, el ejemplo enseña”

La vida es un desafío al que hay que responder, una felicidad que hay que merecer, una aventura que hay que intentar”

Esto no solo viene bien para entender algunas reacciones de los hijos, o cómo tratarlos en diferentes circunstancias, es que creo que viene bien a cualquiera, como recordatorio de muchas cosas esenciales que se nos olvidan en este correr y recorrer la vida a toda prisa.

[product sku= 9788408155560 ]
Publicado el

Jambalaya, de Albert Forns

Jambalaya

Jambalaya

Jambalaya es un plato de origen criollo típico de Nueva Orleans cuya base es el arroz y que contiene ingredientes como el pollo, langostinos, jamón crudo y pimienta. Yo de esto no tenía ni idea, me lo dijo una buena amiga, que es muy guapa y muy lista, mientras tomábamos café y después lo corroboré leyendo la novela. Porque Jambalaya es también la nueva novela de Albert Forns.

A Albert Forns tampoco lo conocía, así que confieso ya que leí el libro atraída por ese nombre que parece que si lo dices en alto tres veces frente al espejo se te va a aparecer algo así como una divinidad. Jambalaya. Jambalaya. Jambalaya. ¿No os parece? Será cosa mía. También leí algún apunte sobre el libro antes de decidirme por él. De todas formas, os contaré un secreto: he desarrollado un sexto sentido literario. Es decir: en ocasiones veo libros que me gustan. A veces con el título, la portada y leer por encima la sinopsis sé si el libro me va a gustar o no. Pocas veces me equivoco. Bueno, a lo mejor no os parece tan sorprendente, pero suelo ahorrarme algún que otro tostón.

La primera novela de Albert Forns (Granollers, 1982), titulada Albert Serra, ganó el premio Documenta de narrativa. He leído críticas muy buenas y me han hablado bien sobre ella, así que la leeré en cuanto tenga ocasión. Con Jambalaya, Forns también logró el primer premio Anagrama de Novela en catalán. Dos libros publicados y dos premios literarios es una buena media. Y encima es también poeta. (Un partidazo para las suegras).

Estaréis ansiosos por saber si mi sexto sentido literario funcionó esta vez o si al final se me apareció una divinidad en el baño mientras me duchaba. No a lo segundo (oh) y sí a lo primero. Jambalaya me ha gustado, me ha gustado mucho. He descubierto en Albert Forns a un escritor con un humor muy fino. También he descubierto a un escritor que, aunque hable de lo mismo (ah, los tópicos literarios) lo hace de manera totalmente diferente y genuina. Su voz es firme.

Jambalaya es un metalibro. Si os digo que el autor recibió una beca para ir a una escuela de escritores en Estados Unidos para escribir su segunda novela y que esta novela trata sobre lo mismo podréis pensar que es autobiográfica. Y quizá tengáis razón. O no. También podréis pensar que es autoficción. Sí y no. En palabras del propio autor (o del personaje de esta novela): “¿Es posible escribir una novela sobre la escritura? En esencia no, porque escribir, lo que es poner una palabra detrás de otra, es una actividad profundamente antiatractiva, monótona, superaburrida”. En fin, sea lo que sea este libro, autobiografía, autoficción o cualquier otro auto que se os ocurra, Jambalaya se deja leer con el ritmo adecuado de cualquier buena novela.

Ya sabemos que el libro trata sobre un autor catalán que va a una granja de escritores en Estados Unidos para escribir su segunda novela. Concretamente, el escritor va a una granja situada en Montauk, regentada por el dramaturgo Edward Albee, autor de ¿Quién teme a Virginia Woolf. Toc, toc. Otra vez realidad y ficción. Montauk es un pueblecito costero de pescadores que se ha visto poco a poco invadido por hordas de hípsters y modernos.

La novela no sólo explora la experiencia de este autor en la granja de escritores, sino que va más allá. Forns nos habla de la frustración ante el papel en blanco, de ese reto que supone escribir una segunda novela con la que consolidarse como un buen escritor o ser uno más que escribe sobre lo mismo una y otra vez. Hay momentos de tanta frustración y hastío que dan ganas de pegarle una colleja al protagonista y al mismo tiempo decirle que escriba, que todo va a salir bien.

Además de toda esta metaliteratura y metaficción, Jambalaya es una oda al onanismo. Ese placer que nace un poco del fracaso y del aburrimiento. Es también una crítica a los queridos Estados Unidos de América y ese afán consumista, capitalista y nacionalista que forma parte de su seña de identidad y en el que los europeos caemos como chinches. Larga vida a Walmart. Larga vida a Starbucks. Larga vida a las cadenas de restaurantes de comida rápida. God bless America y todas su americanadas.

Muy recomendable Forns y su Jambalaya, de verdad que sí.

[product sku= 9788433998156 ]
Publicado el

50 viñetas que cambiaron el mundo, de Roberto Fandiño

50 viñetas que cambiaron el mundo

50 viñetas que cambiaron el mundoHay pocas cosas más serias que el humor, aunque a simple vista no lo parezca. Todos hemos utilizado la ironía, la burla o el sarcasmo para enfrentar una situación en la que nos sentíamos en desventaja o para evadirnos de nuestros miedos. El humor es una forma de crítica que, bajo la coraza de la broma, ataca aquello que ponemos en el punto de mira. No siempre es políticamente correcto, por eso resulta tan liberador: es el recurso que empleamos para atrevernos a decir lo que hemos callado por largo tiempo, lo que otros siguen callando.

El humor es un arma y los artistas gráficos lo saben bien. A menudo han recurrido a él para reírse de la sociedad de su tiempo o retratar los aspectos más dramáticos de la especie humana. A través de la evolución de las ilustraciones, viñetas y fotomontajes podemos contemplar el devenir histórico de los últimos siglos, gracias a los personajes y acontecimientos que los caricaturistas satirizan con sus afiladas plumas. Y ese peculiar recorrido por la Historia es el que nos ofrece Roberto Fandiño en 50 viñetas que cambiaron el mundo.

Roberto Fandiño es un profesor que ha encontrado en las caricaturas la forma de conectar con sus alumnos para hacerles comprender el pasado y despertar su espíritu crítico. Apuesta por las ilustraciones como fuentes históricas, ya que, a la vez que representan un hecho, muestran la interpretación que el artista hizo de este. Al observarlas siglos después, a veces es difícil desvelar su contexto, sus intenciones y el público al que se dirigían, por eso Fandiño contextualiza cada una de las cincuenta caricaturas y nos ayuda a entender todos sus elementos, pues en las viñetas ningún detalle está puesto al azar.  Sigue leyendo 50 viñetas que cambiaron el mundo, de Roberto Fandiño

Publicado el

La ciencia en la sombra, de J. M. Mulet

La ciencia en la sombra

La ciencia en la sombraQue levante la mano el que no se haya imaginado estudiando una escena de un crimen mientras ve CSI o Bones en la tele. Desde que comenzó el boom de las series policíacas, como bien nos cuenta J. M. Mulet, las aspiraciones a ser criminólogo, médico forense o investigador han subido como la espuma entre los más jóvenes. Lo de tener un maletín lleno de cachivaches de última tecnología para investigar una escena criminal es de lo más suculento. Y es que todos, en mayor o menor medida, nos sentimos atraídos por el mal, por el morbo que tienen detrás todas estas historias. Quién no se ha interesado por Hannibal Lecter, quién no ha sentido curiosidad por Jack el Destripador, quién no ha seguido en los telediarios historias como las de José Bretón o Asunta Basterra. Que lo diga, porque no me lo creo. Y es algo completamente normal, nada psicótico ni preocupante. Nos genera curiosidad lo desconocido, esas cosas que no vemos día a día (por suerte) y que nos llevan a descubrir el lado más macabro de las personas.

Pero detrás de toda esta parafernalia que nosotros vemos en la tele, hay cientos de personas que hacen posible la investigación y que intentan esclarecer los hechos que después van a servir de prueba en un juicio. Yo me dedico al mundo del Derecho y he visto muchos casos en los que los testigos son volubles y sus recuerdos llegan a ser manipulados fácilmente. Está comprobado que una persona puede versionar sus recuerdos para que cuadren con los hechos del caso. La gente cree lo que quiere creer. Pero, en cambio, las pruebas son las pruebas. Sí, tendrán su margen de error, pero os aseguro que en la mayoría de las ocasiones, porque no se puede decir que sea en todas, son más fiables que una prueba testifical.

Sigue leyendo La ciencia en la sombra, de J. M. Mulet

Publicado el

Crítica de la razón pura: El manga, de Inmanuel Kant

Crítica de la razón pura

Crítica de la razón puraSoy de las que piensan que hasta las cuestiones más complicadas se pueden entender si te las explican bien. Durante toda nuestra vida estudiantil, por ejemplo, el éxito o fracaso de nuestro aprendizaje depende en gran parte de la persona encargada de impartirnos cada materia. Somos curiosos por naturaleza, por eso, cuando un profesor expone su temario con pasión y lo conecta con nuestra realidad, es fácil que nos contagie su entusiasmo y queramos saber más.

Está claro que hay temas y temas. Es más sencillo entender por qué llueve que la teoría de la relatividad, pero con una buena explicación es posible interiorizar los conceptos básicos. Por eso, la portada de Crítica de la razón pura – El manga de Inmanuel Kant llamó poderosamente mi atención. «Mira, a lo mejor, con dibujitos y tal, entiendes la filosofía kantiana», me dije. No sabía qué me iba a encontrar en sus páginas, si la obra de Kant tal cual, una adaptación o qué, pero quería averiguarlo.

Para mi sorpresa, todo comienza en un instituto, donde cuatro alumnos conversan sobre la ciencia y sus últimos avances, haciendo los típicos comentarios que todos hemos hecho en algún momento. De repente, aparece la profesora Masami Ôsaki y se une a la charla, planteando la pregunta clave: ¿Creéis que la ciencia y la tecnología nos permitirá hacer todo lo que queramos? Sigue leyendo Crítica de la razón pura: El manga, de Inmanuel Kant

Publicado el

Al servicio del Reich, de Philip Ball

reichSiempre ha existido una corriente de pensamiento que pretendía (y aún pretende) hacernos creer que la ciencia está fuera (más bien por encima) de cualquier tipo de ideología política o corriente filosófica (“Timendi causa est nescide” – La ignorancia es la causa del miedo, que decía Séneca). En pleno siglo XXI hay que ser conscientes de que esto es absolutamente imposible y que, de una manera u otra, la generación de conocimiento siempre va a afectar a determinados intereses dentro del contexto histórico. Cuando hoy hablamos de ciencia, no nos referimos a Copérnico, ni a Newton, ni a Leibniz. Cuando hablamos de ciencia, siempre nos referimos, redondeando, a los últimos cien años: el nacimiento de lo que hoy llamamos “ciencia moderna”.

Desde que Einstein colocó la ciencia en general, y la física en particular, en el lugar en el que le correspondía dentro de la sociedad, hemos mirado de soslayo, aunque no exentos de interés, los avances que se han ido dando en el abstruso campo de la Física. Siempre nos ha parecido que esos avances eran algo lejano e ininteligible a la primera de cambio pero confiábamos en que, a medio plazo, viera la luz algún avance tecnológico que nos hiciera la vida más fácil. Algo así como lo que ocurrió con la Relatividad de Einstein y los sistemas GPS o como con los semiconductores y la computación. Aunque no sabíamos bien por qué, intuíamos que el trabajo de estos científicos era importante y como no molestaban demasiado, les dejábamos trabajar. Dábamos por hecho que no tenían vida social, ni tareas cotidianas, ni problemas como los ciudadanos de a pie. Eran los locos de la bata blanca. No intervenían en sociedad, ni en los medios ni, mucho menos, en política. Pero a mediados del siglo XX ocurrió algo en Alemania de lo que nadie pudo quedarse al margen: el tercer Reich. Sigue leyendo Al servicio del Reich, de Philip Ball

Publicado el

Chineasy: expresiones para el día a día, de ShaoLan

Chineasy Expresiones para el día a día

Chineasy Expresiones para el día a díaNunca he sido bueno en los idiomas. Miento. Creo que el castellano lo practico bastante bien e incluso me defiendo en inglés. Pero me sacas de esos dos y me pierdo. Es como si mi cabeza no estuviera preparada para meter más información en otro idioma y me bloqueara. Así que os preguntaréis: ¿si eres malo en los idiomas, para qué narices te has puesto a leer Chineasy: expresiones para el día a día? Pues porque nunca está de más intentarlo. A mí siempre me dijeron que quien no arriesgaba, no ganaba, y cuando me dieron la oportunidad de aprender, o al menos acercarme, al chino, no me lo pensé. Cierto es que, si uno se acerca a este libro pretendiendo saber a la perfección el idioma, estará muy equivocado, pero lo que sí se nos ofrece es un primer acercamiento a una lengua que nos es completamente desconocida a algunos para que, al menos lo básico, sepamos bien cómo se escribe y se pronuncia. Y es que como decía, nunca está de más acercarse a un idioma, de la misma forma que nunca está de más acercarse a otro tipo de libros que nos ofrecen cosas diferentes. Shaolan, en su introducción, ya nos explica cómo llegó a crear este método de idioma que, a tenor del éxito que tuvo, le reportó tanto satisfacciones como algún que otro quebradero de cabeza – familiar -. Pero más allá de las experiencias personales, tenemos ante nosotros la oportunidad de ver cómo en el día a día, en chino, en otro idioma, con otra cultura, aprendemos la vida diaria y su Historia. Si eso no es algo que tener en cuenta, yo no sé ya qué más decir.

Sigue leyendo Chineasy: expresiones para el día a día, de ShaoLan