Publicado el

El baile del ahorcado, de Anna Day

El baile del ahorcado

El baile del ahorcado¿Quién no ha fantaseado con viajar a Narnia, jugar al Quidditch en Hogwarts o luchar en la revolución contra el Capitolio de Los Juegos del Hambre? Podría decir mil y un ejemplos de los escenarios más mágicos que he leído y a los que me hubiera gustado y me gustaría poder visitar y revivir en el mundo real.

Pues algo como esto es lo que le sucede a Violet, nuestra protagonista, que se ve trasladada por sorpresa y con personas que no esperaba al escenario de su novela favorita: El baile del ahorcado. Pero no todo es tan bonito como parece, ya que los peligros les acechan en cada esquina y deberán luchar para sobrevivir.

El baile del ahorcado es la versión moderna de Dragones y Mazmorras, una delicia para los amantes de los fanfictions, o para los que, como yo, adorarían vivir la experiencia de encontrarse dentro de su libro favorito. Pero también es una trampa, ya que cuando la fantasía se convierte en realidad deja de ser ese paraíso que siempre nos hubiera gustado visitar. Dejamos de idealizarlo. Y esta es una de las cosas que más me han gustado de este libro: su capacidad para relatar los peligros de la realidad dentro de una fantasía, algo que me parece realmente difícil, pero también muy interesante.

Además, si a esto unimos una pluma brillante, descriptiva sin demasiados detalles que lleguen a aburrir, y una ambientación espectacular, creada con originalidad, creatividad y que invita a leer sus páginas sin parar, son otros detalles que suman bastante a la historia y que me hacen querer volver a leer a esta autora, Anna Day.

Y si a esto también le unes unos personajes principales adolescentes, que demuestran valores como la valentía, el carácter y que no aparentan en casi ningún momento su edad real, es algo a destacar y que mejora aún más la lectura. En especial, Violet, la protagonista, de la que me encantó su coraje, determinación, madurez y su frikismo, que me recordó en demasiadas ocasiones a mí misma y que me sacó más de una carcajada. Además, algo que me gusta encontrarme en una lectura es la evolución de sus personajes y, en este caso, se percibe muy bien a medida que avanzas con el libro.

Personalmente, creo que esta serie de rasgos se agradecen en un libro juvenil como este, ya que la mayoría de las veces este género atrae malas opiniones y prejuicios. Y creo que esta valoración negativa perjudica enormemente a los autores y autoras de esta clase de libro de todo el mundo. Pero me alegro de que, cada vez más, se lea y se edite más literatura juvenil-adulta, ya que esta etiqueta no significa que un libro sea de peor calidad. Diría incluso que muchas de estas lecturas, por ejemplo este caso, superan a otros libros de literatura calificada como “adulta” peor escritos, con ambientaciones bastante mejorables y personajes que no despiertan prácticamente ninguna emoción. Aunque no diga nombres, seguro que os habéis encontrado con alguno este tipo, que sin embargo no acarrean con los malos prejuicios de los juveniles.

Con una historia que engancha desde la primera página y que continúa con ritmo frenético dejando al lector expectante al final de cada uno de los capítulos (al menos, conmigo lo consiguió), El baile del ahorcado me ha recordado lo que verdaderamente me encanta de la literatura fantástica. La imaginación desbordante que la rodea y que te lleva a querer trasladarte a ella. Esos personajes a los que te gustaría conocer en el mundo real, que podrías ser perfectamente incluso tú mismo y tus amigos, y con los que has experimentado mil y una emociones en tan solo unas cuantas páginas.

Esta lectura me ha gustado más de lo que me esperaba. Me ha enganchado de principio a fin y no puedo dejar de recomendarla a todos los amantes de la literatura juvenil, a los apasionados de Los Juegos del Hambre, Divergente, Harry Potter (por nombrar solo algunos de los más conocidos) que, como yo, estoy segura de que disfrutarán de esta fantástica historia.

[product sku= 9788427212596 ]
Publicado el

El amor nunca se acaba, de Helen Docherty y Ali Pye

El amor nunca se acaba

El amor nunca se acaba Hoy toca un libro para los lectores más pequeños. Un libro de esos que son todo ternura y que son tan achuchables como la niña que aparece en la portada estrujando a sus animales. Un libro de esos que inspiran, que te ponen de buen humor y hacen que el corazón se ponga más colorao si cabe y lata deprisa de pura felicidad. Y es que este librito habla del amor. Así que es el momento, queridos lectores, de ponernos tiernos y azucarados. Porque el amor es lo que tiene, ¿no? Y de eso no nos va a faltar en este libro.

El amor nunca se acaba cuenta de manera divertida todas las cosas que se pueden acabar. Por ejemplo, puedes quedarte sin leche, sin pañales o sin mermelada. Un fastidio, ¿verdad? Pero también puede que te quedes sin suerte o sin ideas, lo cual es bastante peor. También puedes quedarte sin ilusión, y eso sí que malo. ¿Pero sabéis qué ocurre? Que todas esas cosas, como es lógico, pueden agotarse. Pero hay algo que nunca nunca nunca se agota. Efectivamente, el amor nunca se acaba.

Y es que el amor, protagonista de este cuento, no es algo que podamos comprar en el súper o que venga embotellado. No lleva pilas ni necesita recargarse. Tampoco se puede medir ni contar, ni es un juego donde gana el mejor. El amor es algo que está dentro de nosotros y que no se agota. ¿El truco? Cada vez que das un poco de amor, recibes más. Es tan sencillo como parece y es algo que todos, adultos y niños, deberíamos practicar más. Seguro que el mundo sería un lugar más tranquilo si nos dedicásemos a dar y recibir amor.

Me parece un mensaje precioso el que El amor nunca se acaba quiere transmitir a los pequeños. Hacerles ver que las cosas materiales no siempre van a estar aquí, que se gastan y se estropean. Sin embargo, si les enseñamos desde pequeños que hay cosas no materiales que valen mucho que más todas las demás, seguro que tendremos en el futuro unos adultos mucho más comprensibles y solidarios. Y en esta época en la que los niños están tan apegados a los objetos materiales, me parece una estupenda lección. Menos móviles, consolas y tablets y mucho, mucho más amor.

Las ilustraciones de Ali Pye acompañan al cuento y, ya os lo digo yo, son preciosas. Me ha gustado mucho su estilo. Si queréis conocer más sobre su trabajo podéis visitar su página.

El amor nunca se acaba es un cuento tierno de esos que nos hacen mucha falta. Todos los niños deberían tener claro que, pase lo que pase, el amor nunca se acaba.

[product sku= 9788469621066 ]
Publicado el

Estamos todas bien, de Ana Penyas

estamos todas bien

estamos todas bienQuienes me siguen (que son legión) saben que me gustan estos libros y cómics en los que se cuentan las vidas de las personas cuando llegan a cierta edad y vuelven la vista atrás y recuerdan sus vivencias, sus ratos buenos y malos, sus ambiciones, sus logros, sus fracasos, sus pérdidas dolorosas, el hacerse mayor… sus cosas, en definitiva y, sobre todo, las relaciones personales y familiares. Ver el cambio, la evolución de la persona, de su entorno, de su gente. Comparar lo que se deseaba de joven con lo efectivamente conseguido, crecer al lado de un hermano, distanciarse (o no) de él… En fin, la vida. La cruda y puta vida.

Porque eso es la vida: crudeza y lucha. Te ofrece lo mejor cuando no sabes apreciarlo, cuando eres un niño que piensa que todo será siempre igual, con unos padres que te cuidan y protegen, unos padres que se desviven por ti, y a medida que vas creciendo todo se complica. Con el pasar de los años vas recorriendo la curva parabólica y al llegar a los 35 estás en lo más alto. A partir de ahí, si la vida ha sido buena contigo o relativamente buena, (cosa dudosa, ya que por el camino te habrás roto algún hueso o habrás permanecido en cama algunos días por alguna enfermedad o has tenido un accidente de coche o mil historias más que pueden haberte sucedido ya no solo a ti sino a los tuyos…) empezará el declive y la caída libre: achaques y cía…

Pero bueno. Yo venía a hablar de un cómic, no a filosofar.

Leí una entrevista que le hicieron a Ana Penyas ahora mismo no recuerdo en qué medio, en el que decía, refiriéndose a su abuela Maruja: “…cada vez estaba más mayor. Me impresionó mucho verla sin poder ir a comprar sola, cocinando a duras penas, limpiando como podía. La vi muy triste. Mi abuela, que nunca había visto los programas del corazón, me hablaba de Belén Esteban y de su hija, de la Pantoja…” Esas palabras me impresionaron. Que alguien que nunca había visto esa clase de programas acabara haciéndolo… es muy triste.

Estamos todas bien habla de eso que he contado en el primer párrafo. De la vejez en la versión femenina. De cómo fue la vida de las dos abuelas de la autora, Maruja y Herminia, en un mundo en el que la pregunta “¿qué quieres ser de mayor?” era retórica, puesto que, salvo excepciones contadas, la mujer en aquellos tiempos poco podía hacer al margen de atender la casa, el marido y los hijos e, incluso en la vejez, habiendo sobrevivido a sus maridos, siguen ocupándose de todo eso limpiando la casa como buenamente pueden, cocinando, preocupándose por sus hijos…

Penyas hace una loable y merecida labor de reconocimiento a las abuelas y, por extensión, a las personas mayores. Quiere visibilizarlas, quiere que nos pongamos en su lugar y que comprendamos que esas personas una vez fueron niños, adolescentes y adultos como nosotros, que han crecido, que han tenido dificultades y que han llegado a donde están ahora, que no es poco, y que son olvidadas por la sociedad e incluso, en ocasiones, por sus propias familias y amigos; no cuidamos de ellos como ellos hicieron de nosotros. (Como se muestra en una viñeta en la que Maruja, con andador, comenta con una conocida que sus amigas salen a andar y como saben que ella no puede andar mucho no la llaman. Ya no se acuerdan de cuando Maruja las llevaba en coche…) Es duro, pero es real.

En cuanto a la forma, la artista tiene un estilo propio personalísimo y difícil de describir. Es como si cogiéramos figuras de esos recortables que ya no se ven por el mundo y los dispusiéramos en los escenarios que la viñeta propone. Un dibujo intencionadamente plano, sin profundidad, que parece más obra de un niño y que choca al principio por el efecto raruno y desconcertante que causa, pero al que poco a poco vas aprendiendo a  hacerte para acabar entusiasmándote irremediablemente. No sé… acaba gustándote, aunque no sepas explicarlo…

Leed Estamos todas bien, leedlo lentamente, deteneos en el grafismo, y después hablad con vuestras abuelas (y abuelos). Disfrutad de ellos todo lo que podáis, porque, por desgracia, habrá un día en el que no estarán y entonces tal vez os pese no haberlo hecho.

Ana Penyas ha parido un cómic, –en formato horizontal, por cierto–, entrañable, realista y reivindicativo por la temática y peculiar por la forma. Un cómic que alguien tenía que hacer. Un cómic de los que hacen falta.

[product sku= 9788416131341 ]
Publicado el

La Volátil, A calzón quitado, de Agustina Guerrero

A calzón quitado

A calzón quitadoLa Volátil es una de mis personitas ilustradas favoritas. La chica menuda con camiseta de rayas que no tiene pelos en la lengua y que nos muestra la realidad tal y como es. Es difícil no sentirse identificada con ella, porque casi todos hemos pasado por las ideas que retrata en sus viñetas. Eso es lo que me gusta de ella, su sinceridad y su cotidianidad.

Hace mucho tiempo que sigo a Agustina Guerrero, su ilustradora. El primer libro que leí de ella fue Érase una vez la volátil, que reseñé hace ya casi un año. (¡Pero cómo pasa el tiempo!) Esta vez, Agustina ha vuelto con otro libro titulado A calzón quitado y que vuelve a editar Lumen.

El título me hizo gracia, soy así de simple. No es una expresión que se use mucho por aquí (o al menos yo no la conocía). Quizá sea más empleada en Argentina, de donde proviene Agustina Guerrero. El caso es que me puse a investigar un poco en Internet el significado de esta expresión. Para los que como yo, no la hubieseis oído antes, “a calzón quitado” viene a decir algo así como “sin pelos en la lengua” y tiene mucho sentido, porque esa es precisamente una de las características principales de esta ilustradora sin tapujos.

Tengo que decir también que la edición de A calzón quitado me parece una maravilla. Tapa dura con un tamaño muy manejable, de un rosa chillón que combina fenomenalmente con la ilustración en rojo que aparece en la portada: la mismísima volátil sin sus calzones y rascándose el culete. ¿Podría ser mejor?

La idea de este libro es muy sencilla. Agustina, la Volátil, se muestra tal y como es, porque como bien dice en la contraportada:

“Por muchas máscaras y disfraces que usemos, la verdad de cada uno siempre acaba asomando la patita por debajo de la puerta. Porque al final, por mucho que intentemos esconderlos, todos los calzones se secan al sol”.

Y así, con esta idea, nuestra Agustina consigue plasmar en una sola viñeta la esencia de La Volátil, pero también de nosotros mismos. Porque todos nos sentimos identificados con esa Volátil que amanece enchufada a una cafetera un lunes por la mañana, o esa o otra Volátil- Chewbacca en invierno (sí, amigos, los pelos abrigan).

¿También os ha pasado eso de entrar al súper sin cesta porque sólo vais a coger una cosa y al final vais cargando con medio supermercado en vuestras manos?, ¿también os crece la nariz cuando confesáis que “no os pasa nada”?

Sí, amigos, vais a sentiros muy identificados con A calzón quitado y eso está bien, porque al menos La Volátil nos sirve como cómplice, como un espejo donde mirarnos y decir, “eh, yo también estuve ahí, amiga”.

Y además, os garantizo que os vais a reír. De ella y sus situaciones, pero también de todos los recuerdos que se os van a venir a la mente en situaciones parecidas. Gracias, Agustina, no estás sola.

[product sku= 9788426403377 ]
Publicado el

Solo: Los supervivientes del caos (integral), de Oscar Martín

solo los supervivientes del caos integral

solo los supervivientes del caos integralEn 1992 casi dos mil científicos se reunieron para crear un documento en el que redactaron su preocupación por la devastación que estaba sufriendo el medio ambiente. El documento pasó por el mundo sin pena ni gloria. Año 2017: ahora son más de 15.000 los científicos que han puesto el grito en el cielo alertando a la humanidad sobre su deriva destructiva. Somos más gente en el mundo y los alimentos, así como el agua, no solo no se están repartiendo adecuadamente desde hace muchos años, sino que la renta per cápita de estos elementos de primera necesidad ha disminuido. Más sequías, más CO2, más especies animales aniquiladas, más zonas marítimas destruidas, más desertización, más contaminación, más esquilmar a una Tierra que ya no da más de sí, más, más, más… Y lo peor de todo es que estamos llegando a un punto de no retorno. A nuestra propia autodestrucción. A este paso, y si no ponemos remedio, todas esas novelas y cómics de los que tanto hemos disfrutado, y también temido, todas esas historias de seres intentando sobrevivir en mundos post apocalípticos dejarán de ser un mero entretenimiento y se habrán convertido en profecías. Voces desde el pasado advirtiendo a sordos.

El cómic que hoy vamos a desgranar nos lleva a un mundo de gente que no quiso escuchar las advertencias y vio como a su alrededor la humanidad entera se venía abajo. Adiós a las comodidades, incluso a las más básicas: un grifo que ofrece agua al abrirlo, un techo que da cobijo y un armario que mantiene la comida fresca y siempre al alcance de la mano. En Solo: Los supervivientes del caos las bombas, los virus, la contaminación, la radiación y miles de mierdas más propiciadas por la mano del hombre convirtieron un lugar habitable en un desierto que se extiende a lo largo de miles de kilómetros. La vegetación se extinguió y solo sobrevivieron los carnívoros y los que no lo eran tuvieron que cambiar su dieta. Ahora ya no existe una pirámide trófica, ya no hay presas ni cazadores, todos son presas y todos son cazadores. Y con todos me refiero también a los animales que se vieron forzados a evolucionar de una forma brutal, la mayoría de veces de un modo artificial. Lagartos, perros, gatos, cerdos incluso ratas. Solo es uno de esos animales; una rata que únicamente busca una chispa de esperanza en ese mundo devastado. Aunque la mayoría de veces solo hallará violencia y muerte.

El autor de este integral de Solo: Los supervivientes del caos es Oscar Martín, dibujante y guionista natural de Barcelona, que es un habitual entre las filas de Disney o Warner Brothers. Su arte ha ido madurando a medida que dibujaba cómics de El Rey León, Mickey o Tom y Jerry. No es de extrañar pues que los personajes de Solo sean la mayoría animales antropomórficos, con rasgos que puedan recordar a esos dibujos infantiles. Y hasta aquí esa comparación, pues el cómic no tiene nada de infantil. El protagonista de la narración, al igual que todos los otros animales que campan a sus anchas por la viñetas, van siempre armados hasta los dientes y no son pocas las escenas de destripamientos, de decapitaciones o de luchas encarnizadas con litros de plasma sanguíneo derramado. Escenas de luchas que visualmente son una gozada debido a una composición y diseño de viñetas que recuerdan a la cinemática utilizada en los dibujos animados. De este modo podemos asistir a rabiosas luchas con espadas con una transición entre viñetas de tal sutilidad que da la sensación de estar mirando unos fotogramas extraídos de una película de animación. Y por otro lado tenemos los recuerdos representados gráficamente con un dibujo igual de espectacular (o quizá más) en los que todavía se intuyen los primeros trazos y el color es suave y casi desvaído.

En lo referente al guion no hay mucho que explicar. El cómic no será recordado por tener una historia que goce de gran originalidad. A esto hay que añadirle todos esos errores tipográficos (acentos desaparecidos en combate, palabras que se juntan y alguna hache abducida) que hacen bajar la nota final del producto. Con todo, los acontecimientos que ocurren sirven de excusa y están suficientemente bien narrados para que podamos sentirnos muy cercanos a los pensamientos profundos (soledad, amor, supervivencia) que el protagonista acostumbra a tener en su vagar por ese mundo de tonalidades ocres y colores fríos. “De nuevo el penoso momento de saber cuánta soledad soy capaz de soportar”.

El integral de Solo: Los supervivientes del caos de Oscar Martín, publicado por Panini Cómics con la colaboración de OminiKy Ediciones, es una historia post apocalíptica que mezcla conceptos ya tratados en películas como Mad Max y Gladiator. Conceptos que une, enreda, moldea y hace evolucionar mientras son aderezados con un dibujo sublime que a la postre consigue que la combinación sea todo un éxito.

[product sku= 9788494684432 ]
Publicado el

Los Dalton, de Jesús Alonso Iglesias

los da

los daEstoy convencido de que muchos al oír el apellido Dalton pensáis automáticamente en John Dalton, el químico y naturista que, entre muchas cosas, desarrolló la teoría de la ceguera al color que él mismo sufrió y acabó popularizándose con el nombre de daltonismo. O tal vez penséis en la banda de rock/pop indie español. O puede incluso que recordéis aquella serie de dibujos animados del más famoso cowboy del oeste, un tipo rápido, más que su propia sombra, y al que los hermanos Dalton tenían un gran temor. Sí, esa serie: Lucky Luke.

Pero, también cabe la remota posibilidad de que seáis tan jóvenes que no hayáis pensado en nada de esto.

Bien. En mi caso, conocí a los Dalton por la serie. En ella los Dalton eran cuatro hermanos que robaban bancos y trenes, aparecían ordenados por altura de menor a mayor y siempre acababan en la cárcel, aunque también siempre terminaban escapando.

Pues resulta que esos hermanos existieron en realidad. Y no eran cuatro, sino quince hermanos, ¡quince!, aunque los que realmente pasaron a la Historia o, los que importan para el desarrollo de este cómic, fueron cuatro. Y lo más curioso es que estos forajidos del lejano Oeste comenzaron en el lado correcto de la ley siendo algunos de ellos representantes de esta o alguaciles.

Los Dalton es un largo flashback. Un flashback de cinco años que comienza en octubre de 1892, fatídica fecha para los hermanos y de ahí se remonta a noviembre de 1887, cuando Frank Dalton muere al servicio de la ley intentando detener a unos traficantes de alcohol. Por aquel entonces los Dalton eran incluso respetados en su ciudad, Coffeyville.

Pero no es cuestión de contar todo aquí y ahora.  Lo interesante es descubrir por uno mismo cuando cambió todo. Por qué esos hermanos alguaciles y otro aspirante a serlo decidieron cruzar la línea y pasar a ser los perseguidos y tener sus caras en los míticos carteles encabezados con el típico “Se busca”.

Cabe mencionar también que por el camino se destila cierta crítica social y el sentir y pensar del momento. Hablamos de una época en la que los indios eran considerados unos salvajes y seres incivilizados y los negros, a pesar de haber pasado ya varios años de la Guerra de Secesión, otro tanto de lo mismo.

En el cómic también vemos que  mucha gente temía a los hermanos pero, en cambio otros los veían como héroes. Hay que tener en cuenta que las empresas ferroviarias se estaban haciendo de oro, expropiando a los granjeros sus tierras a precio de risa y castigando a quienes no vendían con no poder beneficiarse del ferrocarril mediante el envío en ellos de su cosecha,  encareciéndose así considerablemente el precio. Para mucha gente, la crisis del 73 fue debida a estas compañías y para los granjeros, los Dalton eran sus vengadores personales.

La trama engancha y mucho. Es como estar viendo una película. Es más. Estás dentro de una película. De una película de las buenas, de una en la que Clint Eastwood dirige y actúa.

Pero si la trama engancha, agárrate con el dibujo. ¡El dibujo…! ¡Joder! ¡Se caga la perra! ¡Pero qué pedazo de dibujo se casca Jesús Alonso! Ya me encantó su trabajo en El fantasma de Gaudí y en PDM (cómics que recomiendo mucho) y aquí ha vuelto a hacerlo. No he visto trazo malo. La expresividad de cada personaje, los gestos, la ropa, la ambientación típica de estas historias, y la elección del color… A veces lees sin darte cuenta de todos los detalles del dibujo, y entonces caes en que es así porque Jesús Alonso logra dotar al dibujo de la realidad necesaria para encajar la ambientación con la trama y convertirla en parte de esta.

Una edición de lujo que bien podría considerarse de lujo, un buen guion y un dibujo impecable conforman este libro. Los Dalton es otro cómic del que no se puede pasar este 2017, con el añadido además, de ser un dibujante español. Y van muchos este año, lo sé, está siendo un buen año, pero os aseguro que este es un sí o sí.

[product sku= 9788416507825 ]
Publicado el

Mujeres de ciencia, de Rachel Ignotofsky

Mujeres de ciencia

Mujeres de cienciaSin duda, este es el mes más Girl power que he tenido en lo que a lecturas se refiere. Y la verdad es que no podría estar más contenta y orgullosa. Esta clase de libros me ponen de muy buen humor. Primero, porque las mujeres son las únicas protagonistas. Segundo, porque todas esas mujeres son un ejemplo de inspiración para nosotras y paras las generaciones que están por llegar. Tercero, porque estos libros son necesarios y todo el mundo debería leerlos. Y por último, pues simplemente porque: We can do it!!!

Me refiero a Valerosas 2 y Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, dos libros que he leído este mes y que me han encantado. Mujeres de ciencia completa este trío de ases y es otra maravilla que también me ha fascinado.

Editado por Nórdica Cómic y Capitan Swing, el libro del que hoy os hablo es otro de esos esenciales que todos deberíamos leer. Son libros que están principalmente dirigidos a niñas y mujeres, y como bien dice Eileen Pollack: “Ojalá tuviera una hija para poder regalar un ejemplar de este libro. Rachel Ignotofsky proporciona a las mujeres jóvenes el coraje y la confianza necesarios para que sigan los excitantes caminos que estas pioneras recorrieron antes que ellas”. Pero a mí me gusta ir un paso más allá, y creo que son libros que además de inspirar a las niñas sirven de ejemplo también para los niños. Porque el feminismo es cosa de todos, ¿no os parece? Y libros como éste han de servir para dar ejemplo a todas y todos 😉

Mujeres de ciencia, cuenta con las biografías de cincuenta intrépidas pioneras que cambiaron el mundo. Yo ya no sé si es porque yo soy de letras o porque realmente el mundo es así de injusto, pero, sinceramente, de todas las mujeres que aparecen en este libro apenas conocía a cuatro o cinco. Quizá yo sea una cateta, puede ser, pero que mujeres que han hecho tales contribuciones al mundo de la ciencia, mujeres que han ganado premios Nobel o que han descubierto cosas esenciales no sean mundialmente famosas es una auténtica pena e injusticia. Conocía a la matemática Ada Lovelace, a Hipatia, a Marie Curie, a Jane Goodall (siempre quise ser primatóloga) o a Valentina Tereshkova. Pero el resto, amigos, ni idea.

Así que Mujeres de ciencia para mí ha sido todo un descubrimiento. Me encantan los libros con los que aprendo tanto y si además son así de bonitos, con esas geniales ilustraciones de Rachel Ignotofsky y esta edición tan cuidada pues ya pasan a ocupar un lugar importante dentro de mis imprescindibles.

De verdad, merece mucho la pena leer y descubrir sobre  mujeres como Rachel Carson, bióloga marina, conservacionista y escritora que dio a conocer al mundo los ecosistemas oceánicos. O la oncóloga Jane Cooke Wright, quien descubrió nuevas técnicas para la quimio que consiguieron salvar muchas vidas, o la astrónoma y astrofísica Cecilia Payne-Gaposchkin, quien descubrió que el sol está compuesto por de hidrógeno y helio y se convirtió en jefa del departamento de astronomía de Harvard.

Mujeres que sirven de ejemplo y están ahí para recordarnos que todos podemos conseguir lo que queramos si trabajamos por ello. Porque, aunque muchas de ellas no tuvieron las mejores condiciones para aprender, persiguieron sus sueños y hoy en día son mucho más que mujeres de ciencia, son mujeres dignas de admirar. ¡Bravo por ellas!

 

[product sku= 9788416830800 ]
Publicado el

Guasaapp, de Miguel Mendaza Sanz

Guasaapp

GuasaappPuesto que, lectores, éste es un libro de humor, tengo que empezar contándoos una anécdota. ¿Os acordáis del negro del Whatsapp? El de grandes cualidades, el que estaba hasta en la sopa. Sí, ESE negro. Pues el año pasado, por estas fechas, estaba en pleno apogeo. Iba de aquí para allá, de conversación en conversación, de grupo en grupo. Mi hermano, muy gracioso él, la cogió con el negro y estuvo bombardeándonos en el grupo familiar de Whatsapp con sus maravillosas apariciones. Ya ni nos escandalizábamos. Ni siquiera mi madre. Para qué. El negro era ya como uno más de la familia. Tanto nos dio el coñazo, que por Reyes Magos acabamos regalándole un calendario con la foto del susodicho.

¿Por qué os cuento yo todo esto? Os preguntaréis. Tranquilos, que no me he vuelto loca. Tampoco es que eche de menos al negro del whatsapp. Lo que ocurre es que en Guasaapp el “personaje” principal es un negro de grandes cualidades también. No sé si es el mismo, tendría que preguntárselo al autor. Pero vamos, todos sabéis más o menos a qué me refiero.

En esta novela, la foto de este señor de grandes atributos, acaba siendo el hilo conductor de todas las historias que en libro se suceden. A todos nos ha pasado alguna vez eso de cagarla al enviar un mensaje, ¿no? O enviar la foto que querías mandar a la persona equivocada. Pues así empieza Guasaapp, con un mensaje que hace que todo se malinterprete.

La historia arranca con Merche, que recibe un mensaje en el momento en que se prepara para ir a trabajar y dar el desayuno a su hijo. El pequeño, que es demasiado pequeño para saber lo que hace, reenvía el mensaje que su madre acaba de recibir a Javier, un compañero de trabajo de ésta. A todo esto, ella no se da ni cuenta. Tanto es así, que sale pitando con el niño y olvida el móvil en casa. Sin saberlo, el pequeño ha comenzado una cadena de malinterpretaciones a causa de la foto.

Javier, que se cree que Merche, tras enviarle ese mensaje le está insinuando de algún modo mantener relaciones, comprobará la mala leche de ésta en plena oficina.

Mariano, amigo de Javier, acabará enviándole la foto a su jefe, Pepe, con el que se enzarzará en una discusión vía Whatsapp de lo más etílica. La mujer de Pepe, Loli, encontrará la foto en el móvil de su marido y se armará en su cabeza una buena historia, no sin antes comentar en el grupo de amigas lo que cree que su marido Pepe tiene entre manos. La siguiente víctima de la foto es Lourdes, amiga de Loli, la mujer de Pepe. ¿No os habéis perdido, no? Aquí está todo bien hilado. Pues Lourdes acabará por meter a Mario, su marido, en una confrontación internacional a cuenta de la foto.

La que se arma es gorda. Y todo por un mensaje que recibe alguien por equivocación. Si es que el Whatsapp, amigos, lo carga el diablo.

Como os decía, Guasaapp es un libro de humor de poca extensión, son apenas 100 páginas, pero su autor Miguel Mendaza Sanz, consigue contarnos en pocas páginas una historia actual, entretenida y divertida. El ritmo del libro es rápido, porque muchas conversaciones aparecen en él como si fueran las propias ventanitas del Whatsapp.  Así que, si queréis pasar un buen rato o echáis de menos al negro del Whatsapp, os recomiendo Guasaapp como próxima lectura. Seguro que os vais a reír.

 

[product sku= 9788468510736 ]
Publicado el

Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt

las cenizas de angela

las cenizas de angela¿Quién le iba a decir a Frank McCourt, un profesor jubilado, que su primer libro ganaría el premio Pulitzer, el premio de la Crítica y el de Los Angeles Times? Él solo había relatado su infancia, cumpliendo así con el anhelo de escribir que había postergado toda una vida. ¿Cómo se iba a imaginar que vendería diecisiete millones de libros y que se convertiría en millonario, cuando en sus sueños de niñez solo aspiraba a tener una casa con retrete propio? Pero es que, al escribir sus memorias, también había plasmado las de tantos otros, haciendo de su libro, Las cenizas de Ángela, una biografía universal de la pobreza.

Hace años que quería leer este libro y, gracias a la edición especial que la editorial Maeva ha sacado con motivo del veinte aniversario de su publicación en España, por fin lo he hecho. Reconozco que le tenía ganas porque todo el mundo decía que era uno de los clásicos del siglo XX que había que leer sí o sí; pero, a la vez, me echaba para atrás que fuera un dramón. Nada más lejos de la realidad. Y eso que los hechos que relata son duros, durísimos: los desmanes de su padre, Malachy, que se bebía el poco dinero que tenían, mientras su familia pasaba hambre y sus hijos iban muriendo uno a uno; el sufrimiento de su madre, Ángela, tan piadosa y abnegada que se resignaba al marido que había escogido; el ultracatólico y ultranacionalista Limerick, un pueblo húmedo que enfermaba a sus habitantes; el tifus que casi le cuesta la vida, pero que le hizo descubrir la literatura; su temeroso despertar sexual y sus primeros trabajos de subsistencia, hasta que a los diecinueve años logró volver a América, donde había nacido.

Como el mismo Frank McCourt dice en la primera página, «la infancia desgraciada irlandesa es peor que la infancia desgraciada corriente, y la infancia desgraciada irlandesa católica es peor todavía». Sin embargo, sabe retrotraerse al niño que era entonces y nos cuenta aquella época con la inocencia y el humor de su mirada infantil, dejando fuera sentimentalismos, reclamos de compasión o juicios de valor que provocarían la lágrima fácil. De esta manera, es capaz de sacar una sonrisa al lector, a pesar de estar relatándole acontecimientos trágicos. Y ese tono se agradece, es más, es el que hace grande a este libro, convirtiéndolo en entrañable y atemporal.

Han transcurrido ocho años desde la muerte de Frank McCourt y ni la literatura ni Irlanda se olvidan de la contribución que les hizo. Las cenizas de Ángela sigue vendiéndose tan bien como siempre y en Limerick le han dedicado una ruta que recorre todos los lugares que se citan en el libro. Se publicó hace solo veinte años, pero cualquiera que lea este libro superventas ve que la etiqueta de clásico contemporáneo es más que merecida. Y es que, a veces, la literatura nos da estas sorpresas, y tanto críticos como público se rinden ante la evidencia de una historia escrita con talento y desde el corazón. Tras haber leído su difícil infancia, también me alegra saber que la vida al final fue generosa con Frank McCourt: un hombre que pasó lo peor, pero que acabó dando lo mejor de sí mismo como maestro y escritor.

[product sku= 9788416690695 ]
Publicado el

El desierto que hay en mí, de Manuela Fonseca

El desierto que hay en mí

El desierto que hay en míÁfrica tiene algo que me atrae. Recuerdo que cuando era pequeña jugaba a un juego en el que cada uno tenía que elegir un país, luego el que se la quedaba lanzaba una pelota lo más alto posible y gritaba un país al azar. Si alguno de los demás había elegido ese país, tenía que ir corriendo a por la pelota antes de que tocara el suelo, sino perdía. Bueno, pues conmigo siempre era muy fácil jugar porque todos mis amigos sabían que el país que elegía yo el ochenta por ciento de las veces era Egipto. Con quince años pisé África por primera vez, en un viaje que hice a Túnez y hace apenas unos meses volví a hacerlo por segunda vez, para conocer Kenia. Hay algo en su cultura, en sus gentes, que me atrae irremediablemente, por lo que cuando leo un libro que está ambientado en estas zonas no puedo hacer otra cosa que ponerme cómoda y empezar a disfrutar.

La vida de José Besara nunca fue fácil. Crecer en Venezuela era sinónimo de tener un futuro incierto. Él se esforzó enormemente por salir adelante. Y lo estaba consiguiendo. Hasta que una negligencia grave en su puesto de trabajo hizo que una deuda de indescriptibles dimensiones fuera lo único que ocupaba sus pensamientos. Agobiado y sin otra salida, decide hacer las maletas y marcharse lejos, muy lejos. A Marruecos, concretamente, donde se hallan las raíces de su familia. El mismo día que llega a ese país tan exótico para él, una subasta muy importante está teniendo lugar muy cerca de donde él se encuentra. Casualidades de la vida, se está subastando una daga de orejas, perteneciente, nada más y nada menos que al Reino Nazarí de la ciudad de Granada. José Besara se las ingenia para adentrarse en los entresijos de la subasta, haciéndose pasar por un trabajador, con la sola idea de poder tener esa daga un ratito entre sus manos. Y todo porque él sabe perfectamente a quién perteneció ese precioso objeto: a los Negm, una familia muy adinerada que, por lo que tiene entendido, forma parte de su árbol genealógico. Su precaria situación económica, por supuesto, le impide poder hacerse con esa daga, pero eso no será excusa para que nuestro protagonista remueva cielo y tierra para dar con la persona que la vendió, con la intención de conocer a su antigua familia.

Como en casi todas las historias, el protagonista no actúa solo. Y esta novela no iba a ser una excepción. José Besara conoce a Saraiana, una mujer que con solo mirarla le enmudece. No solo se trata de una mujer andaluza preciosa e imponente, sino que además, es una gran historiadora, por lo que no duda ni un momento en emprender la búsqueda en la que participa José. Quizás esa es la historia perfecta que ella necesita para poder escribir la novela que siempre había querido.

Pero no os penséis que José Besara y Saraiana son los únicos protagonistas de esta novela, no. Manuela Fonseca intercala capítulos dedicados a un tiempo anterior, muy anterior. Y que sucede en Granada en la época en la que existía el Reino Nazarí, donde el rey, musulmán, se enamora de una chica cristiana.

El desierto que hay en mí es un libro que trata sobre la búsqueda de la identidad, aunque esta búsqueda se vuelve muchísimo más interesante cuando se tiene que hacer en una cultura que poco o nada tiene que ver con la tuya. José Besara descubrirá un montón de cosas sobre ese entorno pero también sobre sí mismo y su familia. Y también indagará sobre lo fascinante que puede llegar a ser Saraiana, que le deja sin palabras cada vez que le cuenta una historia.

Descubrir la verdad sobre uno mismo es una tarea ardua y mucho más si esa verdad no es la que uno espera. José Besara tendrá que lidiar con la realidad que llevó a sus padres a mudarse a Venezuela. Y la propia Saraiana descubrirá secretos que la afectarán personalmente.

No sé si lo he dicho alguna vez, pero a mí me gustan mucho las redes sociales. Las uso a diario y me encanta comentar mis lecturas con todos mis seguidores. Cuando iba por la mitad del libro, puse este comentario en Twitter: “Ahora voy a seguir con El desierto que hay en mí, de @mfonsecab. Llevo la mitad y ¡me está encantando!”. Pocas horas después, recibía este tweet de vuelta: “Gracias miles y de todo corazón. Espero que te enamore aún más hasta el final”. Y, ¿adivináis quién me estaba escribiendo? ¿a mí? ¡la propia autora! Manuela Fonseca se tomó la molestia que muy pocos autores se toman de contestar a un tweet de una de sus lectoras. Esto me hizo muchísima ilusión y me animó a coger el libro todavía con más ganas. No voy a desvelar el final del libro, por supuesto, pero sí diré que el libro enamora todavía más a medida que van avanzando las páginas. Porque aunque es un libro mayormente histórico, la trama de amor está ahí, es evidente. Y va creciendo y creciendo a medida que se desarrolla la historia.

Se nota enormemente el cariño con el que Manuela Fonseca escribe cada una de las palabras de este libro. Y también la dedicación con la que lo ha hecho, ya no solo por la historia tan apasionante que nos ofrece, sino por los escenarios en los que se desarrolla. Esta autora venezolana se toma mucho tiempo para construir la ambientación de su novela. No solo viajaremos por Casablanca, sino que también conoceremos lugares increíbles como Fez, Rabat, Marrakech o Meknes, ya que nuestros protagonistas viajarán siguiendo la línea del Atlas llegando a adentrarse, incluso, en el grandioso desierto del Sáhara.

Es un libro que transmite muchas emociones, ya tocando lo personal. Es muy fácil empatizar con José Besara y querer, al mismo tiempo que él, descubrir los secretos que su familia ocultó en tan lejano destino. Es algo que me gusta mucho de los libros, poder ponerme con facilidad en la piel de los personajes. Que sean accesibles para mí. Y, en este caso, Manuela Fonseca me lo ha puesto en bandeja.

En mi opinión, creo que es un libro perfecto para todas aquellas personas que tengan una alma inquieta, que les apasione conocer lugares nuevos y adentrarse en lo desconocido. También para aquellas personas a las que les guste la historia, ya que la doble trama que nos aporta este libro es ideal para los que adoren profundizar en épocas pasadas. Y también para aquellos que amen viajar (yo me encuadro en este último bloque), porque con los paisajes tan detallados que nos ofrece la autora, en nuestra cabeza, después del libro, parecerá que hemos recorrido junto a José Besara ese increíble país.

[product sku= 9788491758020 ]
Publicado el

El peor de los tiempos, de Alexis Ravelo

El peor de los tiempos

El peor de los tiempos

La vuelta de Alexis Ravelo (aunque nunca se fue) y Eladio Monroy a la novela negra es una gran noticia para todos los amantes del género. Tras leer La estrategia del pequinés y Las flores no sangran, empecé a interesarme por Eladio Monroy, ese personaje creado por el canario que contaba con cuatro novelas en su haber, publicadas en una editorial isleña, de difícil acceso en la península. Por fin, y gracias a El peor de los tiempos, puedo conocer a este personaje del que tanto y tan bien había oído hablar.

Empecemos por las presentaciones. ¿Quién es Eladio Monroy? Nuestro protagonista no es ni policía ni detective. Digamos que es un antiguo marino mercante jubilado que vive en Las Palmas de Gran Canaria y en sus ratos libres le gusta ayudar a sus amigos, en plan freelance. Por lo que cuentan sus seguidores y el propio protagonista, en anteriores ocasiones estas averiguaciones le han traído algún que otro quebradero de cabeza. Ahora, con sesenta años de buena vida a sus espaldas, tiene una relación más o menos estable con Gloria, su vecina, y vuelve a tener buena sintonía con su hija Paula. Una mañana, tomando algo en el Casablanca (su bar de cabecera), viene a verle un antiguo amigo Pepiño Frades para pedirle un favor. Una enfermedad le tiene a las puertas de la muerte, y nada le gustaría más que despedirse de su hija Elvira, de la que hace años que no sabe nada. Pese a estar retirado del “negocio”, Eladio tiene un sentido de la amistad demasiado fuerte, y le promete hacer una pequeña investigación por la zona, sin tampoco entrometerse demasiado. Pero como siempre se cumple aquel dicho de que “la cabra siempre tira al monte”, las indagaciones llevarán a Eladio dentro de un mundo corrupto del que le será muy difícil salir indemne.

La trama de El peor de los tiempos se adapta a los cánones habituales de este tipo de novela. Cuanto más investiga Eladio, más mierda, corrupción y podredumbre aparece. El autor va dosificando la información y la acción mientras paseamos por Las Palmas de Gran Canaria junto a nuestro protagonista y un puñado de secundarios bien construidos. Además, como también es costumbre en las novelas de Alexis, la actualidad política y social siempre aparece, a pinceladas, en boca de sus protagonistas, con frases llenas de verdad, ironía y mala leche. Ademas, las novelas de Alexis Ravelo tienen siempre un plus añadido que encandila al lector, la localización. Ya puede ser una novela negra negrísima que las playas, el sol y los paisajes canariones diluyen toda esa negrura. Y es que, con estos inviernos fríos que padecemos en la capital, cualquiera de nosotros daría lo que fuese por vivir estas semanas en Las Palmas, aunque fuera como ayudante de Eladio.

Una vez terminada la historia, me declaro fan incondicional de Eladio Monroy. Y entono, también, el mea culpa por no haber conocido antes a este personaje. Aunque en la novela negra se estila mucho desarrollar tranquilamente los protocolos de actuación policial, a veces el lector agradece un personaje simple y directo como Eladio, un tío que piensa más con el corazón que con la cabeza, que ofrece a quién lea sus libros hostias y tiros por doquier. Eladio es como ese futbolista que sabe que por calidad no tiene nada que hacer ante los mejores, pero que pone una dosis extra de testiculina para que no se note y pueda competir de tú a tú con ellos. Es un tío que se maneja con soltura en el fino alambre que separa a una bellísima persona de un hijo de puta despiadado. Por eso lamento no haber conocido antes a Monroy, y espero con interés que esta saga se alargue durante años.

El peor de los tiempos ha entrado con fuerza en mi lista de mejores lecturas de este 2017. Por sus personajes, por su trama, por su localización y por ofrecer una gran experiencia lectora. Además, arroja dos conclusiones obvias para muchos, pero no por ello voy a dejar de decirlas. La primera es que, ya sea en su versión más narrativa o como novelista noir, Alexis Ravelo es un escritor que merece la pena ser leído siempre. Y la segunda conclusión es que la llegada de Eladio Monroy a la editorial Alrevés es una noticia estupenda con la que terminar este 2017 que poco a poco empieza a echar el cierre.

César Malagón @malagonc

[product sku= 9788417077136 ]
Publicado el

Animales fantásticos y dónde encontrarlos (ilustrado), de J. K. Rowling

Animales fantásticos y dónde encontrarlos (ilustrado)

Animales fantásticos y dónde encontrarlos (ilustrado)El otro día hablaba de todo un poco con una chica de once años con la que coincido mucho. Ella, con una imaginación desbordante, no paraba de hablarme de Pokémon. Me explicó todas las evoluciones nuevas y yo por un momento pensé que me estaba hablando en chino. A ver, que yo jugué a Pokémon mucho. Muchísimo. Y no hace tanto tiempo. Lo que pasa es que yo me quedé en las primeras ediciones y, claro, la vida avanza. Y parece ser que los Pokémon también. Me me quedé alucinada, porque yo jugaba a los tazos de estos personajes cuando tenía seis años. Lo que supone que han pasado de esto… diecinueve años. Y todavía sigue renovándose y renovándose y ofreciendo a nuevas generaciones lo mismo que me ofrecieron a mí cuando tenía su edad. Y entonces sonreí. Me gustó poder hablar con ella de eso y explicarle cuáles eran mis favoritos y a qué evoluciones jamás pude llegar. Y así, hablando, salió el tema de Harry Potter. Esta chica, Priscila, me dijo que ella no lo había leído. Es más, que no acostumbraba a leer porque no había encontrado nada que le llamara la atención y, sobre todo, que no le aburriera. Os podéis imaginar mi reacción. Me faltó ir a mi casa corriendo para coger toda la colección de libros que tengo y dejársela y quedarme mirándola fijamente esperando ver su reacción cuando leyera las primeras páginas.

Seré una exagerada. Puede ser. Pero para mí estos libros marcaron un antes y un después. Y poco a poco voy comprobando que la mayor parte de mi generación a la que le gusta leer hoy en día, ha conseguido esa pasión gracias a J. K. Rowling. Y eso es un logro que merece ser gritado a los cuatro vientos.

Empecé a contarle a Pris, que es como la llamamos, todo lo que yo siento cada vez que leo algo de Harry Potter y ella se me quedaba mirando sin saber qué decir. Yo le estaba hablando con la misma pasión que ella ponía hacía unos instantes al hablarme de Pokémon. Así que se convenció y me dijo que estaba dispuesta a coger Harry Potter y la piedra filosofal para darle una oportunidad. Estoy segura de que dentro de poco os podré confirmar que esta saga tiene una fan más.

Y cómo no va a salirle fans de debajo de las piedras, si hace ya casi veinte años que esta saga vio la luz y cada día se va renovando más y más. A finales del año pasado se estrenó Harry Potter y el legado maldito, libro que los fans ansiamos durante mucho tiempo. La historia continuaba, en el futuro, con los hijos de Harry como protagonista. No contenta con esto, J. K. Rowling decidió darnos más. A principios de año llegaba a las librerías Animales fantásticos y dónde encontrarlos, guion original de la película, que recogía los diálogos originales del largometraje que se había estrenado unos meses atrás. Ese pequeño libro sería la antesala para una nueva saga, protagonizada por el magizoólogo Newt Scamander y que tendría lugar bastantes años antes de que Harry naciera. Gracias a esta nueva saga podremos conocer más a fondo la vida de Dumbledore, personaje imprescindible en los libros y cuya vida promete ser interesantísima. Cuando hablo de saga aquí me estoy refiriendo a las películas, porque no sé hasta qué punto se editarán en libro ni en qué formato, si se seguirá haciendo como guiones o si J. K Rowling se animará a darnos unas novelas en condiciones teniendo como protagonista a Newt Scamander.

En esta ocasión, la autora inglesa nos ha regalado el libro del que vengo a hablar hoy, Animales fantásticos y dónde encontrarlos (ilustrado). De verdad, que las palabras se quedan cortas para describir esta maravilla. Se trata de una guía ilustrada por Olivia Lomenech Gill en la que podemos encontrar las descripciones de casi todas las criaturas mágicas que habitan en los libros de Harry Potter. Como ya viene siendo habitual, este libro está “escrito” por Newt Scamander, que decidió, a principios de los años veinte, hacer una compilación de los seres fantásticos que todo el mundo debía conocer. Y todo con un sencillo objetivo: que la comunidad mágica comprendiera a estos animales para que no les tuviera miedo sin razón, ya que hay criaturas que son extraordinarias y es una pena no conocer.

De verdad, qué libro más bonito. Las ilustraciones están cuidadas con extremo esmero, así como las notas a pie de página que hace el propio Scamander. Animales fantásticos y dónde encontrarlos (ilustrado) es muy gracioso, porque, además, se ha establecido una clasificación en la que el autor dice qué grado de peligrosidad tiene cada animal, empezando por “aburrido” y acabando con “reputación de asesinar magos/imposible de entrenar o domesticar”. No me digáis que no es una idea genial.

Estoy deseando terminar esta reseña para poder colocar ya esta maravilla junto con toda la colección de libros que tengo de Harry Potter. No os engaño cuando digo que tengo una balda de mi librería dedicada única y exclusivamente a él —incluso está decorada con cervezas de mantequilla y un horrocrux—. Lo voy a dejar ahí esperando a Pris. Estoy segura de que se leerá la saga en nada y me pedirá más y más. Así que será un placer presentarle al extraordinario Newt Scamander como hoy estoy haciendo con vosotros.

[product sku= 9788498388237 ]