Publicado el

Viajes con Heródoto

Viajes con Herodoto

Viajes con Heródoto, de Ryszard Kapuscinski

Viajes con HerodotoHace más de una década que empecé mis estudios de periodismo. De mis cinco años en la facultad, pocos consejos de valor me dieron mis profesores, y de ellos, son menos aún los que puedo recordar. Pero hay uno que no se me olvida nunca, y es el de las recomendaciones literarias que me dio mi profesora de Redacción Periodística, dándome el nombre de tres grandes periodistas: Una era Oriana Fallaci, a cuya obra nunca me he acercado, otra era la reportera noruega Asne Seierstad, genial contadora de historias; y por encima de todos, el maestro polaco Ryszard Kapuscinski, que por aquella época acababa de recibir el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Como alumno que idealizaba el periodismo, la visión que tenía el polaco sobre el ejercicio de esta bella profesión me fascinaba. Sus crónicas son una de las formas más rápidas de acercarse a lo que verdaderamente ocurrió durante gran parte del Siglo XX, y todos y cada uno de sus libros deberían ser de obligada lectura no solo para futuros periodistas, también para todo aquel que sienta curiosidad por saber lo que sucede en el mundo.

En esta ocasión, os presento uno de sus últimos libros, Viajes con Heródoto, donde, a modo de homenaje al primer reportero de la historia, el escritor polaco nos cuenta una parte de sus memorias relatando sus primeros viajes por el extranjero en la década de los cincuenta.

“Era un grueso volumen de tapa dura, forrado con tela de lino amarilla. En la portada leí, grabados en letras doradas, el nombre del autor y el título: Heródoto. Historia”. Sigue leyendo Viajes con Heródoto

Publicado el

PATRIA

Patria, de Nina Bunjevac

patriaTítulo: Patria
Autora: Nina Bunjevac
Editorial: Turner libros
Páginas: 160
ISBN: 9788416142163

Me llamó la atención y me interesó este libro por diversos motivos. Primero porque desde hace tiempo un cómic en blanco y negro me recuerda siempre a Persépolis, y no puedo evitar que rememorarlo sea un gran placer; otro motivo, no menos importante en un libro de estas características, es que la edición es impresionante, la editorial ha tirado la casa por la ventana para presentar esta obra de Nina Bunjevac, tapa dura, grandes dimensiones y páginas por las que da gusto deslizar los dedos. En tercer lugar el tema: desmadejar lo que para mí es el secreto mejor guardado de la historia de Europa, o sea, entender qué es o qué fue Yugoslavia, esa zona que hoy conocemos como “Los Balcanes”

Todo esto vi en este libro para que llamase mi atención.

La mejor forma de contar las cosas es contarlas desde uno mismo, como hace la autora, que se decide por la autobiografía para hacernos más fácil una historia que en verdad no es sencilla. Porque nunca es sencillo hablar de naciones, patrias y sentimientos.

Sigue leyendo PATRIA

Publicado el

Sueños en el umbral

Sueños en el umbral, de Fatima Mernissi

sueños en el umbralTítulo: Sueños en el umbral
Autora: Fatima Mernissi
Editorial: Círculo de lectores
Páginas: 258

Querida amiga,

Mucho hemos hablado de lo importante que es que las mujeres cuenten, que hablen, que escriban, tanto la Historia en general como sus historias más particulares y personales. Las mujeres nos hemos de leer, y los hombres deberían leer libros escritos por mujeres para comprender su pensamiento y su visión del mundo, y para conocer esos otros espacios de la vida a los que generalmente no tienen acceso.

Pero el pensamiento de la mujer no es único, cada mujer, como cada hombre, como cada ser humano, es librepensante. Por eso, querida amiga, te agradezco tanto que me hayas acercado a Fatima Mernissi regalándome este “Sueño en el umbral”.

He disfrutado de su lectura, me ha gustado conocer esas fronteras ¡Tantas! Y a esas mujeres tan diversas, como nosotras mismas; unas con necesidad de traspasarlas, otras sintiéndose seguras tras de ellas. Todas con sueños. Unas con sueños de pasado, otras con sueños de futuro.

Y me gusta la autora, su forma de pensar, de mirar la vida, tiene una visión muy feminista, se le ve ya desde niña. Ahora quiero leer algo más de ella o sobre ella. Con clama. Yo entiendo que una mujer puede hacer muchas cosas con las palabras, avanzar y hacer avanzar… Pero el proceso es muy lento.

Sigue leyendo Sueños en el umbral

Publicado el

El regate

el regate

El regate, de Sérgio Rodrigues

el regateCon la insolencia que otorga el paso del tiempo, me atrevo a decir que bien podría haberme ahorrado los partidos de la selección española en el pasado Mundial (y el Mundial entero) y haberme encerrado a leer El regate, de Sérgio Rodrigues. Al final hice las dos cosas, una en su momento y la otra un poco después, y el fútbol me hizo renegar del fútbol hasta que la literatura me reconcilió con él. Sigue leyendo El regate

Publicado el

Por una canción, cien canciones

Por una canción, cien canciones, de Liao Yiwu

por-una-cancioncien-cancionesHay bastantes cosas que aprender de Por una canción, cien canciones, como norma general derivadas de la condición del autor que revela el subtítulo: Vida de un poeta en las cárceles chinas. Han sido muchos y muy buenos los escritores que a lo largo de la historia han pasado por la cárcel y muchos de ellos lo han contado, a algunos de ellos los cita Liao Yiwu en sus memorias carcelarias como Solzhenitsyn (también se refiere a Pasternak como modelo de la epopeya del manuscrito previa a su publicación), y nos han dejado grandes obras que tienen muchos puntos en común con la que nos ocupa. El que quiero destacar es el que es aparentemente más sencillo, no así en la práctica: si eres un poeta, mira la cárcel como un poeta. La pérdida de humanidad durante la experiencia es un motivo recurrente de la literatura carcelaria, al menos de la del Gulag que es la que mejor conozco, por eso su relato debe ser un método para recuperarla. Y una de las mejores formas de hacerlo es hacer gala de una característica tan humana como lo es la capacidad de observación, de la que se deriva la conversión de este libro, o de estos libros, en el altavoz de aquellos que no pueden contarlo. Sigue leyendo Por una canción, cien canciones

Publicado el

La muerte en Venecia

La muerte en Venecia, de Thomas Mann

LA MUERTE EN VENECIATítulo: La muerte en Venecia
Autor: Thomas Mann
Editorial: Varias
Páginas: 192

No hace demasiado tiempo les hablaba de Thomas Mann, y de “La montaña mágica”. En la reseña del libro les contaba mi devoción por La muerte en Venecia, un libro que he leído muchas veces, un libro corto pero muy intenso.

Mi libro está lleno notas al margen, y está subrayado, pero no todas las notas son de la misma lectura, es lo que tiene la buena literatura, que en cada momento de tu vida te habla de cosas distintas, o de las mismas pero con enfoques diferentes. El paso de los años y de la vida agrandan nuestra experiencia lectora. Especialmente en este libro en el que vemos venir a la muerte desde la primera página, y nos acompaña hasta su final.

Cuando lo lees con 18 o 20 años la muerte llega de pronto, porque uno no está para reflexiones ni profundidades, vemos a un Gustav viejo y acabado, incluso Mann, trabajará para que el lector sienta cierta repulsión cuando posa su mirada y su pensamiento en el jovencísimo Tadzio.

Pero la vida pasa, y La muerte en Venecia notas que te acompaña por el camino de la vida, ese camino que irremediablemente nos lleva hasta la muerte sin que nada pueda hacer el ser humano por evitarlo; y en las siguientes lecturas, vas descubriendo la cantidad de simbología que el autor ha utilizado, y los símbolos mientras no los descubres juegan con tus neuronas durante algún tiempo, y creo que ese es el motivo por el que una y otra vez regresé a La muerte en Venecia.

Venecia es en sí misma un destino deseado, y es cierto que Mann estuvo en 1911, veraneando junto a su esposa. Allí fu informado de la muerte de del gran Gustav Mahler. Esta es al parecer la razón de que nuestro autor decidiera llamar Gustav a su protagonista y de que le proporcionara una descripción física coincidente con la del compositor austriaco, Y así, no es de extrañar que Visconti decidiera que su protagonista sería un compositor, en vez de un escritor como en el libro, y de que, naturalmente, usara el Adagio de la Quinta Sinfonía de Mahler como banda sonora del film.

Sigue leyendo La muerte en Venecia

Publicado el

Un asesinato musical

Un asesinato musical, de Batya Gur

un-asesinato-musicalEstán los thrillers, están los thrillers inteligentes y, luego, están los thrillers de Batya Gur (1947-2005). La separación no es baladí: esta escritora no se parece a ningún otro autor de ese género que yo haya leído. Y no es que sus desenlaces sean de los que dejan a uno atónito, pensando que no lo había visto venir; pero ya hay muchísimas novelas así, y muy pocas como las seis que componen la serie protagonizada por el inspector israelí de origen marroquí Michael Ohayon, ese historiador del arte reconvertido en policía, contradictorio, inteligente y sensible, cualidades, al menos las dos últimas, completamente pertinentes para describir a la propia Batya Gur. A tal autora, tal obra; por eso me congratulo de que Siruela la haya reeditado en su excelente colección de novela policiaca, proporcionando así al lector en español una nueva oportunidad de descubrir a esta autora no tan conocida como merece.

Sigue leyendo Un asesinato musical

Publicado el

La balsa de piedra

la balsa de piedra

La balsa de piedra, de José Saramago

la-balsa-de-piedra

Una persona me dijo un día que una mudanza física (de país, de casa) venía siempre acompañada de una mudanza interna. Se refería a que el cambio que se opera en una mudanza no es solo físico, de lugar, de habitación, de ciudad, sino (y tal vez sobre todo) personal. Uno cambia buscando más comodidad, alguna sala más grande, quizás un jardín para hacer asados, pero también, consciente o inconscientemente, una nueva forma de vida, un cambio de filosofía, un ritmo más tranquilo, una reformulación de la vida cotidiana. De eso va esta libro.

En La balsa de piedra, Saramago lleva esa metáfora al extremo, contando la historia de una supuesta separación de la península ibérica de Europa, por medio de un corte a lo largo de los Pirineos. España y Portugal, entonces, comienzan un viaje por medio del océano, cual balsa de piedra, que automáticamente generará una serie de consecuencias sociales, económicas, políticas y, lo más importante para el autor, personales que nos dejarán de regalo más de 400 páginas de buena literatura.

Sigue leyendo La balsa de piedra

Publicado el

Alquimia ha de ser

ALQUIMIA HA DE SER

Alquimia ha de ser, de Alfredo Rodríguez

ALQUIMIA HA DE SERTítulo: Alquimia ha de ser
Autor: Alfredo Rodríguez
Editorial: Renacimiento
Páginas: 54
ISBN: 9788484729907

No es la primera vez que os traigo un poemario de Alfredo Rodríguez, y seguramente tampoco será la última. En esta ocasión os acerco Alquimia ha de ser. Y es que, como me ha puesto muy cariñosamente el autor en la dedicatoria, “Alquimia ha de ser la poesía cuando lo es de verdad”… ¡Cuánta verdad!

En esta ocasión, el diseño del poemario es sencillo y manejable a la par que elegante, plasticidad conseguida en las palabras y en las páginas… Y en los versos

Alquimia ha de ser, porque si Alquimia es, literalmente y según la RAE, el conjunto de especulaciones y experiencias, generalmente de carácter esotérico, relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química.

 

Sigue leyendo Alquimia ha de ser

Publicado el

El año de la muerte de Ricardo Reis

el año de la muerte de ricardo reis

El año de la muerte de Ricardo Reis, de José Saramago

el año de la muerte de ricardo reisEl único que quizá le puede hacer sombra a Fernando Pessoa en la inútil discusión sobre cuál es el mejor escritor de la historia de Portugal es José Saramago; y digo inútil porque en cuanto a libros, cuanto más y de calidad, mejor. ¿Para qué intentar elegir a uno si podemos disfrutarlo a los dos? Ambos nos hacen pensar a través de sus escritos y logran poner en palabras muchas de las sensaciones que, oh simples mortales que no seremos recordados, somos incapaces de trasladar a un papel.

Lo bueno de El año de la muerte de Ricardo Reis, es que podemos disfrutarlos a ambos en una misma novela. Más no se puede pedir.

Como sabemos, Fernando Pessoa solía escribir utilizando heterónimos, que son personajes inventados por un autor para atribuirle parte de su producción. Pessoa creó más de 70 heterónimos y uno de ellos es Ricardo Reis, al que el portugués le creó una vida con fecha de nacimiento, pero sin año de muerte, de ahí a que Saramago titule así a la obra, que nos narra el regreso de Reis a Portugal al enterarse del deceso de Pessoa, su creador.

La novela en sí narra la rutina de Ricardo Reis en Lisboa tras llegar en barco desde Brasil, adonde se había exiliado tras la instauración de la República en Portugal (Reis es monárquico) pero la magia de Saramago logra que esa rutina esté llena de pensamientos profundos que revelan el interior de Ricardo Reis (o de cualquier ser humano) y nos lleva una vez más a la conclusión de que el Premio Nobel cuenta como pocos los sentimientos que nos invaden en este andar incomprensible al que llamamos vida. La rutina al mismo tiempo empieza a ser salpicada de lecturas de periódicos que sirven para contarnos lo que pasa en ese mundo actual y lo que ocurre es la instauración de la dictadura de Salazar y la Guerra Civil en España que busca “traer la prosperidad” y “eliminar a los rojos comunistas”

Sigue leyendo El año de la muerte de Ricardo Reis

Publicado el

Yo, el más inteligente de Facebook

Yo, el más inteligente de Facebook

Yo, el más inteligente de Facebook, de Aboud Saeed

Yo, el más inteligente de Facebook

Lo peor de la guerra es todo. Es el hambre, el frío que se siente hasta en las noches de verano en que la piel se vuelve pegajosa por el calor, el miedo, la forma en que los ojos se acostumbran a la oscuridad, el vacío. No sé si algo es peor a algo, pero ahí está ese vacío, el de los edificios desplomados alrededor, las muertes de los seres queridos, y de los desconocidos, la gente que ya no está porque emigró, el dolor, que es otro agujero, y se retuerce fuerte en alguna parte. El vacío ocupa todos los espacios, convirtiendo la vida, tal y como la conocemos, en cualquier otra cosa que no se parezca a la vida, y se instala en los huecos que antes estaban llenos de cosas cotidianas. Como poder tomar café todas las mañanas, ver la televisión por las noches, ir a comprar tabaco, o esperar a que esa persona te devuelva una mirada, ir al cine o a tomar algo al bar, quejarte de las cosas de tu madre, el trabajo, los amigos, ver un partido de fútbol, qué sé yo, lo que sea que hasta ahora ocupara nuestros días.

En diciembre de 2011, Aboud Saeed publicaba esto en su facebook:

Voy a escribir sobre lo primero que se me venga a la mente
sobre el vacío
que me convirtió en un seudo poeta.
Sigue leyendo Yo, el más inteligente de Facebook

Publicado el

El expreso de Tokio

“El expreso de Tokio”, de Seicho Matsumoto

el expreso de tokio

Creo que este es el primer libro policíaco japonés que he leído en mi vida, y no por ninguna razón especial. Es algo que me dio que pensar e investigar un poco. Así que, ni corto no perezoso, cuando la rubia de ojos misteriosos y piernas largas, tan largas que llevaban al mismísimo suelo, me contrató cogí la gabardina y el sombrero y bajé al bar de Mike a tomar un copazo y a encender un cigarro. Después de unos cuantos tragos volví al piso (llamarlo hogar sería pretencioso cuando solo hay una cama y una botella de güisqui para hacerme compañía) haciendo eses, pero con la satisfacción de haberle sacado al camarero la información que buscaba. A saber: aunque este género es muy popular en Japón, apenas se ha traducido en España y otros países hispanohablantes. Afortunadamente, gracias al tirón de Murakami, las editoriales están poniendo remedio y se están lanzando a traducir más noir nipón.

(Fin de la investigación y 200 pavos bien ganados).

Pesquisas aparte, si obviamos los nombres (Mihara, Toki, Yasuda, Tomiko, Sayama,…) lo que más me ha llamado la atención de El expreso de Tokio ha sido la ausencia de alcohol por contraste con el policíaco yanki. Hace poco leí El asesinato como diversión, de Fredric Brown, (muy recomendable, por cierto), y en él el protagonista forzosamente debía de averiguar la identidad de un asesino. Era raro el momento del día, ya fuera en su casa o en el bar, en el que no estuviera bebiendo. Incluso una de las frases que soltaba y que se me quedo grabada venía a decir más o menos: “…no sé qué hacer. Voy a beber algo…”

Sigue leyendo El expreso de Tokio