
No se me ocurre una mejor manera de empezar esta reseña que recordando el primer libro que leí de este autor: Bodas de sangre. Y cómo, a partir de esta lectura, vinieron muchas otras más. Su particular forma de narrar la pasión, el amor, los celos, la envidia, la amistas, la familia… La España profunda de la Guerra Civil y la Posguerra. Cómo vivían las familias de a pie de aquella época, con sus problemas de dinero, la represión y la falta de libertad que se respiraba en casi todos los hogares españoles.
Siempre me ha parecido muy interesante y muy real todo lo que cuenta Lorca en todo lo que he leído, y que además llega a tu corazón de inmediato. No solo por pensar que eso es lo que seguramente sufrieron la mayoría de nuestros abuelos o bisabuelos, sino también porque esos sentimientos que tan bien refleja este famoso dramaturgo son exactamente los mismos que podemos experimentar nosotros mismos hoy en día.
Por eso, cuando supe que la editorial Malpaso iba a publicar Palabra de Lorca, la primera recopilación completa de sus entrevistas y declaraciones sin la censura que sufrieron años en el siglo pasado, incluso las que se realizaron después de su muerte, supe que tenía que ser mía. No solo por el hecho de profundizar en su obra y los aspectos que se desconocen, sino también por conocer a la persona que hay detrás de tanto talento. Y eso ha sido lo más interesante. Descubrir su talento a partir de los hechos que marcaron su vida, las declaraciones de las personas de su alrededor, que no solo decían que era un escritor brillante, sino también una persona maravillosa.
“Yo denuncio a toda la gente
Que ignora la otra mitad,
La mitad irredimible
Que levanta sus montes de cemento
Donde laten los corazones
De los animalitos que se olvidan
Y donde caeremos todos/en la última fiesta de los taladros.”
Escribe Lorca en uno de sus poemas. Y aquí ya podemos ver algún vestigio de su persona. Un hombre adelantado para su época, que solo ansiaba libertad y felicidad para todos, no solo para los suyos. Y así se demuestra en su obra. Y no todos los escritores son capaces de revelar tanto de sí mismos en aquello que escriben, y es algo que admiro demasiado de él.
Me ha encantado el trabajo que han realizado Rafael Inglada, Víctor Fernández y la editorial Malpaso. Este era un libro necesario para conocer a una de las figuras literarias más importantes del pasado año, y creo que ya se ha convertido en uno de mis imprescindibles. Muchas de las cosas que dice Lorca se han metido en mi interior. Me ha hecho sufrir y amar al mismo tiempo, al ser humano y a sus contradicciones, sus problemas y sus errores. ¡Qué grande habría sido poder conocerle en persona!
Palabra de Lorca no es solo un libro para los que aman a este increíble escritor al que tantos admiramos, sino que creo que también podría ser una bonita forma de que, aquellos que aún no hayan leído alguna de sus obras, empiecen a conocerle y a interesarse por su obra. Porque, que yo recuerde, y no es que sea profesora de Lengua y Literatura, jamás me mandaron ni uno de sus libros como lectura obligatoria cuando estaba en el colegio. Y no sé por qué, pero creo que si nos la hubieran mandado en la ESO (no creo que antes se pueda comprender a Lorca), muchos de los que odiaban leer se habrían interesado más por la Literatura española.
Porque Lorca escribe para vivir y contagia esas ansias de vivir a todos aquellos que leen alguno de sus libros. De conocer todos los aspectos que depara la vida y todo lo que tenemos a nuestro alrededor, la familia, los campos y las ciudades de España, sus gentes… Porque él amaba España, y aunque terminaron asesinándole simplemente por sus ideas y orientación sexual, estoy segura de que España le ama a él. Y como prueba, tenéis que leer este libro.

Secretos, secretos, secretos. La gente está llena a rebosar de secretos si te fijas bien
Si dijera que El alma dividida, la segunda novela del escritor 
No suelo leer a presentadores o cantantes que se meten a escritores, aunque reconozco que me he llevado alguna grata sorpresa. Por ejemplo, cuando leí, hace ya años, El viaje íntimo de la locura, de Roberto Iniesta, cantante de 
orados de los fenómenos paranormales, es decir, allá por finales de los 70 y principios de los 80, en casa veíamos con devoción aquel legendario programa presentado por el inolvidable Dr. Jiménez del Oso titulado Más allá. Todavía se me ponen los pelos de punta al recordar la introducción, con unos dibujos escalofriantes y una música propia de una sala de torturas. En una ocasión, recuerdo que hablaron de un experimento que consistía, sencillamente, en grabar el silencio (hay que recordar también que eran los años del boom del casete. Los mileniales no pueden imaginar la absoluta revelación que supuso para nosotros la posibilidad de grabar y escuchar nuestra propia voz). La gracia del experimento radicaba, por supuesto, en que el silencio estaba, decía el señor del Oso, repleto de sonidos y voces de ultratumba, inaudibles para el oído humano, pero , curiosamente, muy fáciles de registrar en una grabadora. Y un día mis padres decidieron salir al campo radiocasete en ristre y realizar el experimento. Como vemos, no fueron Mulder y Scully los que acuñaron aquello de “la verdad está ahí fuera”. Pero, ¿lo está?
Una rata antropomorfa, algo achaparrada pero con un torso y unos brazos que serían la envidia de un culturista. Piernas menudas que finalizan en unas botas gigantescas. En su rostro una mirada aviesa bajo un ceño dolorosamente fruncido. Media sonrisa de suficiencia a la sombra de un morro que aparece coronado por una enorme narizota. En la espalda del roedor pende una escopeta recortada. La mala leche fluye desde cada átomo del animal. Así era Solo la primera vez que el dibujante 
Quienes desconozcan al autor de este libro, quizá crean que Enciclopedia Eslava recoge todo lo que hay que saber del país centroeuropeo, del que al menos yo no sé nada de nada. De haber tratado sobre eso, hubiera preferido seguir viviendo en mi ignorancia, lo reconozco. Pero como llevo años coleccionando las obras de no ficción de 
Escribe Joy Williams (1944) en El patinador, uno de los relatos que integran esta recopilación de Cuentos escogidos, traducida por Albert Fuentes y publicada por Seix Barral, que en los mitos hay dos caminos hacia el desastre. “Uno de ellos consistía en responder a una pregunta que no tenía respuesta. El otro era no ser capaz de responder a una pregunta que sí la tenía”. Pues bien, querido lector, el presente volumen es un compendio de ambos senderos. Un hermoso camino, en cierto modo, hacia el desastre que centra la mirada en el detalle, abre el plano e invade las casas del ciudadano medio. Como si sus relatos estuvieran plagados de esa gente normal que inunda algunos informativos de sobremesa o protagonizan los sábados por la tarde cualquiera de los telefilms de Antena 3. Vecinos, buenas personas, con vidas corrientes y anodinas que adquieren nuevas texturas, una extrañeza que los hace únicos pero a la vez, he aquí la tragedia, también comunes.
Hace unos años, en mitad de una no demasiado acalorada discusión, la chica con la que salía por aquel entonces me dijo una frase que me dejó bastante encabronado: “En España en realidad las cosas no están tan mal como las venden los periódicos”. Al día siguiente me propuse cuestionar su opinión y la invité a dar una vuelta conmigo por un barrio obrero de la ciudad en la que vivíamos. Al poco rato de entrar y tras apenas haber recorrido un par de callejuelas me pidió con los ojos brillantes y algo de ansiedad que volviésemos al centro. No habíamos visto nada extraordinario: personas de miradas tristes pidiendo limosna, unas ancianas con ropas deshilachadas y rostros cansados haciendo la compra, un grupo de niños con la cara sucia por la calle en lugar de en el colegio… el verdadero problema era que ella había estado viviendo en una burbuja en la que la pobreza, la mendicidad o la marginación no tenían cabida.





Hablar de Ana Campoy en la literatura infantil y juvenil es ya hablar de un referente en este género. Autora de las colecciones de libros Soy un superhéroe o Las aventuras de Alfred & Agatha, (que han sido leídos por niños de varios países gracias a su éxito), Ana es una incansable escritora para este público tan exigente. Y la verdad es que se le da fenomenal.