Publicado el

El país donde florece el limonero, de Helena Attlee

El país donde florece el limonero

El país donde florece el limoneroLa historia no es tal y como nos la cuentan en el colegio: listas de reyes, guerras y batallas, equilibrios de poder, inventos que revolucionan el mundo occidental… La historia es mucho, muchísimo más que esa visión única que nos venden en los planes escolares. Es también la manera en la que se come, se duerme, se viste, se habla o se comprende el mundo. Es lo que hicieron, sintieron y pensaron todos los estratos de la sociedad, es cómo se relacionaron, qué consideraron necesario y qué prescindible y también aquello que pasó donde no solemos poner el foco. Es también la vida privada, en la medida que condiciona la vida pública. Y este libro de Helena Attlee habla justamente de todo eso.

El país donde florece el limonero es una carta de amor a Italia y sus cítricos y también una prueba más de que podemos poner el foco en elementos diversos para contar otra versión de la historia. En este caso, Attlee lo pone en los jardines y campos de cítricos del país vecino y, con un estilo ameno y vívido, recorre la historia de sus territorios en los últimos quinientos años.

De su mano, descubrimos la obsesión de los coleccionistas renacentistas por los frutos raros (con dedos, estriados, auténticos monstruos botánicos a nuestros ojos), el gesto (sublime) con el que los recolectores de media Italia le enseñaron a abrir una naranja recién cogida del árbol, la conexión entre el origen de la mafia siciliana y la importación de limones a Inglaterra y Estados Unidos o los decenas de usos de la bergamota. Y todo ello perfectamente encuadrado en la historia cultural y política del país. En esta “historia de Italia y sus cítricos”, como reza el subtítulo, se enlazan arquitectura, arte, comercio, política y vida privada a través de la frágil imagen de un limón. Porque Attlee es capaz de hilvanar las anécdotas hasta convertirlas en grandes bolas de fuego que deciden el futuro de las gentes y los territorios.

El país donde florece el limonero es también un libro de viajes. En las primeras página, la autora narra la primera vez que viajó a Italia. Lo hizo en tren, desde Londres y su primer recuerdo del país, al despertar en el coche cama camino de Florencia, es ver crecer limones junto al andén de la estación. Esa experiencia, cuando todavía era estudiante universitaria en Londres, condiciona el resto de su vida. El año siguiente pasa el curso escolar en Siena, donde florece su pasión por los cítricos. Y, desde entonces, visita las villas, palacios, viveros y jardines del país con regularidad, los ha convertido en su campo de especialización académica y todos los años organiza viajes culturales en los que, con ella como guía, se visitan villas, jardines y viveros en la Toscana, el Véneto, Calabria o Sicilia. Como lectores, viajamos con ella y llegamos a conocer todos esos lugares.

El libro es una delicia pero, además, como siempre, Acantilado nos trae una edición cuidada, una traducción impecable de la mano de María Belmonte, de quien ya he tenido oportunidad de hablar aquí, una cubierta en la que querrías sumergirte y una calidad en el libro como objeto (papel, guardas, tintas, cosido…) que consigue que mis estanterías estén salpicadas de ediciones suyas.

El país donde florece el limonero es un ensayo exquisitamente escrito, editado y traducido que se disfruta página a página. Es un libro en el que Helena Attlee condensa lecturas, viajes, miles de horas de estudio y dedicación y un estilo sutil, plástico, para acercarnos de una manera diferente al país vecino. Y, os aviso, si lo leéis, no podréis evitar moriros de ganas de visitar los lugares de los que habla. ¡Empezad a reservar los billetes!

Laura Gomara @lauraromea

 

Publicado el

El último francotirador, de Kevin Lacz

el ultimo francotirador“Durante aquella experiencia fui escribiendo un pequeño diario. No recuerdo que otros compañeros lo hicieran. Lo hacía por si algún día tenía hijos y quería explicarles lo que pasó. Esa información me ha sido muy útil después. La primera versión del libro parecía escrita por un robot. Mi mujer me sacó de mi zona de confort y me dijo que tenía que acompañar cada hecho preciso con lo que sentía en ese momento. No es fácil hacer esto para nosotros, me ponía en una posición muy vulnerable pero tuve que hacerlo para contar la historia de los compañeros que perdí y lo hice. Ahí están los días más tristes de mi vida. Cada cosa que me pasó en el frente está contada desde un punto de vista emocional”.

Esa es la declaración de intenciones de Kevin Lacz, quien cuenta cómo sobrevivió en el campo de batalla. Cómo la experiencia en la guerra de Irak le convirtió en otra persona y cómo al terminar su experiencia bélica, se le presento la oportunidad para participar en la película “El francotirador” donde aconsejaba al actor Bradley Cooper, su protagonista.

El autor no quiere decir a cuántos enemigos mató él exactamente: “Los suficientes. Más de diez y menos que Chris”, señala en las entrevistas haciendo referencia a su compañero y mentor Chris Kyle (La Leyenda). Varias de esas muertes están narradas de manera exhaustiva en el libro, “neblina rosada” (el efecto al salpicar la sangre) incluida, en un texto que tiende a deshumanizar a los “muyas”, los muyaidines, el enemigo.
Más allá del valor histórico de su testimonio literario, el texto describe el coraje que se le supone a un SEAL estadounidense, extendido a cualquier soldado que participa en una guerra. Pero no es en este punto en el que el libro incide sino en cómo tras enfrentarse a la crudeza de una guerra, hay que recomponerse por dentro para intentar volver a llevar una vida normal.
El último francotirador contiene un texto totalmente ajeno a la política, en el que los autores presentan un libro honesto y directo que se adentra en los procesos conscientes e inconscientes del funcionamiento de la mente de un SEAL, donde se plasma el deseo implacable por la eliminación de los enemigos.

P. ¿Qué le llevó a los SEAL?

R. Quería luchar contra los terroristas. Sabía que no iba a tener un debate político en ellos. Íbamos a emplear nuestra fuerza y los terroristas iban a morir. Sabía que se me exigiría matar y que iba a correr un alto riesgo.

P. ¿Recuerda la frase de Clint Eastwood (ya que estamos) en Sin perdón?: “Cuando matas a un hombre no solo le quitas todo lo que tiene sino lo que podría llegar a tener”. ¿No se lo ha planteado?

R. Mis blancos no se merecían un futuro. Por su brutalidad. Eran los malos, y eso los validaba como blancos. Esa cita a quienes se podría aplicar es a mis camaradas SEAL que murieron. Marc, por ejemplo, al que le entró una bala por la boca, quería ser ministro de la Iglesia.
P. Pero, al seguir a su objetivo por el punto de mira, ¿nunca piensa que ese tipo es en cierto modo otro soldado, posiblemente un padre de familia, y que el mal no es una categoría absoluta?

R. No, nunca pensé en sus familias, realmente. Porque cuando uno has visto de cerca ciertas atrocidades, como las de los terroristas que amarran bombas a mujeres y niños, los hacen caminar hacia zonas pobladas y entonces los hacen explotar; o las de los escuadrones suicidas que decapitan a sus víctimas… Ningún hombre de familia hace eso. Alguien así puede tener hijos, pero no es gente de familia. Y ningún acto humano, como procrear, le redime de sus barbaridades.

Una verdad cruda y sin contemplaciones, que plasma una bibliografía bélica, plagada de dureza, en la que el concepto de camaradería cobra una nueva dimensión.

A mí, personalmente, la figura del francotirador me parece muy interesante. Casi magnética ¿Cómo pasan las horas? En este texto el autor eleva el concepto de camaradería, dejando claro que en momentos de tensión, el humor es un gran aliado:

 “-¿Y ahora aparcarás la bicicleta otros veinte años, doc?-pregunté-. Quizá en tu próximo despliegue yo tendré un hijo en los Equipos y tú, prótesis de caderas. ¡Te veo liquidando muyas a los setenta!
-Te veo puesto en lo del hijo, sí. Pero que muy puesto – dijo el doc, que bajó del camión y asintió con la cabeza, mirándome la entrepierna.
Con la emoción, me había olvidado del reventón de los pantalones y de que iba enseñándolos huevos. La sección entera se echó a reír a carcajadas.
Me rendí y me puse a reír yo también. El viejo se las sabía todas. Pero aún le quedaba repartir el correo.”

Desde su atalaya en forma de torre, esperaba con el ojo derecho puesto en la mirilla de su MK11, un fusil semiautomático de ocho kilos y un calibre de 7.62 milímetros con la calavera de ‘The Punisher’ grabada en la culata. La vida y la muerte era todo lo que veía a través de ese círculo.
Kevin Lacz participó en la batalla por la que él y Chris Kyle serían recordados, la de Ramadi en 2006. El enfrentamiento se ganó, pero a costa de un sufrimiento que queda explicado perfectamente en el libro. En él, los «Castigadores» se enfrentaron a mil dificultades. Algunos no salieron con vida. Eso es este libro. Morir o impartir la muerte. Un libro cargado de peso moral. Una imprescindible descripción de la guerra.

[product sku= 9788416771479 ]
Publicado el

Antitauromaquia, de Manuel Vicent y El Roto

antitauromaquia

antitauromaquia“En esencia el arte de matar consiste en convertir en veinte minutos a uno de los animales más bellos de la creación en un picadillo tártaro ante un público alborozado.”

Este libro es, como se puede deducir por el título, un alegato antitaurino en toda regla. Pero  no solo antitaurino; se extiende más allá: es una denuncia de esa extraña costumbre española con la que muchos españoles se divierten, oséase: maltratando, torturando, matando, o las tres combinadas, a cualquier pobre animal para festejar cualquier puto evento en honor a tal o cual santo o virgen de cualquier remoto pueblo a lo largo de toda la geografía española. Y, pueblos, hay muchos… Una denuncia que, a estas alturas de la civilización, no debería hacer falta, pero como este sigue siendo un país anacrónico de ranciedad, postureo, caciquismo, adoradores de tallas e imágenes, telebasura, señoritos y flamencos anclados en una tradición arcaica y sangrienta se hace más que necesario.

Un libro elaborado sobre textos publicados en El País durante veinte años. Un libro contra el maltrato generalizado, injusto e histórico al toro, simplemente por el hecho de ser toro, por ser una tradición, (como en su día lo fue el quemar herejes), que tiene más valor aún por venir de alguien que en tiempos fue aficionado a la mal llamada fiesta (pues de fiesta tiene poco ya que incluso los aficionados se aburren) y el cual más tarde comprendió que no podía apoyar más semejante barbarie. En palabras del autor:

“Cuando uno nace y se desarrolla en ese ambiente taurino, acaba por creer lo más natural del mundo pegar bastonazos a unas vacas esmirriadas, llenas de mataduras, que ya venían apaleadas de otras fiestas… Cuando uno vuelve al lugar de aquellos juegos que le hicieron tan feliz y contempla a otros niños embruteciéndose con el mismo juego, de pronto, a uno se le abren los ojos y se le presenta con toda nitidez la crueldad humana.”

Antitauromaquia no da cabida a muchos de los pobres, falsos y peregrinos argumentos de los taurinos para defender las corridas, (ni falta que hace, pues se rebaten solos) aunque a mí sí me hubiera gustado que se hubiera mencionado lo siguiente:

-La tan cacareada vida “regalada” que los taurinos afirman que tienen los toros: según ellos, durante los cuatro o cinco años que viven antes de morir (en realidad menos del 5% llegan a los cuatro años), lo hacen a cuerpo de rey y solo al final de su vida, durante 15 minutos pueden sufrir un poquito. El destete se produce a los cuatro meses, y, para que no sigan mamando untan con pez ardiente los pezones de las madres para que estas impidan a sus hijos mamar. No habla de las marcas a fuego en vivo y las mutilaciones en las orejas. Ni que se les impide el contacto con las vacas. Ni que en el 80% de las autopsias hechas a toros lidiados se encuentran pruebas de sufrir enfermedades como tuberculosis, tumores, hepatitis…

-Tampoco habla de que el toro es un herbívoro y que, por lo tanto, su condición natural es la de huir, no atacar. Ataca cuando es enfurecido, o como reacción a torturas. No dice que 24 horas antes de ser toreado se le encierra a oscuras para que, al soltarlo, la luz y gritos de los cabrones que asisten al ruedo lo aterren y trate de huir saltando las barreras. ¡Huir, no atacar!, repito, aunque la sensación que da es la contraria. Además, los cuernos se le recortan en vivo, le cuelgan sacos de arena en el cuello durante horas, le golpean con sacos de arena en testículos y riñones, le inducen diarrea y le abrasan los intestinos al poner sulfatos y laxantes en el agua y comida para llegar débil. Se le untan con grasa y vaselina los ojos para dificultar la visión y en las patas una sustancia que le provoca ardor y mantenerse quieto. Además, le introducen bolas de algodón en las fosas nasales para obstaculizar su respiración. ¡Eso es querer al toro, y lo demás son tonterías, claro que sí! ¡Eso dicen los muy sádicos; que quieren al toro! ¿Realmente piensan eso? Muchos taurinos, incomprensiblemente, tienen animales de compañía. ¿De verdad pueden pensar eso? ¿Cómo pueden decir que aman a un animal y torturarle o ser cómplice asistiendo a la tortura gratuita de ese animal? Más bien creo que les avergüenza reconocer que tienen en su interior un componente sádico muy elevado.

Pero Vicent no habla de esto porque no es lo que pretende. Su misión es otra, en mi opinión: hacer ver lo incrustada que está en este país la lidia del toro, a pesar de que a día de hoy, más del 73% de la población no apoya las corridas, y sin embargo ahí siguen, pagándose con el dinero de nuestros impuestos y con millones de euros desviados de subvenciones europeas que podrían ser invertidos en fines mucho más necesarios.

El libro trata sobre todo de la historia española, de la división de los españoles en toros o toreros, de lo que gusta aparentar (aunque sea para rebajarse e igualarse a la chusma), de la matanza que comenzó en 1936; ridiculiza, y con razón, toda la parafernalia y teatro que gira alrededor de este mundo de sangre y hace hincapié en no ver por ningún lado ni el “arte” ni la “maestría” que muchos dicen ver en el toreo. Carga contra políticos de derechas y contra los de izquierdas que, ya en 1917 prometían eliminar las corridas, pero luego se dejan ver en los palcos. Desmonta taurochorradas evidentes como la de que Goya defendía la tauromaquia porque hizo grabados sobre ella (por esa misma razón se podría afirmar que le gustaban las guerras y los fusilamientos…), pone a bajar de un burro a ese borracho crédulo que era Hemingway, y trae a colación el tema de Cataluña y su posicionamiento en contra y muchos otros aspectos.

Con Antitauromaquia se aprende mucho de cómo ha sido y, por desgracia, sigue siendo España. Abundan las curiosidades. Por ejemplo, los petos de los caballos. Fue Primo de Rivera quien impuso el peto de los caballos en las corridas. Hasta entonces era normal acabar la corrida con dos o tres caballos muertos con las tripas fuera mientras el torero seguía a lo suyo. ¡Pues hubo manifestaciones y reyertas diarias con navajas durante algún tiempo!  (Aunque cabe decir que en realidad el peto no les protege, simplemente lo simula, pero solo sirve para ocultar las heridas y que el público no vea las vísceras. Alguna vez se han llegado a introducir los intestinos de nuevo y se han cosido las tripas para que aguanten. También a muchos caballos, para evitar relinchos de espanto y dolor, se les amputan las cuerdas vocales).

Pero Vicent no se limita a llamar tauromaquia al maltrato al toro. También habla de la divertida “fiesta” de tirar a una cabra desde un campanario, de arrancar el cuello de unos gansos colgados en una cuerda, de atravesar a un gato con siete espadas, de atar una lata al rabo de un perro y correrlo a palos, de las novilladas (en las que unos aturdidos, jóvenes –tan jóvenes que por edad podrían equipararse a bebés humanos– animales son torturados y humillados de manera atroz simplemente porque unos imbéciles se divierten así…)

Está claro que este país se merece los políticos que tiene al intentar por todos los medios mantener agonizante una barbarie que más pronto que tarde está abocada a su desaparición a pesar de sus desesperados intentos (bajada del IVA, declaración de BIN,…) de sacarla a flote.

Esta obra es una merecida crítica a la estupidez, brutalidad y crueldad que este país tolera en pleno siglo XXI. Son 84 textos cortos que cualquier antitaurino, animalista, o, en general, cualquier persona mentalmente sana, debería leer.

Antitauromaquia se completa con acertadas ilustraciones intercaladas de El Roto, fiel a su estilo sutil, de pocas pero afiladas palabras, que sientan igual que una espada clavándose en lo más hondo del corazón.

“La única emoción de la lidia consiste en sorprender dentro de uno mismo el deseo inconfesable, nunca reconocido, de que suceda la tragedia en el ruedo para poder contarla. ¿Abandonaría la plaza un buen aficionado si tuviera la certeza de que iba a morir el toro. En la corrida todo lo que no es muerte es tedio. ¿A qué buen taurino no le hubiera gustado estar en la plaza de Linares cuando el toro mató a Manolete?

Unas páginas cargadas de trágica verdad, crítica, denuncia y empatía, que no deberían hacer falta escribirse, pero que visto el panorama, se hace vital y necesario. Porque, a la larga, uno se acostumbra a todo y se desensibiliza con la exposición repetida de cualquier imagen, por cruel que parezca la primera vez. Este no es un libro duro, aunque tiene partes que lo son, pero sí es un libro que cuenta verdades como puños. Ojalá sirva para aportar un granito de arena para acabar de una vez con esa salvajada que identifica a este triste país. Hace mucho que va siendo hora.

[product sku= 9788439732730 ]
Publicado el

La bruja debe morir, de Sheldon Cashdan

la bruja debe morir

la bruja debe morir¿Quién no conoce BlancanievesCenicienta, Hansel y Gretel, La bella durmiente, Caperucita roja Pinocho? Los cuentos de hadas son nuestro primer contacto con la literatura. Algunos nos quedamos prendados de ella para siempre, pero incluso los que nunca más vuelven a abrir un libro recuerdan con cariño estas historias. ¿Por qué será? ¿Qué tienen estos cuentos para permanecer en nuestras cabezas a lo largo de los años y pasar de generación en generación? En La bruja debe morir. De qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños, Sheldon Cashdan nos hace revisitar los cuentos de hadas de nuestra infancia y nos explica cómo su fantasía y su folclore nos impactan psicológicamente.

A través de los siete pecados capitales a los que los niños se enfrentan durante su desarrollo —vanidad, glotonería, envidia, mentira, lujuria, avaricia y holgazanería—, Cashdan nos muestra una nueva forma de entender los cuentos de hadas, descifrando los sentidos profundos que hay detrás de la sucesión de aventuras y dramas que viven los personajes. ¿Por qué los padres suelen estar ausentes o muertos? ¿Por qué el héroe y el villano comparten el mismo defecto? ¿Por qué es necesario que la bruja muera para que todos sean felices al final? Nada es arbitrario en los cuentos de hadas. Están cargados de simbolismos que percibimos de manera casi inconsciente durante la niñez y que interpretamos de modo muy distinto durante la edad adulta. La repetición de patrones hace que conectemos con estas historias y canalicemos nuestros conflictos psicológicos a través de ellas. Por eso, hoy en día se siguen utilizando para que un niño aprenda a gestionar la envidia que siente hacia su hermano, pero también como herramienta para tomar decisiones en las consultorías empresariales. Los tenemos tan interiorizados que son el escenario ideal para representar nuestros dilemas internos o la metáfora más socorrida para plasmar nuestras aspiraciones.

Sheldon Cashdan, además de poner en valor la utilidad psicológica de los cuentos de hadas, hace un repaso a su evolución histórica desmontando los mitos que existen alrededor de ellos, nos cuenta las diferentes versiones de los cuentos más populares, sin olvidar las adaptaciones Disney, y recupera aquellos que cayeron en el olvido por su alto contenido sexual o macabro. De este modo, La bruja debe morir. De qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños se convierte en un ensayo tremendamente ameno y lleno de datos e interpretaciones sorprendentes, imprescindible para aquellos adultos a los que estos cuentos siguen generando intensas emociones y quieren desentrañar los significados ocultos que las provocan.

Tras leer La bruja debe morir nos queda claro que los cuentos de hadas están lejos de ser solo para niños y quizá alguno se lleve más de una desilusión al conocer las sombras de los personajes y las dobles lecturas de los peligros en los que se ven envueltos. Nunca volveremos a ver estos populares relatos con los mismos ojos inocentes, pero por fin tomaremos consciencia del porqué de su enorme impacto sobre la literatura y nuestras vidas. Por muchos años que pasen, los cuentos de hadas seguirán siendo el mejor camino para encontrarnos con nosotros mismos.

[product sku= 9788499927169 ]
Publicado el

La mecánica de la escritura creativa: en busca de una voz propia, edición de Julia Barella y Laura Alonso

La mecánica de la escritura creativa en busca de una voz propia

La mecánica de la escritura creativa en busca de una voz propiaHay quien cree que ser escritor es un don con el que se nace y que no se puede enseñar. Y también está el que considera que solo se trata de juntar letras y que todos aprendimos a hacer eso en el colegio. No debe de ser un asunto tan sencillo dilucidar qué es escribir si existen puntos de vista tan opuestos, y La mecánica de la escritura creativa: en busca de una voz propia es un libro que nos ayuda a reflexionar sobre ello.

La Escuela de Escritura de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) publica este libro —editado por Julia Barella, su directora, y Laura Alonso, filóloga y profesora— para abordar la escritura creativa desde diferentes enfoques. Para ello, han contado con los artículos de los habituales profesores de la escuela y de reconocidos escritores que han impartido en ella cursos y talleres en sus diez años de existencia. El resultado es un volumen ecléctico que ahonda en este arte que para muchos aún está por descubrir.

Como es evidente, en la Escuela de Escritura de la UAH están convencidos de que sí se puede aprender a escribir bien si se interioriza la técnica y se fomenta la creatividad a través de juegos y métodos de todo tipo. En la primera parte de este libro se profundiza en estos aspectos y se pone en primer plano la importancia de la lectura en el proceso de escritura: leer no consiste en pronunciar una palabra tras otra, sino en comprender su significado, igual que escribir no es poner una palabra tras otra, sino exponer con exactitud y claridad lo que se quiere transmitir. En la segunda parte, cada artículo se centra en un género (poesía, teatro, narrativa, guion) y se plantean las posibilidades expresivas que ofrecen. En la tercera parte, hablan de cómo la escritura ayuda al desbloqueo emocional, la gestión de conflictos (personales o laborales) y al autoconocimiento, vinculándola con la meditación y la psicoterapia. Y en la parte final, treinta artistas (dramaturgos, poetas, novelistas, cuentistas y guionistas) explican por qué y para qué escriben y aconsejan a los escritores noveles cómo afrontar la escritura. En definitiva, La mecánica de la escritura creativa: en busca de una voz propia es un texto interesante para quienes quieran conocer los entresijos de la escritura creativa o deseen adentrarse en ella como profesores o como alumnos.

En los últimos tiempos, es frecuente ver cómo las asignaturas artísticas y de letras son ninguneadas frente a las de ciencias. Pero La mecánica de la escritura creativa: en busca de una voz propia reivindica la necesidad de fortalecer la educación artística en las programaciones académicas y de incorporar la escritura creativa, ya que fomenta la sensibilidad, la libertad de pensamiento y la comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. No es solo una cuestión de crear artistas —personas imprescindibles para una sociedad libre, aunque muchos no sepan (o no quieran) valorarlos—, sino de formar mejores personas y que todos sean capaces de encontrar una voz propia con la que expresar sus emociones y pensamientos. ¿No debería ser ese un objetivo ineludible para cualquier sistema educativo de calidad?

[product sku= 9788416978120 ]
Publicado el

Textos huérfanos, de Enrique Jardiel Poncela

textos huérfanos

textos huérfanosUn humorista no suele ser gracioso todo el día, ni siquiera en su trabajo, aunque este consista precisamente en serlo. Hacer reír a todo el mundo es misión imposible, porque el humor es subjetivo, fruto de una determinada forma de ver la vida, de una cultura, de una época.

Recomendar un libro de humor también es complicado. Lo que me ha divertido a mí puede dejar frío a otro o incluso ofenderle. Mirad si tiene tela el humor, aunque muchos lo consideren un arte de segunda. Aun así, hoy vengo a hablar de un libro escrito por uno de los humoristas españoles más relevantes del pasado siglo, Enrique Jardiel Poncela, y no una de sus obras más conocidas, sino Textos huérfanos, un recopilatorio de sus escritos de juventud, esos que hasta él olvidó cuando alcanzó notoriedad, y que la editorial Berenice reimprime por primera vez desde entonces.

Textos huérfanos contiene aquellos artículos experimentales que Jardiel Poncela publicó en las revistas Buen Humor y Gutiérrez durante los años veinte, mucho antes de darse de bruces con la censura franquista. En ellos, el cómico madrileño dio rienda suelta a su creatividad y explotó especialmente el humor absurdo, en el que logró muchos momentos de brillantez. He disfrutado de sus reconstrucciones históricas de la batalla de Lepanto y del viaje de Colón, de sus pequeñas obras teatrales parodiando la psicología cotidiana, de sus aforismos, de sus refranes inventados, de sus juegos de palabras y de la falsa atribución de frases célebres a famosas figuras de la Historia. Imaginad mi sorpresa al reconocer algunas de esas bromas, y es que más de una de las ocurrencias de Jardiel Poncela han pasado de boca en boca a lo largo de las décadas.

Aunque predominan los textos experimentales y frescos, también hay chistes rancios y machistas, porque, como decía, el humor es reflejo de una cultura y una época determinadas. Eso me ha hecho pensar en el debate sobre los límites del humor que está tan en boga en los últimos tiempos, ya que algunos de sus artículos, escritos hace casi cien años, serían objeto de demanda si se escribieran hoy. Os dejo el caso que me ha parecido más llamativo, para que juzguéis vosotros mismos:

Extracto de «Oficios que la mujer puede desempeñar»:
Adúltera
Escritora
Feminista
Víctima de un crimen (consecuencia de las tres anteriores).

Las sensibilidades cambian con los años, no cabe duda. El ejemplo anterior a mí me parece de mal gusto, pero otros chistes que tiran de topicazos entre hombres y mujeres sí me han hecho gracia, igual que los de otros asuntos que siguen hiriendo muchas susceptibilidades actualmente, como es el caso de los deseos de independentismo de Galicia, País Vasco y Cataluña.

Textos huérfanos es así: va de lo absurdo a lo incisivo, de lo trivial a lo reflexivo. En aquellos años, Jardiel Poncela escribió todo lo que quiso: a veces, innovando el humor, otras, recurriendo a los clichés; a veces, con creaciones brillantes, otras, con textos para salir del paso. Y es que, como decía, no se puede ser gracioso todo el tiempo ni hacer reír a todo el mundo. Sea como sea, la publicación de Textos huérfanos es una buena noticia para los seguidores de Jardiel Poncela que deseen descubrir al artista en sus primeros años y para aquellos amantes del humor absurdo que quieran conocer a uno de los pioneros españoles de esa vertiente. Y también es una oportunidad para revisar los límites del humor que había en nuestro país hace casi un siglo y que cada uno reflexione si hemos avanzado o retrocedido.

[product sku= 9788416750320 ]
Publicado el

La fábrica de canciones, de John Seabrook

La fábrica de canciones

La fábrica de cancionesHay libros con los que casas nada más empiezas a leerlos y este en concreto lo consiguió por la anécdota que cuenta al inicio. Seabrook comienza hablando del choque generacional que todos hemos vivido a la hora de escuchar música. Ya saben, lo normal es que te encante unas canciones que a tus padres les horrorizan y que a tus hijos les aburrirán soberanamente; lo contrario es raro, nos pongamos como nos pongamos. En el caso del autor de este libro es especialmente llamativo, porque para un amante de la música popular clásica, en la que los artistas componían y tocaban en directo sus canciones, la contemporánea, en la que lo habitual es que los cantantes sean productos de marketing tan bien diseñados como distanciados de la música que interpretan, le pilla muy a contrapié. Por ello se esfuerza en descubrir cuándo y cómo cambió la forma de producirla. El resultado de su investigación, bautizado como La fábrica de las canciones, es, en mi opinión, un trabajo soberbio a muchos niveles.

Para empezar porque Seabrook no se deja llevar por lo habitual en este tipo de libros, que es elaborar un ensayo en el que sobresalgan sus opiniones personales. En lugar de ello el redactor del New Yorker se decanta por desarrollar un trabajo periodístico con mayúsculas en el que su biografía y sus convicciones intervienen sólo como pequeños paréntesis dentro del auténtico meollo del trabajo, que es explicar la nueva forma de fabricar éxitos musicales. Así, si bien en su narración deja sumamente claro que no es partidario de un escenario en el que los conocimientos musicales y la destreza con los instrumentos se sustituyen por el trabajo en cadena y el empleo masivo de hooks (ganchos) para dopar al oyente, mantiene una neutralidad más que meritoria al repasar las últimas décadas de una industria tan golpeada por las tecnologías —y por su negativa a adaptarse a ellas—.

Otra de las grandes virtudes que tiene este libro es la gran capacidad que tiene el autor para poner las canciones por escrito. Tanto a la hora de explicar cómo se van introduciendo los diferentes sonidos y recursos como a nivel de léxico es realmente sublime su técnica. De hecho, recomiendo leer primero sus descripciones y escuchar posteriormente las canciones de las que habla para comprobar su calidad narrativa.

En cuanto a la propia narración de la evolución de la música desde que, allá por los años noventa, a un dj sueco conocido como Denniz PoP le diera por convertir la música en un negocio más, aun si, como en mi caso, no se es fan de este tipo de canciones, es inevitable interesarse por lo que cuenta Seabrook. Pese a ser un libro extenso, las píldoras en las que lo divide el autor y su forma de ir introduciendo poco a poco nuevos protagonistas en escena, hacen que se convierta en un texto muy adictivo. De esta manera el periodista americano consigue que el proceso que va desde la aparición de los New Kids on The Block a Rihanna o Kesha sea atrayente y entretenido a partes iguales. La prosa de Seabrook es como una gran canción pop: con ganchos constantes, con un ritmo atractivo y con estribillos atrevidos y bien colocados para que no puedas dejar de leer. Eso no quita que este sea, por encima de todo, un trabajo de investigación y de síntesis muy concienzudo, en el que el autor no tiene problema en retrotraerse a los inicios de la música para contextualizar y explicar su posterior evolución.

La fábrica de las canciones es toda una demostración de que se puede hacer un trabajo serio sobre el presente de la industria musical, incluso cuando el autor no está nada conforme con el camino que esta ha seguido. Y es que, nos guste o no, hoy en día quienes escriben el futuro de este arte son productores como Dr. Luke o Max Martin y artistas como Pitbull o Kate Perry. Y puestos a sufrirlo, mejor que haya escritores que nos sepan explicar bien los porqués.

[product sku= 9788416709359 ]
Publicado el

El primer peldaño, de Lev Tolstói

El primer peldaño

El primer peldañoHay dos cosas que debo confesar antes de que sigan leyendo: la primera de ellas, mi condición de devoto tolstoiano, la conocerán si siguen este blog porque si las cuentas no me fallan esta es la novena reseña de o sobre Tolstói que escribo para LibrosyLiteratura. La segunda es mi muy poco tolstoiana falta de predisposición al vegetarianismo. El primer peldaño es un libro de Tolstói sobre el vegetarianismo, lo cual parece cuadrar mejor con la primera que con la segunda de mis confesiones, sin embargo el mundo sería un lugar muy triste si uno debiera limitarse a leer sobre aquello en lo que coincide y sea desde el punto de vista que sea, militante o no, a favor o en contra, este libro es un verdadero disfrute para cualquier lector mínimamente inquieto. Lo que verdaderamente me llama la atención no es el tema en sí sobre el que habla el autor (o los autores, porque incluye otros textos) sino el despliegue intelectual que realiza para justificarlo.
Para Tolstói el vegetarianismo no es un fin en sí mismo sino un paso imprescindible (un peldaño) dentro de un proceso de perfeccionamiento moral de las personas, uno de sus temas recurrentes. Y su argumentación es tan contundente y está tan bien expuesta que resulta absolutamente imposible no reflexionar sobre el tema. Sostiene el autor que no sólo es un paso inevitable en el camino de autoperfeccionamiento moral que considera un deber de todo ser humano, sino que es el primero de ellos porque estos deben transitarse en un determinado orden lógico. La fuerza narrativa de Tolstói pone en este texto lo que le falta para gustarle a un lector poco inclinado a las tesis que se defienden.
Tengo que decir que, para mi gusto, El primer peldaño sería un libro mejor si se limitase a esa argumentación moral porque el resto de justificaciones científicas que se aducen a favor de la causa, tanto por parte de Tolstói como del resto de los autores, resultan especialmente poco convincentes para un lector del siglo XXI. No es culpa suya, ellos hablaban de un mundo completamente diferente y cuando se referían a la toxicidad de los alimentos de origen animal no podían imaginar este mundo nuestro lleno de aditivos en el que resulta difícil encontrar un producto comercial sin algún elemento cancerígeno o tóxico en alguna medida, o para cuya explotación se esquilman los recursos naturales o que tiene algún tipo de parásito como el anisakis o una cantidad tan desorbitada de azúcares añadidos que convierte su origen animal en el menor de los potenciales problemas para la salud del consumidor. Eso sin entrar en que las bondades de determinados alimentos se transforman en perjudiciales de un día para otro o las supuestas teorías científicas que demuestran una cosa generalmente son casi tan abundantes como las que demuestran la contraria de forma que para un ciudadano medio es prácticamente imposible saber a qué atenerse.
A mi modo de ver hay un punto de vista idóneo para acercarse a este libro y no es el vegetarianismo, sino el pensamiento de Tolstói en su globalidad. Dentro de ese marco este libro no es solo interesante, es imprescindible porque ilustra una de las facetas menos divulgadas del mismo, aunque no deja de ser una cara más que refleja el complejo mundo filosófico del autor. El primer peldaño que el vegetarianismo, o por ser más específico, la abstinencia, supone en esa escalera de autoperfeccionamiento moral tan característica de Tolstói puede ser también un primer paso para adentrarse en otros aspectos de su obra última como la no violencia, probablemente el más importante de ellos. Y en todo caso es un texto sumamente interesante para cualquiera que disfrute abriendo su mente a otras realidades.

Andrés Barrero
contacto@andresbarrero.es
@abarreror

[product sku= 9788499885513 ]
Publicado el

Els 10 llibres que no esperaves regalar aquest Sant Jordi

Com encendre un drac apagat

Estem cansats de regalar sempre els mateixos llibres per Sant Jordi i, per aquesta raó, volem fer-te 10 recomanacions que no esperaves per regalar el dia del llibre i la rosa. Deu llibres punyents, tendres, divertits, actuals o intensos. Deu llibres per a deu lectors diferents. Estem segurs que més d’un serà el regal de Sant Jordi perfecte!

 

Com encendre un drac apagat

Com encendre un drac apagat, de Didier Lévy i Fred Benaglia. Editat per Libros del Zorro Rojo.

Comencem pels més petits de la casa. La nostra primera recomanació és un àlbum infantil il·lustrat. Recordeu Salvatge, aquell impressionant àlbum d’Emily Hughes que va guanyar el premi Llibreter fa un parell d’anys? Doncs a Libros del Zorro Rojo continuem fent la seva feina igual de bé i tenen un fotimer d’àlbums visualment impecables, tendres i plens d’humor per celebrar el dia del llibre. Com que és Sant Jordi, hem escollit Com encendre un drac apagat, la història d’un drac que, com qualsevol de nosaltres, té un mal dia (ha perdut la flama) i de com del seu millor amic inventarà tot de plans cada vegada més enginyosos per ajudar-lo. Si teniu criatures al voltant, és l’àlbum perfecte per regalar aquest Sant Jordi.

Els imaginaris

Els imaginaris, de A.F. Harrold ilustrat per Emily Gravett. Editat per Blackie Books.

I per a nens i nenes una mica més grans? Si ja els has regalat tots els llibres de Roald Dahl i de Neil Gaiman i estàs fins a les pestanyes de rellegir Matilda i trobar-los amb botons als ulls, aquest és el seu llibre. Els imaginaris explica l’amistat de l’Amanda i el Rutger, dos amics inseparables, perfectes, excepte per un petit detall: el Rutger no existeix. És imaginari. Però això no és un problema! Ells són feliços vivint mil aventures gràcies a la inesgotable imaginació de l’Amanda fins que apareix l’esgarrifós (i estendard del mal gust) senyor Bunting que, diuen, vol segrestar el Rutger per menjar-se’l… No us puc explicar més. Només dir-vos que l’estil del Harrold i les il·lustracions de l’Emily Gravett són espatarrants.

Temps de ratesTemps de rates, de Marc Moreno. Editat per La Magrana / RBA.

Si ets amant de la novel·la negra, no pots perdre’t la novel·la guanyadora del Premi Crims de tinta 2017, uns dels premis més importants del gènere en català. En aquest novel·la de ritme fulgurant coneixem l’Eloi, un noi de La Verneda que es troba de cop i volta amb 8 quilets de no res de cocaïna sota al llit. Al principi té por, però l’avorriment i la manca d’oportunitats el fan atrevit i comença a moure el material entre els amics. Podeu imaginar les conseqüències d’això. D’un dia per l’altre, l’Eloi es converteix en el noi més popular del barri, però també el més perseguit. Novel·la negra-negra, intensa, km 0 i que es llegeix d’una tirada. Has de llegir al Marc Moreno.

Tocar el dos no és tan senzillTocar el dos no és tan senzill, de Màrius Moneo. Editat per Alrevés / Crims.cat

Què? Només es mata a Suècia, i quan passa a prop de casa, a Barcelona? Els segells de novel·la negra en català ens estan demostrant que no, que a Catalunya es mata molt bé i no només a la Ciutat Comtal. Tocar el dos no és tan senzill passa ràpid, en poc més d’un mes, on s’acumula violència de molts tipus. Passa a cavall entre Girona, Tordera, Castellflorit o Manresa, a carreteres nacionals, a pisos que semblen rateres o xalets al mig del no res, a comissaries, a bars. La novel·la de Màrius Moneo és àgil i sorprenent. Hi barreja amb bon criteri la crítica social, l’enigma, el suspens, tot amanit amb capítols curts i intensos i uns diàlegs excel·lents. Què més podem demanar?

Montserrat RoigMontserrat Roig. La memòria viva, d’ Aina Torres. Editat per Sembra Llibres.

L’any passat es complien 25 anys de la mort prematura, als quaranta cinc anys, de la Montserrat Roig i, per aquesta raó, el 2016 es va instaurar com a “any Roig”. Com a colofó de la sèrie d’actes commemoratius que es van fer, Sembra Llibres porta aquest assaig: Montserrat Roig. La memòria viva. Un llibre reivindicatiu, feminista, que vol recuperar un dels noms més importants de la generació dels setanta. Montserrat Roig és una de les escriptores en llengua catalana més estimades. Regaleu L’hora violeta, El temps de les cireres i regaleu també aquest assaig on l’Aina Torres recorre, a través de les paraules de Roig, de persones properes, d’escriptors i escriptores influïts per ella, la seva vida i el seu llegat.

Enviada especialEnviada especial, de Jean Echenoz. Editat per Raig verd / Rayo verde editorial.

Jean Echenoz, que ens va visitar fa unes setmanes al Kosmopolis, és un escriptor polifacètic i una de les veus més interessants del panorama francès actual. L’editorial Raig Verd ens porta la seva última novel·la, un thriller d’espies a l’estil de Eric Ambler o Graham Greene que no perd ni durant una pàgina el regust impertinent de la bona literatura. Enviada especial ens explica la història de la Constance, una dona segrestada que acaba seduint els seus segrestadors i desestabilitzant Corea del Nord. Tal i com estava previst, és clar. Perquè, si no, això no seria una novel·la d’espies! Un llibre que analitza el present amb un estil fresc i irònic, senzill i boig, i també on trobareu girs i sorpreses més enllà del gènere.

Anatomia de les distancies curteAnatomia de les distàncies curtes, de Marta Orriols. Editat per Edicions del periscopi.

Al pròleg d’aquest deliciós llibre de la Marta Orriols, Jenn Díaz diu que l’autora: “ha decidit no amagar-nos res, res de tot això, d’aquestes coses que són la vida i que sacsegen les vides d’aquests personatges”. I té tota la raó. Anatomia de les distàncies curtes és un llibre de relats propers, mínims, que moltes vegades recorden l’elegància de Salter i la mirada innocent de Rodoreda. Els relats d’Orriols parlen de les relacions humanes, la quotidianitat, allò que passa a dins de casa i del què no parlem perquè no sembla important, però que és el més important de tot perquè són les nostres vides. Anatomia de les distàncies curtes és un d’aquests llibres que no vols que s’acabi, que es fa molt curt. I per això des d’aquí demanem a la Marta Orriols que ens regali aviat més de la seva prosa!

El foratEl forat, de Jordi Amor. Editat per L’altra editorial.

Tens un amic que porta barba i va en bicicleta a tot arreu? L’encertaràs segur amb el premi Documenta 2017. La novel·la de Jordi Amor és un desori sublim amb un estil tan personal com eficient. La veu torrencial del narrador explica la història d’un jove barceloní amb poques perspectives de futur, que es deixa arrossegar cap al buit (el forat) de la seva pròpia vida. Però, tot i la història que explica, no és una novel·la implacable o cruenta, sinó que relata la desesperança amb traces d’humor i el text és ple de colors vius, de retalls d’història viva de la ciutat, de les contradiccions de la Barcelona d’ara. A més, el virtuosisme tècnic del novell Jordi Amor fa la lectura encara més interessant. Ja voldríem molts de nosaltres escriure una primera novel·la com aquesta!

FaristhaFarishta, de Marc Pastor. Editat per Amsterdam.

Farishta és una de las apostes de Sant Jordi i no ens estranya gens ni mica! El retorn del Marc Pastor, autor de La mala dona o L’any de la plaga, no podia ser més espectacular. La novel·la explica la història de la Farishta, una adolescent adoptada per una família russa que als divuit anys troba la feina perfecta a la Polinèsia francesa. Viu al paradís, troba l’amor… Però, evidentment, no tot és el que sembla, i no puc explicar més sense esgarrar-vos la trama. Només dir-vos que Marc Pastor és d’aquells autors que t’agafen de la mà i et porten al seu món. Farishta enganxa des de la primera pàgina, combina ciència-ficció de la bona amb aventures i el ritme d’un thriller. Hores d’entreteniment amb un pòsit profund garantides! Llegiu, llegiu!

Les defensesLes defenses, de Gabi Martínez. Editat per Catedral.

La nova novel·la de Gabi Martínez està basada en una història real. Precisament un dia de Sant Jordi va signar un llibre a un desconegut que li va dir: “tinc una història que vull que escriguis, si en fan una pel·lícula, el protagonista podria ser el George Clooney”. Després va dir-li que era neuròleg i que al 2006 es va tornar boig, literalment, durant una temporada. A partir d’aquesta trobada, l’amistat entre l’escriptor i el metge creix i anys després acaba convertint-se en una novel·la de quasi 500 pàgines. Un llibre que parla dels extrems on ens poden portar les aparentment idíl·liques relacions familiars i laborals, del brutal nivell d’estrès de la societat actual, que ens pot fer emmalaltir, i del dur camí de la recuperació. Un llibre que també fa un recorregut vital per la Barcelona de la Transició, dels Jocs olímpics i de la crisi. Molt recomanable.

 

Publicado el

Historia de los hombres lobo, de Jorge Fondebrider

historia de los hombres lobo

historia de los hombres loboCuidado, que viene el lobo.

Desde que somos pequeños, a través de los cuentos populares o frases hechas, hemos interiorizado una imagen negativa de los lobos, símbolo de peligro, maldad y concupiscencia. La fama de este animal es tal que ha sobrevivido al exterminio sistemático de su especie en muchos países y ha dado lugar a una de las criaturas mitológicas más populares, los hombres lobo, presente incluso en latitudes en las que nunca han existido lobos.

¿Nunca os habéis preguntado a qué se debe? Jorge Fondebrider sí, y de su fascinación por este tema nace Historia de los hombres lobo, en la que recoge leyendas y textos de toda índole (filosóficos, religiosos, literarios, científicos, antropológicos, legales, periodísticos) para contarnos los orígenes de este imaginario colectivo que perdura hasta nuestros días. En un ensayo bien hilado y bien fundamentado, se retrotrae hasta la Antigüedad clásica, donde el lobo era considerado un vulgar chucho, y nos cuenta qué acontecimientos llevaron a transformarlo en el terrible enemigo del hombre, para acabar su viaje en la actualidad, en la que el hombre lobo sigue teniendo una relevancia significativa en la literatura y en el cine.

Gracias a la selección de textos —muchos de ellos, por primera vez en castellano— y a las explicaciones de Jorge Fondebrider, comprobamos cómo, en occidente, la visión de los hombres lobo —tanto pagana como religiosa— ha ido variando con el paso de los siglos. Han pasado de ser tratados como deidades o nexo de unión entre los humanos y las fuerzas del mal, a ser vistos como simples enfermos mentales.

A mí siempre me ha llamado la atención la forma en que las supersticiones moldean una sociedad y cómo esos miedos se traspasan de generación en generación, volviéndose aún más irracionales que en un principio y con consecuencias dramáticas. Lo que no existe también tiene efectos reales, y si no, que se lo digan a las 30 000 personas que fueron procesadas en Francia durante los siglos XVI y XVII, acusadas de licantropía; a todos aquellos que fueron torturados por la Inquisición por ser considerados hombres lobo; o a su uso recurrente como chivo expiatorio para dar respuestas a esos crímenes irresolubles que ocupaban la primera página de los periódicos.

Hoy en día, pese a milenios de folclore, la simbología que asociamos a los hombres lobo se corresponde a la que el cine ha incorporado en las últimas décadas. Es una pena que todo el esoterismo y la superstición que se gestó alrededor de esta figura sean desconocidos por la mayoría. Historia de los hombres lobo pone a nuestro alcance siglos de miedos y acusaciones basados en este monstruo, uno de los de mayor trascendencia en nuestra cultura, y es la opción ideal para acercarnos de nuevo al mito y descubrir todas sus caras. Después de su lectura, cuando volváis a oír uno de esos cuentos en los que aparecen como villanos,  ya no los veréis con los mismos ojos. Y es que el lobo no es tan fiero como lo pintan.

[product sku= 9788416677290 ]
Publicado el

Demonios del norte. Las expediciones vikingas. De Carlos Canales y Miguel del Rey

Demonios del norte

Demonios del norteDesde pequeño me gusta Thor. Y no sé por qué razón, pues hasta que no fui mucho más mayor (pero mucho mucho más) no leí ningún cómic, ni dibujos animados ni nada del icónico personaje de Marvel. Ni siquiera veía la serie de Vicky, el vikingo. Puede que viera alguna figura del dios del martillo, de esas de antes, de las de plástico oloroso, no las “action figure”, articuladas de ahora, que son otro mundo aparte. Lo cierto es que en la universidad, cuando Internet comenzaba a rular y el correo electrónico era aún desconocido, mi primera cuenta de correo era “martillodethor-arroba-la-plataforma-que-fuera-en-aquel-momento”, y seguía sin haber leído nada del hijo de Odín. No sé. Thor se metió en mi cabeza no sé cómo y ahí sigue todavía, pero ahora sigue porque soy yo quien lo quiere conscientemente ahí dentro.

El caso es que pasó el tiempo y llegó el momento en el que leí algunos cómics, algunos libros, y me empapé de la fascinante mitología nórdica, mucho más rica, atractiva e igual de creíble que la cristiana. Y más tarde, llegó la estupenda serie Vikings. Una serie adictiva y educativa a la vez (de la mano del Canal Historia, lo cual es una garantía de cierto rigor histórico —a pesar de tener bastantes inexactitudes como, por ejemplo, la ausencia de armaduras—) con un componente épico necesario y de vez en cuando mitológico, que entretiene y mucho tanto a conocedores como a neófitos de la cultura nórdica y que ha logrado introducir la historia como un entretenimiento para las masas sedientas de series. Y eso ya es mucho.

Y ahora tropiezo aquí con Demonios del norte. Un libro para adentrarnos con mucha profundidad en las expediciones vikingas, conocer más de sus costumbres, desmontar mitos y, en definitiva, saber lo que era ser un vikingo.

Decir que es exhaustivo es quedarse corto. En sus 254 páginas, ricamente sembradas de fotos de armas, escudos, mapas, utensilios, dibujos, cuadros, runas, placas, esculturas… tenemos un compendio de su “civilización”. Y ya desde el principio, la primera en la frente… Nos aclara un concepto que seguramente todos usamos mal:

“viking significa “expedición marítima”. Al hablar de vikingos deberíamos referirnos únicamente a la parte de población que se embarcaba en empresas de saqueo, piratería, comercio o conquista”.Y, estrictamente hablando, las mujeres no podían ser vikingas, ya que la palabra se usaba exclusivamente a los hombres”. (No obstante, hubo mujeres importantes que lograron grandes éxitos también).

El libro abre con un poco de mitología básica, su forma de vestir, construcciones, su dieta, fiestas, el papel de la mujer (más igualitario y moderno que otras sociedades contemporáneas), las castas sociales, tácticas militares, los famosos berserkers, las armas tanto de ataque como de defensa, los tipos de embarcaciones (drakar  es una palabra inventada, en 1843) y la forma de batallar en el mar.

Los siguientes capítulos se van a centrar ya en las expediciones propiamente dichas. En sus ataques, las colonias que establecieron, lo que hacían con los lugareños, ¿llegaron realmente a América? ¿¡Participaron en las cruzadas!?… Todo bien ilustrado, e incluso con un mapa central desplegable que ilustra gráficamente las rutas que siguieron de los siglos VIII al XI.

No se puede decir mucho más porque en esencia es lo ya dicho pero desarrollado a lo grande, con todo lujo de detalles, fechas, y nombres.

Demonios del norte es, más que un libro, un ensayo de los que no aburren. Es un libro de historia para todo el que quiera profundizar mucho en un pueblo que nunca pasa de moda y que siempre fascina, en un formato muy cómodo y manejable.

Por desgracia, no puedo dejar de mencionar la gran cantidad de errores, principalmente las constantes apariciones de dos palabras unidas en una, que se dan, sobre todo en sus primeras páginas; la omisión de alguna letra y la no concordancia en género de otras.

Quitando eso, repito, es un gran libro, recomendado para cualquiera que esté interesado en el tema, pero, sobre todo, para aquellos que ya tengan algún conocimiento previo o hayan leído alguna saga o Edda y quieran conocer con mayor amplitud, rigor y exactitud quiénes eran, cómo eran y vivían, dónde consiguieron ir, qué ha quedado de ellos y qué nos han legado.

Solo me queda decir ¡Skol!

(Y sí, aparecen Ragnar y su hijo).

[product sku= 9788441437388 ]
Publicado el

Lingo, Guía de Europa para el turista lingüístico, de Gaston Dorren

Lingo

LingoAquellos maravillosos años en que acababas el instituto y tenías que decidir rápidamente qué carrera querías estudiar, a qué profesión te gustaría dedicarte, ¿los recordáis? Había gente tan perdida que no tenía nada claro. Normal, pídele tú a alguien con diecisiete años que piense en su futuro y la mayoría de estos adolescentes se pondrá blancos. Siempre ha habido gente con ciertas inclinaciones: que si ciencias, que si letras, que si a mí lo que me va es el artístico. Y luego está el grupo de muchachos que, a pesar de la edad tan mala para elegir sobre su futuro, tienen muy claro a qué (a grandes rasgos) le gustaría dedicarse.

Yo estaba en el último grupo. Lo mío estaba tirado: era de letras incondicionalmente (demasiado cazurra para los números) y además me encantaban los idiomas, así que tenía más o menos claro que yo quería dedicarme a los idiomas. Sopesando entre la poca oferta de carreras relacionadas con los idiomas, al final me decanté por estudiar Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada. Y no me arrepiento para nada (y me salen rimas porque soy poeta).

Durante mis años de instituto siempre estudié inglés y francés. También ofertaban portugués, pero ya no me dejaban coger más idiomas. Durante la carrera, elegí el francés como mi primer idioma, después el portugués y de tercero inglés. Durante los años de carrera estudié, unas pinceladas, de catalán y gallego. Y si por mí fuera, me gustaría aprender muchos idiomas más. El italiano lo tengo muy presente para dedicarle más tiempo en cuanto pueda.

En fin, después de esta súper introducción, para nada personal, creo que ya podéis haceros una idea de por qué elegí Lingo, Guía de Eruopa para el turista lingüístico como lectura. Habiendo dejado claro mi amor por las lenguas, no os sorprenderá que me llame la atención una guía que está llena de datos lingüísticos sobre Europa. Una guía conun montón de datos interesantes sobre un continente en el que se hablan más de sesenta lenguas.

Lo que Gaston nos propone aquí es un viaje por Europa a través de sus lenguas. Algo muy original e interesante.

Gracias a este libro-guía, podemos aprender un montón de datos curiosos como por qué, para los extranjeros, los españoles hablamos como metralletas; o que el islandés es el único idioma europeo que apenas ha evolucionado (tiene mucho que ver con su situación geográfica); o por qué los noruegos necesitan un diccionario noruego-noruego para poder entenderse entre ellos.

Un libro escrito por un holandés lingüista y periodista que además de apasionado por las lenguas es políglota (neerlandés, inglés, español, alemán, francés y limburgués). El autor mantiene además un blog sobre lenguas y curiosidades lingüísticas. Un auténtico freak de los idiomas.

Me han gustado todos los capítulos, porque conservan un ritmo maravilloso que atrapa al lector. De estas veces que te encuentras diciendo “sólo un capítulo más” y acabas enganchando otros siete seguidos. Se nota que Gaston Dorren ama lo que hace y esa pasión se transmite y percibe durante todo el libro.

Además, al final de cada capítulo aparecen curiosidades relacionadas sobre los préstamos lingüísticos de unas a otras lenguas y una palabra de otro idioma que no tiene traducción, como por ejemplo la ya conocida “saudade” portuguesa o algunas más raras como “swjatok”, que en sorbio quiere decir “ese rato amable y gozoso al final del día de la jornada de trabajo” o “merak”, que en serbocroata quiere decir “el placer derivado de actividades sencillas, como pasar el tiempo con los amigos”.

Un libro muy interesante para los amantes de las lenguas y que también recomiendo a los lectores más curiosos.

[product sku= 9788414714100 ]