Publicado el

El duelo es esa cosa con alas, de Max Porter

El duelo es esa cosa con alas

El duelo es esa cosa con alasDesde un primer momento supuse que este libro me iba a doler y me enfrente a él un poco con un escudo, un poco con curiosidad y a la vez con fuerza. Sé lo que es el duelo (o al menos mi particular duelo) y sé el daño que provoca. Sé que puede destrozarte, aniquilarte, convertirte en la sombra de lo que fuiste. Sé que el duelo es necesario y que hay que pasarlo. Sé que el duelo no es algo temporal, que en realidad se acomoda y se instala en nuestras vidas y que hay que aprender a convivir con él. Pero finalmente acaba por dejar de doler tanto, acaba por hacerte fuerte. Para Max Porter el duelo es un cuervo, para mí, el duelo es frío: glaciaciones y tiritonas sin nada a mano con lo que cubrirse, con lo que cubrir la pena. Sí, el duelo es algo tan único que cada persona lo experimenta a su manera. La idea de que el duelo sea un cuervo que grazna, que siempre está presente, que habla y que recuerda es inquietante. Pero quién soy yo para decirle a este autor nada sobre su duelo. Ni se me ocurre.

La editorial :Rata_ es valiente. ¿Por qué? Porque su catálogo es original, atrevido y muy personal. Hace poco leí Precoz y, al igual que este libro, me dejó un poco tocada, para qué os voy a engañar. Son libros atípicos y con mucha fuerza. Libros que no dejan a nadie indiferente, pero no aptos para todo tipo de lectores. En ese sentido son un poco sibaritas los de :Rata_ (y me parece genial su propuesta).

El duelo es esa cosa con alas entra dentro del tipo de libro que os acabo de explicar. Ni siquiera sé si es una novela, una colección de poemas, un diario o qué se yo. Sólo sé que es un libro para ser leído (¡valiente comentario!), un libro que nos pide que nos dejemos llevar. Yo lo he hecho. He dejado que Max Porter me llevara por sus líneas a su duelo personal. ¿El resultado? Muy positivo. En ocasiones doloroso, pero positivo.

En este libro se mezclan tres voces: la voz del padre que ha perdido a su esposa, la de los hijos que han perdido a su madre y la del cuervo, la representación del duelo en forma de ave negra y picuda. Todos tienen mucho que decir y cada uno vive el duelo a su manera, claro está. El padre echa de menos a la madre. Los niños echan de menos a la madre. El cuervo no echa de menos. El cuervo es simplemente el tiempo que pasamos echando de menos.

En el fondo, sin saber bien si se trata de un libro de poemas, sí que puedo decir que es un libro muy poético, extremadamente lírico. La voz del cuervo, es decir, la voz del duelo es desgarradora y seductora.

El duelo es esa cosa con alas es un libro difícil de reseñar porque es un libro que pide ser leído e interpretado de manera individual por cada lector. Al igual que el duelo es distinto para cada uno de nosotros, las múltiples lecturas que ofrece este libro también lo son. Ganador del premio Dylan Thomas en 2016, este libro es una propuesta realmente compleja, pero interesante.

[product sku= 9788494489150 ]
Publicado el

Historia oficial del amor, de Ricardo Silva Romero

historia oficial del amor

historia oficial del amorExisten los flechazos, incluso con la literatura. A mí me bastaron unas líneas para enamorarme de Historia oficial del amor, de Ricardo Silva Romero: «Voy a contar hacia atrás la historia de mi familia. Voy a narrar al revés su destino, su karma y su suerte. Porque ha sido al revés, desde hoy hasta el principio, como he ido enterándome de nuestra trama».

La primera página me hizo creer que esta novela sería especial, que había llegado a mi vida para hacerse hueco en mi corazón lector. Ya sabéis cómo son los amores a primera vista: llenos de expectativas. Pero avancé con cautela, porque ya estoy curtida en estas lides y sé lo fácil que es pasar de la ilusión incipiente a la decepción inolvidable. Y no quería que lo nuestro acabara así, porque Historia oficial del amor tenía todo lo que busco en un libro: una estructura original (en orden cronológico inverso) perfectamente hilvanada, una prosa cuidada y honesta y una reflexión constante sobre el ser humano, las relaciones familiares, la sociedad y la historia. Pasados unos cuantos capítulos, no pude negarlo más: me había conquistado y me dejaría llevar hasta el final, pasara lo que pasara. Esto era amor, amor del bueno.

Historia oficial del amor es una historia real: la de los Silva y los Romero a lo largo de los siglos XX y XXI, protagonistas y testigos —voluntarios e involuntarios— del devenir de Colombia, ese país que ha vivido más guerras civiles que cualquier otro lugar del mundo y en el que ya nadie sabe quién empezó a matar a quién. Ricardo Silva Romero ha dejado la ficción de lado para atreverse a contar la realidad de su familia y de su tierra. Para ello, ha hecho decenas de entrevistas, leído aquellos libros que confirman los hechos que le han contado, recopilado fotografías familiares, rescatado los periódicos que relatan sus victorias y tragedias e, incluso, recurrido al tarot para que le corrobore su interpretación de los acontecimientos. El resultado es un libro extremadamente sincero, en el que Ricardo Silva Romero se adentra en las sombras y las desgracias de su familia y de Colombia, tan íntimamente relacionadas, para homenajear a Eduardo y Marcela, sus padres, dos seres humanos excepcionales que han conseguido romper la maldición familiar de acabar en política y que han sido un remanso de felicidad dentro de la espiral de barbarie.

Esta novela es la historia del amor no correspondido que la familia Silva Romero siente hacia su país, ese lugar donde el fanatismo deja a todo el mundo huérfano y, sin embargo, la gente es amable, incluso aquel hombre que va a mandar que te maten. Pero, ante todo, es el retrato del amor incondicional entre los miembros de esta familia, que ha permanecido inquebrantable ante los asesinatos, las amenazas y las brujerías. Y es que nunca unos padres quisieron tanto a unos hijos y nunca unos hijos quisieron tanto a unos padres. Ricardo Silva Romero ha tenido la generosidad de compartir su historia con nosotros, los lectores, y yo no puedo hacer otra cosa que admirarle por la honradez de sus actos y la maestría de sus palabras.

Existen los amores para toda la vida, incluso en el mundo real. Y el de Eduardo Silva y Marcela Romero es uno de los más sinceros que he leído. Por eso merecían el homenaje que su hijo les ha hecho en estas páginas. Ojalá que su lucha por una Colombia mejor tenga pronto su recompensa más allá de la ficción.

[product sku= 9788420428802 ]
Publicado el

Hacia rutas salvajes, de Jon Krakauer

Hacia rutas salvajes

Hacia rutas salvajes«No eches raíces, no te establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada… No necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí fuera, sencillamente».

¿Algo que discutir a semejante declaración de independencia? Estas fueron las palabras que Chris McCandless, de veinticuatro años, le dedicó en una carta a un amigo que conoció en su viaje en soledad por las montañas de Alaska. Su propia odisea que le llevaría a encontrarse consigo mismo en un entorno salvaje y natural. El viaje que emprendió cansado de convencionalismos, normas y obligaciones; cansado de la falta de pureza en el alma de las personas, de pensamientos vacíos y adoctrinados por parte de una sociedad movida por el egoísmo, la desconfianza y los bienes materiales; un viaje que supondría la mayor aventura a la que el hombre pueda enfrentarse: la conexión directa y genuina con la naturaleza. Una aventura, por desgracia, que acabó con su vida.

La llamada de lo salvaje, la llamada del corazón helado de las tierras salvajes del Norte, en palabras de Jack London, fue lo que despertó un sentimiento tan fuerte y veraz en Chris que no tenía otra cosa en mente que llevar a cabo su aventura. Una aventura que quedó grabada en pequeños retazos sobre una guía de frutos silvestres a modo de diario, en fotografías reveladas de su propia cámara y en testimonios de personas que se cruzaron en el camino de un chico de Virginia que recorrió un largo viaje desde su tierra natal hasta la vastedad de los bosques de Alaska. Del trabajo de recopilación de información sobre su odisea se encargó el periodista Jon Krakauer. Todo cuanto sucedió viene reflejado en este libro, Hacia rutas salvajes.

Con motivo del 20º aniversario de la primera edición de este libro, la editorial Ediciones B lanza al mercado español en tapa dura una nueva edición de la historia que cuenta la aventura en la que se adentró Chris McCandless. Una historia que inspiraría a Sean Penn para dirigir una película premiada con un Oscar y acompañada de una sensacional banda sonora compuesta por Eddie Vedder.

En septiembre de 1992, cuatro cazadores de Alaska encontraron dentro de un autobús abandonado en mitad del bosque el cuerpo sin vida de un joven. La noticia se extendió por todo el país y supuso un cúmulo de especulaciones sobre los motivos que llevaron a un chico de veinticuatro años a adentrarse en las tierras salvajes del norte sin apenas provisiones y sin haber avisado a nadie. El periodista Jon Krakauer decidió realizar una ardua investigación sobre el caso. Para ello se valió de los restos que hallaron alrededor del cuerpo del joven: libros y anotaciones al margen en cada uno de ellos, fotografías y testimonios de personas que aseguraron haber conocido al chico. Comenzaba así la aventura del autor de este libro. Un viaje que desandaría los pasos que dio Chris McCandless desde que fue encontrado muerto hasta que decidió emprender su viaje.

Ha sido, sin duda, una gran lectura. Una lectura necesaria. Por su belleza en cada una de sus páginas con gran riqueza de detalles sobre los paisajes y el entorno; por su enorme trabajo de documentación y la estructura elegida para relatar los hechos; por el cuidado y respeto con el que ha tratado su autor tanto la vida de Chris McCandless como a cada uno de los testigos de esta gran aventura. Un libro que es a la vez una guía de viajes, una trepidante historia de aventuras y un documental narrado con la más absoluta veracidad. Y también, pese al trágico desenlace de la historia, un manifiesto y ensalzamiento a la libertad de pensamiento, a la independencia y al amor y encuentro con uno mismo en consonancia con la naturaleza.

La vida de Chris, o más bien, su largo y duro viaje, supuso una luz de guía para muchos otros soñadores que anhelaban enriquecerse a través de lo que la vida, en su estado más natural, podía ofrecerles. Personas perdidas en un mundo egoísta al que creen ya no pertenecen. Personas que huyen del desengaño o la súbita pérdida del sentido de su existencia. Todos vieron en Chris, al igual que él mismo vio en las lecturas de Jack London o Thoreau, un camino por el que transitar sin miedo y sin mirar atrás. Una larga aventura para espíritus soñadores que a veces tropiezan con su propia fantasía:

«Alaska ejerce una atracción magnética sobre los soñadores e inadaptados que creen que los enormes espacios inmaculados de la Última Frontera llenarán el vacío de su existencia. Sin embargo, la naturaleza es un lugar despiadado, al que le traen sin cuidado las esperanzas y anhelos de los viajeros».

Hacia rutas salvajes me ha resultado impactante. En cuanto a contenido y narrativa no tiene ni un párrafo que le sobre. Las aportaciones de cada uno de los testigos que formaron parte del viaje de Chris, entre ellos su propia familia, como los recortes anotados de los libros que sirvieron de inspiración y compañía en las duras noches en pleno bosque al joven soñador, han dejado una fuerte impronta en mí. No tengo el espíritu aventurero de este chico, pero algo ha despertado en mí al saber sobre su vida y su modo de sentirla. Ojalá consiga hacer lo mismo contigo. Al fin y al cabo, puede que algunos estemos esperando la llamada de lo salvaje.

[product sku= 9788466660570 ]
Publicado el

La muerte de los héroes, de Carlos García Gual

la muerte de los heroes

la muerte de los heroesTodos conocemos las proezas de los héroes clásicos. Bueno, igual no todos, pero sí muchos. Y puede que tampoco todas las hazañas, pero alguna sí. (Y no pienso cerrar más el círculo).

Conocemos la ira y fuerza de Aquiles, que tuvo que optar entre una vida corta y famosa o larga y anónima (esto aparece bien en la peli de Brad Pitt); Teseo venciendo al Minotauro en su laberinto, la inteligencia de Ulises y su idea del caballo de Troya, los doce trabajos de Hércules, Perseo y su aventura con la gorgona Medusa, Orfeo visitando el infierno, Jason y los argonautas, el mito de Sísifo (del que se dice en la Ilíada que era “el más astuto –o más tramposo– de todos los humanos por haber querido y logrado engañar a la muerte”), … y tantos y tantos héroes con sus preciosas, trágicas e injustas vidas que nos ha dejado la mitología griega y que sería difícil enumerar todas.

Y lo más curioso es que todos estos héroes griegos ya estaban muertos desde mucho antes de que la literatura que habla de ellos los glorificara. Eso es, precisamente, lo que les confirma como héroes: la gloria que sobrepasa su mortalidad.

Pero eso es lo conocido. Siempre nos hemos quedado con la parte por la que se les conoce, igual que en un cedé muchas veces nos quedamos con la canción que no hace sino radiarse una y otra vez. Luego ya oímos el resto del cedé con más atención, pero pocas veces profundizamos en la vida de los héroes y menos aún en su muerte.

En el fondo, sabemos tan poco de ellos como de sus muertes. ¿Cómo murió Hércules? Da risa, la verdad. Muchos diríamos sin dudar que en alguna batalla, y en realidad son tan pocos los que así perecieron. Incluso aquellas muertes que conocemos, puede que no las conozcamos del todo. Por ejemplo, si menciono a Aquiles todos conocemos que murió porque una flecha se clavó en su talón, pero… ¿quién la lanzó? ¿Paris? ¿Apolo? ¿Paris guiado por Apolo?

Y muertes en este libro las hay de lo más variado, extraño, e incluso gore en ocasiones. ¡Hay que ver, estos griegos no tenían control parental! … A veces se ofrecen versiones distintas de una misma muerte; otras veces, como en el caso de Perseo, no se sabe cómo murió, pero se nos ofrece la visión de un autor tardío, aunque también nos advierte que no es un mitólogo respetable.

También cabe mencionar que antes de hablarnos de la muerte del héroe de turno, nos cuenta un poco de su vida o de cómo llegó a ser “famoso”, cosa que viene muy bien, pues siempre hay aspectos que con el tiempo acaban confundiéndose en la memoria, o cosas o personajes que no ubicas o incluso de los que tan solo conoces el nombre.

La muerte de los héroes está dividida en tres bloques heroicos:

-Los héroes míticos: en donde se abordan personajes como Edipo, Hércules, Perseo, Orfeo, Teseo, Jasón…

-Los héroes homéricos: Ulises, Héctor, Aquiles… y un pequeño homenaje a los pequeños y anónimos combatientes de la obra de Homero, los que mueren sin gloria y a los cuales Homero no solo nombra (y son unos trescientos pero, tranquilidad, aquí no), sino que proporciona datos de cada uno para que el lector empatice con el ser humano que hay bajo el soldado.

-Tres heroínas trágicas: la mujer era sumisa y se dedicaba a la familia y a la casa. Los hombres gobernaban y luchaban y las mujeres poco más que estaban a su servicio. En este apartado se habla de tres mujeres (aunque hay algunas más) que se rebelaron contra ese sometimiento: Clitemnestra, Casandra y Antígona.

La muerte de los héroes es un libro instructivo, la mar de entretenido y divertido, con un lenguaje asequible, lejos de engorrosos academicismos ni alardes de erudición a destiempo. Un libro pensado para enseñar, para aprender y disfrutar leyéndolo.

Un lujo para mitólogos y no mitólogos, en definitiva, para todo el que guste de buenas historias y de algunas curiosidades.

[product sku= 9788416714032 ]
Publicado el

La leyenda de Sally Jones, de Jakob Wegelius

La leyenda de Sally Jones

La leyenda de Sally JonesDe los grandes libros infantiles, suele decirse que gustan por igual a niños y mayores. Si eso es así, La leyenda de Sally Jones debe de ser un grandísimo libro infantil, porque yo soy muy mayor y me ha gustado mucho.

Lo primero que nos llama la atención de este libro es su formato, alto, esbelto y exquisitamente editado. Nos sentimos poderosamente tentados a abrirlo y hojearlo, pero antes de ello hemos caído ya rendidos ante la calidad de las ilustraciones que nos encontramos en la portada, y las aventuras que desde allí se nos prometen.

Serán cosas mías, pero se me ocurre que alguien con un nombre tan fantástico y evocador como Jakob Wegelius estaba destinado a fabular mundos tan absolutamente irresistibles como el de Sally Jones, que nos lleva a una época pasada y, para muchos, olvidada. Algunos pensarán en la época de los inicios del cine, en los libros de Emilio Salgari, las aventuras de Julio Verne, las películas de Fu Manchú o las de Tarzán. Otros simplemente se acordarán de una cosa que se llama “infancia”.

La leyenda de Sally Jones nos cuenta la historia de una hembra de gorila nacida en mala hora, una noche sin luna ni estrellas, y condenada, por ello, a vivir una vida de grandes trabajos y desventuras. Y éstas no tardan en presentarse, en forma de cazadores furtivos belgas que la capturan y la venden a un comerciante de marfil turco, que se la quiere regalar a su caprichosa esposa. Comienza así una vida de aventuras, intrigas, soledad, violencia, lucha, nobleza y amistad eterna, recorriendo el mundo en cargueros, camiones, carromatos y caravanas circenses, y rodeada de la más alta y baja estofa de la sociedad. Por estas páginas de fascinantes ilustraciones pasan marineros, magos, condesas, contrabandistas y exploradores, que nos llevan del Congo a Borneo, pasando por Estambul, Hungría, Macedonia, París, Singapur, San Francisco, La Habana o Shanghai.

La inventiva de Jakob Wegelius, escritor y extraordinario (por si no había quedado claro) ilustrador no tiene límites ni da respiro al lector. La historia tiene tanta frescura que uno tiene la impresión de que el autor la está imaginando al tiempo que nos la cuenta, como hacemos cuando nuestros hijos nos piden que nos inventemos un cuento. Pero claro, si bien todos los padres somos capaces lanzar tantos cabos, ¡y más!, al mar, no todos sabemos luego recogerlos y hacer con ellos un soberbio nudo marinero.

Si no recuerdo mal, contaba García Márquez que nunca conoció a nadie que fuera tan buena contadora de historias como su abuela. Cada detalle, cada personaje que aparecía en aquellos cuentos  lo hacía por un motivo, y se equivocaba el pequeño Gabrielito si pensaba que su abuela se había olvidado del destino de este o aquel personaje, o que lo había introducido a tontas y a locas. A medida que la historia se encaminaba a su fin, todos y cada uno de aquellos personajes reaparecían y cumplían su, pequeño o no, pero siempre decisivo papel.

Así escribe Jakob Wegelius, un autor que, a los mayores, nos hace recordar el placer de la aventura, de la fantasía, de conocer y odiar a los malos malísimos, y de sufrir y llorar con los buenos buenísimos, que un buen día se cansan de recibir patadas y que, en el momento en que la banda sonora empieza a ponerse épica, agarran la mano que se disponía a azotarles con el látigo. Se nos pone la piel de gallina y aplaudimos entusiasmados.

Y si Sally Jones consigue hacer eso con los lectores adultos, qué os voy a decir de los niños.

[product sku= 9788415920960 ]
Publicado el

El paseo, de Robert Walser

El paseo

El paseo¿No es la misma vida un paseo? Caminas a lo largo de varios años, ves cosas que siempre te llegan a través de tu percepción sin saber si esta te engaña o no, conoces gente que se acaba yendo, y siempre vas contigo, hasta el último momento. Quizás por eso llaman tanto a las personas los paseos, porque es el momento en que más cerca estás de vivir tu vida en plenitud. O quizás no y es solo lo que yo pienso. Pero por lo menos hoy me acompaña alguien, otro amante del paseo: Robert Walser.

Nada más empezar el prólogo de El paseo (Siruela), obra de Menchu Gutiérrez, y saber de la pasión e incluso de la necesidad que Walser tenía para con el paseo, me han venido a la cabeza dos personajes – bueno, en realidad tres, pero el tercero no tiene importancia -. Estos dos son Friedrich Nietzsche y José Ortega y Gasset. Los dos usaban, al igual que Walser, el paseo como mecanismo de engranaje del pensamiento. Del primero me viene a la cabeza cómo lo cuenta su íntimo amigo Franz Overbeck en La vida arrebatada de Friedrich Nietzschey del segundo, su libro Meditaciones del Quijote, con el que nos lleva de paseo por un bosque que enciende su pensamiento.

Walser igual. Es ponerse a caminar y llenarse de materia prima su cabeza de escritor. A lo largo de un día entero vamos con él de la mano por un paseo en el que conocemos a sus amistades, a sus conocidos, le acompañamos a las obligaciones y quehaceres diarios y disfrutamos del frescor mental que produce el contacto con la naturaleza. Todo lo narra Walser a través de la percepción de unos sentidos que él reconoce como dudosos pero también como única vía de expresión para todo aquello que nos quiere contar. Asume esa narración tan poco fiable a la que se agarraba Borges para relatarnos lo vivido en un día de paseo.

El paseo es el título del libro y también es el contenido. El paseo gobierna la obra y se erige como proclama de la observación andante. Poco hay mejor que perderse sin rumbo solo dejándose conectar con vibraciones naturales. Poco hay mejor que dejar pasear a cuerpo y mente, sin barreras, obstáculos ni fronteras. Pero cuando ello no se puede, por cualquier causa ajena o no a nuestra voluntad, hay otra opción de paseo: los libros. Leer es también pasear, por mentes ajenas y también por la tuya al convertirte en un segundo autor, en un traductor de la propio obra. Leer es pasear igual que pasear es leer. Y a mí me encantan ambos. Yo soy ese tercer personaje.

[product sku= 9788416964512 ]
Publicado el

Qué haréis con este libro, de José Saramago

que hareis con este libro

que hareis con este libroSoy saramaguiana. Me da igual si no existe el término, yo me defino así desde hace una década, tras leer Ensayo sobre la ceguera. Fue mi segundo libro de José Saramago y el definitivo para que me declarara fan incondicional. Desde entonces, he leído catorce de sus novelas, uno de sus libros de poemas y uno de sus recopilatorios de artículos, y todos ellos ocupan un lugar de honor en mi librería. Solo me faltaba leer alguna de sus obras teatrales, pero gracias a Alfaguara, que ha recogido en Qué haréis con este libro su teatro completo, ya tengo esa cuenta completamente saldada.

Saber que Saramago no escribió teatro por inquietud literaria sino por encargo me hizo recelar. Enterarme de que no fue el tipo de encargo que me imaginaba —uno que quisiera aprovechar el tirón de un nobel— me tranquilizó: la primera propuesta la recibió en los años setenta, mucho antes de ser un autor conocido. Leer las páginas iniciales me bastó para que toda duda desapareciera: la impronta del autor portugués aparece desde la primera línea de diálogo.

Las cinco obras teatrales que componen este volumen recorren varias épocas y lugares: el Portugal del renacimiento, cuando Luís Vaz de Camões, actualmente considerado uno de los poetas portugueses más importantes de la historia, tuvo que ir puerta por puerta para conseguir que publicaran su primer libro (¿Qué haré con este libro?, 1980); el Münster (Alemania) del siglo XVI, durante el enfrentamiento de católicos, luteranos y anaptistas (In Nomine Dei, 1993); la Italia del don Giovanni de Mozart, una versión más del personaje, que se suma a las hechas por Molière, Byron, Espronceda, Zorrilla, Pushkin o Dumas (Don Giovanni o El disoluto absuelto, 2005); la redacción de un periódico a las órdenes del fascismo portugués, la noche en la que se inició la Revolución de los Claveles (La noche, 1979); y la sala de reuniones de una empresa, en un tiempo y lugar indeterminados, el día en el que reaparece su fundador, Francisco de Asís, para mostrar su disconformidad con los cambios de rumbo que ha sufrido su obra (La segunda vida de Francisco de Asís, 1987). En todas ellas encontramos personajes de firmes convicciones que luchan contra la injusticia, aun a expensas de perderlo todo.

Encontrarme con el Saramago al que ya conozco, con el que me siento tan cómoda y al que incluso añoro de vez en cuando, ha sido como volver a casa. Para los saramaguianos es un placer que aún nos queden obras que descubrir de nuestro autor favorito, y más esta, que reúne en un solo tomo todas sus obras de un género determinado. Pero creo que incluso para los detractores de su particular forma de escribir narrativa (en la que prescinde de puntos y de rayas de diálogo) es una oportunidad de redescubrir al autor portugués, sin que la forma desvíe la atención del fondo. Porque su fondo sí que está, el de siempre, con sus temas recurrentes (la dictadura sufrida por su país, las incoherencias religiosas, las convicciones políticas, la lucha por un mundo mejor), sus reflexiones y sus ironías. Su profundidad habitual, pero revestida de la aparente —solo aparente— sencillez del diálogo teatral. En cambio, quienes no soportan su retórica, esos que se atreven a tildarla de pedantería, no apreciarán este libro. Porque Saramago es Saramago, único e inconfundible, ya sea en prosa, en verso o en dramaturgia.

Como cualquier otro escritor, Saramago se planteaba para qué servirían sus libros en el futuro, cuánto tiempo perdurarían en el tiempo. El título escogido para su teatro completo nos lo pregunta directamente: Qué haréis con este libro. Yo, como buena saramaguiana, tengo clara la respuesta: leerlo recreándome en cada frase, recomendarlo a todo aquel que quiera escucharme y colocarlo junto a sus obras hermanas en el estante que tengo reservado solo a ellas, con la ilusión de estar un poco más cerca de tener todos sus libros conmigo y la pena de saber que, a partir de ese momento, no habrá más Saramago que descubrir. ¿Qué haré yo entonces, huérfana lectora a la deriva? Volver a ese estante para reencontrarme con mis viejos conocidos. Ellos siempre estarán ahí para mí cuando necesite una dosis de Saramago, una dosis de lucidez.

[product sku= 9788420419671 ]
Publicado el

El último argumento de los reyes, de Joe Abercrombie

el último argumento de los reyes

el último argumento de los reyesGuerra total. Dos palabras que unidas muestran similar contundencia a la de un hacha cayendo sobre un cuello. Sangre, muerte, pérdida, destrucción y sufrimiento. Pero también el alivio del que sobrevive. “Sigo vivo”. O la búsqueda de culpa, de ese mismo superviviente, por haber realizado tareas de dudosa moralidad. “¿Por qué lo hago?” ¿Arrepentimiento? No, eso, casi nunca. Pues no hay tiempo para ello, ya que cada uno, cada soldado, cada persona, libra una lucha; no solo interna, intentando averiguar qué les ha llevado hasta ese punto exacto y por qué hacen lo que hacen, sino también contra enemigos tangibles que de un mandoble les pueden borrar de la existencia. Supervivencia y guerra total es lo que encontraremos en El último argumento de los reyes, el libro que cierra la trilogía de La Primera Ley; el brutal y oscuro desenlace de ese mundo en donde no hay buenos ni malos, no hay héroes ni villanos, no hay ángeles ni demonios; solo hay vencedores y vencidos, vivos y muertos. “Solo hay una diferencia entre la guerra y el asesinato: el número de muertos”. Y, en esta última entrega, la mayoría de los personajes que empezamos a conocer en La voz de la espadas descubrirán que, como dice el proverbio, hay que tener cuidado con lo que se desea, pues el destino (o un mago) puede llevarte a conseguir esos sueños, pero de la forma más retorcida posible.

Si Joe Abercrombie hay algo que sabe hacer muy bien es centrar toda la atención en sus personajes, sus creaciones. La acción desaparece y es entonces cuando surgen Logen Nuevededos, o Jezal dan Luthar, o Sand dan Golkta, o cualquiera de los maravillosos peones que Abercrombie coloca, de forma metódica, sobre su enorme tablero de juego. La historia de esos personajes, lo que piensan, lo que sienten, lo que desean, se vuelve más importante que, en ocasiones, lo que les rodea o toda esa acción desenfrenada que se lleva a cabo en este libro: batallas épicas por doquier (incluyendo apoteósicos enfrentamientos entre magos que incumplen todas la leyes); atroces y sangrientas escaramuzas; o la confusión de la batalla, que Logen Nuevededos vive en sus propias carnes, en uno de los capítulos más opresivos del libro, en donde amigos y enemigos se confunden por la gracia del todopoderoso Sanguinario. Sí, los personajes son su fuerte. No hay más que ver como, por ejemplo, Collem West empezaba siendo un secundario y a estas alturas se convierte en un personaje esencial (carismático sobre todo por su estoicidad y humanidad) para la trama, y para los planes del paciente e insidioso Bayaz. “La paciencia puede ser un arma temible”. Ese mago que, a estas alturas, y tras el fiasco de viaje en Antes de que los cuelguen, ya no tiene reparos en mostrarse tal y como es y cruza la línea divisoria que separa el bien y el mal una y otra vez (¿y quién no lo hace?), por el bien de su nación y de sus propios intereses, llevando a pensar al lector que posiblemente se ha equivocado de bando y se halla codo con codo con los malos; sufriendo por ellos, divirtiéndose con ellos, haciéndose amigo de ellos y, por supuesto, hasta amándolos. Crummock, el norteño que se une a las filas de Logen para acabar con Bethod, ese chiflado, que consigue arrancar carcajadas al lector, que arrastra a la guerra a sus hijos pequeños que a duras penas pueden alzar el arma que portan, es otro ejemplo de cómo Joe Abercrombie teje personalidades; incluso si ésta pertenece a un simple secundario.

Pero aunque Joe Abercrombie pone especial énfasis en ahondar en la pisque de sus personajes, en El último argumento de los reyes también existe una atractiva trama que esta vez sí (y si lo echabais de menos en las dos primeras entregas) está plagada de gloriosas batallas. En algunos tramos sin descanso y llegando, si no se digieren bien, a empachar. Por suerte tenemos a Golkta que, aunque también nos dará una ración de sangre, destripamiento y muertes, mediante su talento torturador, nos llevará a su sombrío y sucio universo de intrigas palaciegas, mostrándonos, en última instancia, que el capitalismo tiene un gran peso en toda la historia. “Los hombres poderosos no sólo tienen poderosos amigos, sino también poderosos enemigos”.

Al final, en El último argumento de los reyes, casi ninguna trama queda cerrada al ciento por cien y los desenlaces, dignos de la mente retorcida del autor, son como una agresiva somanta de palos para todo aquel lector ingenuo que a estas alturas aún esperaba oír la tan azucarada expresión de: y fueron felices y comieron perdices. ¡Y qué esperabais, es Joe Abercrombie! Así es la sucia y rastrera vida. Y eso solo nos lleva a dos formas de interpretar este hecho: o Joe Abercrombie solo ha querido mostrarnos un slice of life de ese puñado de habitantes de Midderland (cómo se iniciaba un conflicto, su desarrollo y su final) o simplemente deja la puerta abierta para revisitar este fantástico oscuro y violento mundo. De hecho no es ningún secreto que está enfrascado en una nueva trilogía. Así pues, y tras haber disfrutado como hacía mucho que no lo hacía, solo queda desear que nuestros personajes favoritos vuelvan, y si no es el caso, solo resta darles las gracias por todos esos buenos, malos y terribles (en el mejor sentido de la palabra, si es que lo hay) momentos que nos han hecho vivir. “Lo que cuenta no es cómo mueres, sino cómo has vivido”.

[product sku= 9788491044376 ]
Publicado el

Mandrágora, de Laura Gallego

Mandrágora

MandrágoraHay muchas cosas que me encantan de Laura Gallego, pero yo creo que lo que más me gusta de ella es la capacidad que tiene de teletransportarme a otros mundos. La descubrí cuando leí la trilogía de Memorias de Idhún y desde entonces fue un no parar. Seguí con La emperatriz de los etéreos, Dos velas para el diablo, y así hasta llegar a Omnia, el último libro escrito por Laura y que salió a la venta el pasado verano. A pesar de que soy muy fan de ella y he leído casi todas sus obras, eso no es impedimento para que de vez en cuando descubra nuevos títulos de los que no había oído hablar anteriormente. Eso fue lo que me pasó con Mandrágora, que llevaba en el mercado muchos años pero no fue hasta su publicación con la editorial Algar que me enteré de su existencia. Así que no pude evitar hacerme con él y dejarme llevar, de nuevo, por los mundos mágicos que Laura nos ofrece.

Y es que la mente de Laura es maravillosa. No sé cómo cabe tanta fantasía e imaginación en su interior. Yo creo que el mundo necesita más escritores como ella, que tengan la capacidad de acercar a los más pequeños a la lectura. Sus historias atrapan desde la primera página e inculcan valores que todos deberíamos tener presentes en nuestras vidas. Nos ubica en mundos imaginarios perfectamente construidos, en los que la magia y los seres fantásticos siempre encuentran un buen lugar para coexistir.

Mandrágora es una historia de castillos, princesas y nigromantes. Y, como en todo castillo, tiene que haber un sabio que aconseje al rey. El problema es que el sabio Cornelius, que formaba parte de la corte desde hacía muchos años, desaparece sin dejar rastro y el rey Héctor tiene que encontrarle un sustituto. Es ahí cuando aparecen Zacarías y su hija Míriam, que tendrán que mudarse al castillo para poder trabajar mano a mano con el rey. Míriam se da cuenta entonces de que ella no es como el resto de las chicas. Las otras chicas de la corte, nobles y princesas, nada más que piensan en sus futuros maridos y en qué ropa ponerse en el baile que tendrá lugar muy pronto. Míriam, en cambio, pasa las horas entre libros y es incapaz de contener las frases en latín que sin querer salen de sus labios de vez en cuando. A Míriam también le llaman la atención los chicos pero lo cierto es que ellos la ven como un bicho raro que no puede ofrecer más que algún que otro refrán en latín. Pero Míriam empieza a tener unos sueños muy extraños en los que escucha una voz femenina que le repite una y otra vez: “mandrágora”. Todos sabemos que la mandrágora tiene grandes poderes mágicos así que esos sueños no son otra cosa que una predicción que hará que la vida de Míriam cambie por completo.

Así, con magia, misterio, luchas, príncipes, princesas y algún que otro conjuro, Mandrágora se nos presenta como una bonita historia de superación y de búsqueda de la identidad, con una preciosa moraleja digna de un buen cuento. Es un libro que está dirigido a un público de unos diez años pero que atrapará a cualquiera que se aventure dentro de sus páginas. A veces es bueno dejar de lado los libros “para adultos”, esos que detallan la realidad de tal forma que nos hacen pensar en lo mal que está la sociedad en la que vivimos. Y en su lugar, es bueno leer de vez en cuando algún libro que nos devuelva a la infancia, que nos haga volver a imaginar y que nos enseñe que soñar es una de las cosas más bonitas que pueden hacer los humanos. Y si no, mirad El principito. Y es que no hay nada mejor que viajar a un castillo lleno de magia para volver a creer que todo es posible.

[product sku= 9788491420330 ]
Publicado el

Eso no estaba en mi libro de Historia del Antiguo Egipto, de José Miguel Parra

Eso no estaba en mi libro de Historia del Antiguo Egipto

Eso no estaba en mi libro de Historia del Antiguo EgiptoAlgo me pasó ya desde incluso antes de empezar a leer este libro, y es que cuando lo tuve delante y observé el título me vino la sensación – esa inevitable, incontrolable e inconsciente sensación – de que se me presentaba un libro enfocado al público juvenil, con afán de diversión y entretenimiento; tuve la sensación de tener delante lo contrario a un libro de Historia del Antiguo Egipto de esos que nos daban en el colegio y en los que siempre se hablaba de lo mismo y de la misma forma. Y no es así.

Sí que es cierto que José Miguel Parra busca darle a su obra un tono más cercano con el fin de conectar con un lector que tiene frente a él cerca de 400 páginas sobre el Antiguo Egipto, pero también hay que confesar que ese tono se va diluyendo poco a poco a medida que avanza el libro, encontrándote momentos en los que se acerca bastante a esos libros de los que el propio título intenta apartarse.

Dicho esto, el libro también tiene muchas cosas buenas. Por ejemplo: su bien organizada estructura del contenido, que nos da un paseo primero por la arqueología y las momias, luego por algunos de los faraones más interesantes, para pasar después a la vida en el Valle del Nilo, a adentrarnos en la Gran Pirámide y acabar con algunos enigmas y leyendas que todavía hoy envuelven a esa época. Eso no estaba en mi libro de Historia del Antiguo Egipto, de la Editorial Almuzara, es una huida de la leyenda y una aproximación a la verdad. Si esta, y además una tan lejana como la del Antiguo Egipto, existe.

José Miguel Parra nos lo cuenta todo desde su óptica de experto en el mundo faraónico y apoyándose siempre en bases consolidadas. Intentando no dejar ningún cabo suelto de historias que creemos y que no son verdaderas, este Doctor en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid ofrece todos los datos necesarios – acompañados muchos de ellas por fotografías, mapas o planos – para no dejar correr nuestra lengua en suposiciones infundadas cuando hablemos de pirámides, momias o faraones.

Eso no estaba en mi libro de Historia del Antiguo Egipto no es el libro que yo esperaba poder dejar alguna vez a mis hijos cuando – como me ocurrió a mí – vayamos algún día a Egipto y ellos no entiendan absolutamente nada de lo que dice un guía que se centra más en las leyendas que en la Historia; pero sí puede ser el libro que lean los padres para luego contar a sus hijos cuando estos les tiren de la manga y les pregunten cómo puede ser que los cuerpos se conserven así durante tanto tiempo, cómo pudieron montar esas pirámides o cómo puede ser que haya hombres con forma de animales por todas partes. No, no es el libro para regalarles a tus hijos estas navidades, pero quizás sí para regalártelo a ti mismo.

[product sku= 9788416776160 ]
Publicado el

Cuentos de Navidad para todo el año, de Luis del Val y Tíndaro del Val

cuentos de navidad para todo el año

cuentos de navidad para todo el añoNo le hagáis caso al título de la sobrecubierta de este libro. Bueno, solo a medias. Quedaos con eso de «Cuentos… para todo el año» y olvidaos de la «Navidad». Y no es porque yo sea una aguafiestas con espíritu navideño cero, ni porque solo dos de las veinticinco historias estén centradas en esta, la época más mágica del año. Lo digo, simplemente, porque en la tapa dura, esa que se esconde bajo la sobrecubierta, pone Cuentos, nada más. Así se llama el libro, y supongo que rebautizarlo como Cuentos de Navidad para todo el año y colarle unas guirnaldas al lado es una mera cuestión de márquetin, que no estoy segura de si le viene bien. Al menos yo no me hubiera interesado en este libro por culpa de ese título. Si me dispuse a leerlo fue porque su sinopsis me llamó la atención: «… este libro nos lleva por historias tan asombrosas como un atraco protagonizado por ladrones de tiempo, un individuo que decide hacer su vida en el cuarto de baño, un profesor universitario que pierde una palabra en una conferencia y no es capaz de encontrarla o la historia de una pareja absolutamente feliz». Descabelladas premisas en las que los elementos fantásticos o surrealistas trastocan la cotidianidad, y finales que les dan un giro de tuerca más: a veces, conmovedores; otras, cíclicos; casi siempre, irónicos.

Lo que más me ha gustado de estas pequeñas historias ha sido su capacidad sorpresiva. Tras los primeros cuentos y sus giros argumentales imprevistos, me puse en alerta, en busca del nuevo requiebro de los autores que me dejara con una sonrisa al acabar el cuento. Es cierto que en algunas ocasiones los vi venir, ya nos íbamos conociendo, pero aun así disfrute de sus planteamientos originales y de su formidable equilibrio entre fantasía y realidad.

Ni siquiera se nota que la mayoría de estos cuentos están escritos a cuatro manos, tal es la simbiosis entre padre e hijo: Tíndaro y Luis del Val. La pequeña plumilla que indica en el texto el salto de un autor a otro es la única evidencia del cambio de autoría. Si fuera yo quien dictaminara el vencedor de este particular reto literario, quedarían en tablas, ya que me es imposible decidirme por padre o hijo. Lo que tengo claro es que somos los lectores los que ganamos al disfrutar de sus mutuos desafíos para alcanzar el «más difícil todavía» literario. No dudo que ambos se lo habrán pasado en grande escribiendo estos cuentos, y eso traspasa la página.

A Tíndaro y Luis del Val les gusta jugar con las palabras, convertir la cotidianidad en sucesos extraordinarios. Crean universos paralelos, en los que la realidad permanece agazapada, rendida ante lo absurdo de los acontecimientos; pero que, cuando decide manifestarse, nos deja sin palabras. Veinticinco historias donde nada es seguro hasta la última línea. Cuentos para leer en Navidad o, mejor, todo el año. Porque no solo en diciembre deberíamos estar dispuestos a creer que todo es posible.

[product sku= 9788490676967 ]
Publicado el

Tigretón-to, de Txabi Arnal Gil y Julio Antonio Blasco

Tigtrton-to

Tigtrton-toSiempre que vengo a hablarles de un cuento, o de un álbum ilustrado que dicen lo que de esto entienden, es por algo, claro, y en esta ocasión no podía ser distinto.

Tras un accidente que tuve hace unos meses y que fue ocasionado por un perro, aunque la culpa, soy plenamente consciente casi nunca la tiene el animal sino el dueño, alguien ha querido reconciliarme con los animales y la naturaleza en general, y les aseguro que casi lo ha conseguido, pues este Tigretón-to, si algo tiene es su espíritu absolutamente amable y optimista con la fauna y la flora de este mundo mundial, y es una forma de recordarme que todo se puede superar con el cariño y el apoyo de los que están a tu alrededor. Así de fácil y así de difícil.

Nalvay, como siempre, nos lo presenta acompañado de sus coloridos marcapáginas y un diseño alegre y elegante, pero sobre todo creativo, un diseño que nos acompaña página a página, en el que no deja hueco ni desperdicio a ninguna de sus hojas ilustradas.

Esas ilustraciones son del valenciano Julio Antonio Blasco, conocido en el mundo de las bellas artes por Sr. Löpez; bellas artes que él ha sabido convertir en “bellísimas”.

Pero ya saben que yo no les traigo casi nunca un cuento por lo maravillosas que puedan ser sus ilustraciones, pero es que en esta ocasión a esa belleza para todos los públicos, aunque la editorial es prudente y lo recomienda a partir de los 6 años, le acompañan la narración de Txabi Arnal, que por el nombre podría parecer aragonés, pero en realidad es vasco, nacido en Ermua en 1967, y en este caso sí les digo el año para poder explicarle que, aunque hoy es profesor de Literatura Infantil y Juvenil en la UPH-EHU de Vitoria-Gasteiz, ha sido durante más de DIEZ MIL años profesor de infantil… ¡Y eso se nota en su forma de escribir!

¿He dicho DIEZ MIL años? Jajajaj , claro, porque esa es la sensación que uno tiene cuando lee sus textos. Esos que me gustan porque están escritos para niños listillos y padres y profesores atentos. Libros para acompañarles en sus lecturas, parara disfrutar en compañía, pero también para dejarles disfrutar en soledad.

Los libros infantiles, cuentos, o incluso los modernos álbumes ilustrados que tienen el poder de acercar a la chavalería a un diccionario son sencillamente una maravilla, y el maestro o maestra, padre o madre, incluso cualquiera de los abuelos o familiares que comparta esa lectura, que sepa hacer ese trabajo y crear esa necesidad, son los que están ayudando a la Literatura a crear grandes lectores, y de entre ellos seguro que algún día ganaremos algún que otro buen escritor o escritora.

Y es por eso que tanta importancia le doy al trabajo de contador de cuentos. Las ilustraciones son lo que llaman, lo que nos entra por la vista, lo que activa los sentidos, es un arte que puede ser en sí mismo literatura. Pero transmitir emociones con las palabras, generar buen humor, alegría, tristeza y un sin fin de emociones a través de palabras que van formando frases que a su vez tejen historias, amigos, eso ya es otra cosa para el lector, y eso es para el pequeño lector lo que encontrará en estos cuatro cuentos ilustrados de Tigretón-to.

Cuatro en uno, ya que el libro cuenta dos historias de Tigretón-to y dos de Tigretón-tín, ya puede imaginar de que va la cosa, dos largas historias de nuestro tigre adulto y dos cortos recuerdos de su niñez. Porque está claro que todos, todos, hemos tenido una niñez, y todos, todos, tenemos algún recuerdo de ella.

Un libro que da gusto tenerlo entre las manos, de esos de los que disfrutas leyendo y acompañando en la lectura, que no da pereza esperar con el pequeño lector a que haya visto cada uno de los pequeños detalles que tiene cada ilustración y del que aprenderemos a decir que algo está “demodé” y no pasado de moda…

Ya ven, es posible que siga teniendo miedo a los perros el resto de mi vida pero a los tigres le he cogido cierto cariño … La vida, que siempre me sorprende.

[product sku= 9788494372551 ]