Publicado el

13 días a medianoche, de Leo Hunt

13 dias a medianoche

13 dias a medianocheHacía bastante tiempo que no leía literatura “juvenil”, no por nada, no hay nada malo en esa literatura, pero, parece que a medida que crecemos la dejamos de lado y la cambiamos por las lecturas más “acordes” con nuestra edad. Y lo cierto es que, de no ser por la lectura juvenil, la cual suele ir precedida por el adjetivo “infantil”, no seríamos los lectores que somos ahora. Además, las categorías cambian con el tiempo y todo depende de un contexto. Que yo recuerde, mis primeras lecturas fueron 20.000 leguas de viaje submarino y Miguel Strogoff, de Julio Verne, un autor que escribía tanto para adultos como para adolescentes aunque normalmente se le considera más dentro de los últimos.

Sea como sea, lo que al final importa siempre en un libro es la historia que nos cuenta, y por eso me animé a leer 13 días a medianoche. Porque, a pesar de que podía caer en la trampa de leer el típico cliché de casa de fantasmas algo me decía que no, que era algo más, que me decidiera a dar el paso. Y cuando ese oportunista algo me dice cosas así, ¿quién soy yo para negarme?

La novela de 328 páginas trata de un chaval, Luke, de 16 años que recibe la noticia de la muerte de su padre, al que hace años que no ve, desde que los abandonara a él y a su madre. Un padre que sería el equivalente al doctor Jiménez del Oso (no creo que fuera correcto compararle con Íker, el otro Jiménez), quien contaba con un programa en la tele y ventas de deuvedés de temas paranormales.

Los padres de Luke están separados y Luke quiere pasar desapercibido en el instituto. Que nadie sepa de quién es hijo, ser uno más e intentar ligarse a la chica que le mola entre clases y entrenamientos de rugby. Por otra parte, su madre tampoco es que esté bien del todo. Aparte del reiki, los cristales y unas frecuentes cefaleas que la dejan noqueada, es un poco pánfila.

Pues bien, la muerte del padre de Luke convierte a este en heredero de una fortuna de seis millones de dólares, pero también de una hueste de ocho fantasmas de todo pelaje y variado nivel de cabronismo, que irán poco a poco apareciendo en su vida con un objetivo, por parte de uno de ellos que se erigirá en líder, bastante oscuro.

Afortunadamente Luke contará con Elza, que es la chica friki del insti y la única que junto con Luke podrá ver a los fantasmas. Juntos dispondrán de una semana para acabar con ellos o…

Hasta aquí puedo contar.

La historia se cuenta en primera persona con habilidad narrativa y una sintaxis y vocabulario más propio de alguien de más de 16 años. En cuanto al contenido, ¿me ha dado miedo? No. A estas alturas de la vida, con tantas cosas ya leídas en libros o vistas en películas, es sumamente difícil inventar algo nuevo que te asuste tanto como para que te cagues de miedo. Y es una pena…

Reconozco, eso sí,  que el desarrollo es muy original y tiene partes que me han sorprendido por inesperadas y que me han tenido en vilo queriendo saber cómo iba Luke a resolver esas situaciones. Además, el libro es acción constante, no hay momento de aburrimiento y se lee muy deprisa.

No es una novela dirigida exclusivamente a adolescentes. En mi opinión, puede leerla cualquier adulto, siempre que este género le interese, y conseguirá un gran entretenimiento que le mantendrá enganchado hasta acabar la lectura.

Como detalle curioso, la sobrecubierta es a su vez, por su parte trasera, un poster en el que aparecen los ocho fantasmas.

Si no me equivoco, este libro es el primero de una saga, cosa que no me extraña pues el autor tiene un buen material para seguir desarrollando historias tan sugerentes como este 13 días a medianoche.

Ah, lo olvidaba. También hay cabida para el humor:

—¿Y qué hacemos ahora?

—Alguna especie de exorcismo, supongo.

—¿Gritamos que el poder de Cristo le obliga? —pregunto.

—Si te apetece, adelante.

—Déjalo. Me sentiría ridículo.

Si os gustan los libros de fantasmas, dadle una oportunidad. Pasaréis un buen rato, os mantendrá intrigados y puede que incluso os asuste un poco.

[product sku= 9788469809204 ]
Publicado el

El capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte, Carlos Giménez y Joan Mundet

el capitan alatriste

Hay frases iniciales de libros que se nos graban a fuego: “En un lugar de la  Mancha…”, “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta”, “Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo…”,… Cada uno tendrá sus favoritas, como tiene favoritos de todo en la vida. Una de las mías es esta: “No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente”.

 el capitan alatristeA falta de leerme Falcó (¡vive Dios que no doy abasto con las lecturas, pardiez!) y a la espera de una nueva entrega de las aventuras del capitán Alatriste, bien valdrá, como creo, (un vaso de bon vino) un reencuentro con el origen del famoso espadachín, aunque sea en versión gráfica. ¿Imaginaba Pérez-Reverte (puto amo) el éxito que iba a tener este personaje cuándo se documentaba para escribir sus hazañas? ¿O que el mismísimo Viggo Mortensen, otrora Aragorn, se metería en la piel del soldado español en una película bastante desafortunada que mezclaría el argumento de los dos primeros libros? Lo dudo. (Por cierto, yo a Alatriste lo veo cada vez que Nacho Fresneda hace de Alonso de Entrerríos en la serie de televisión El ministerio del tiempo).

Pero mucho ha llovido desde aquella primera novela, unos veinte años, y otras cuantas novelas ha publicado el escritor cuando cae en mis manos esta adaptación al cómic. Una adaptación que me ha parecido bastante fiel al original y en la que se narra la vida de un soldado veterano de los tercios de Flandes que sobrevive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII, tan corrupto (o menos) como el de ahora.

La saga del capitán es narrada por el joven Íñigo de Balboa, paje de Alatriste e hijo de un amigo de éste y soldado también, al que Alatriste prometió cuidar cuando se hiciera mozo.

En este tomo inicial se cuenta el trabajo que se encarga al capitán y a otro desconocido para que den un susto a dos viajeros ingleses, de los que no diré la identidad. Naturalmente esos dos ingleses no resultan ser unos mindundis y el encargo se complicará pues Alatriste es pobre pero honrado y además, “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”.

Da gusto rememorar libros de los que guardas tan buen recuerdo por lo bien escrito que estaban, lo bien ambientados, el argumento hipnótico, y los personajes. Estos y la ambientación son quizás lo más importante. Saludar de nuevo a Quevedo, que tanto favorece como perjudica sin querer a sus amigos, con sus constantes lances y sus “no queda sino batirnos”; La Taberna del Turco de Caridad La Lebrijana y sus pechos opulentos que tanto fascinan al joven Íñigo de Balboa; el dómine Pérez; Angélica de Alquézar (también conocida como el mal encarnado), Emilio Bocanegra, presidente del Tribunal de la Inquisición y, por supuesto, el eterno enemigo de Alatriste, el italiano Gualterio Malatesta y su “tiruri ta-ta”… Y otros cuantos más.

Aquí sí tengo una sugerencia que haría mucho más entretenida y enriquecedora la experiencia lectora, ya que se mezclan en el cómic personajes tanto reales como ficticios y sería bueno que hubiera notas al pie o un apéndice al final en el que se aclarara si tal o cual personaje existió realmente o no y los méritos por los que se le conoce. Por ejemplo: aparece el Conde-Duque de Olivares, Álvaro de la Marca, Quevedo, Felipe IV… No digo que se incluya una biografía extensa sino unas breves notas del tipo: “Quevedo: destacado escritor del Siglo de Oro, enemistado con Góngora por tal y tal…” o algo así, breve, que te deje claras las cosas.

Por lo demás el cómic es delicioso porque también lo es su novela. Fiel al libro, repito, y con unos dibujos de Joan Mundet, el ilustrador habitual de la saga, con el aroma a clasicismo necesario en este tipo de obra. Un blanco y negro sobrio, con líneas firmes y precisas, un dibujo realista y agradable.

El capitán Alatriste fue un libro que se convirtió en lectura obligada en los colegios, que ha dado origen a obras de teatro, series, tesis doctorales, una película de la que ya he hablado e incluso un juego de rol.

Su versión al cómic no desmerece en absoluto. Es diversión a la vieja usanza, es nuestro Los tres mosqueteros, es entretenimiento puro, es arte, cultura y también conocimiento de unos tiempos en los que el honor aún significaba algo para algunos. En los que España aún era una potencia en el mundo, aunque la avaricia y corrupción de los de arriba pronto provocarían el declive…

O libro o cómic, debería ser de obligada lectura para todos los españoles, al menos una vez en la vida.

Lo dicho, en El capitán Alatriste Pérez-Reverte se consagró como puto amo.

[product sku= 9788466334846 ]
Publicado el

Medianoche en el campanario, de Óscar Sotillo López

Medianoche en el campanario

Medianoche en el campanarioA pesar de mi joven y tierna edad (ejem, ejem), esta señorita ya peina canas y tiene en su haber seis sobrinos maravillosos comprendidos entre los once y el año y medio de edad. Quizás por ese motivo y porque no sé muy bien si ya he madurado del todo (o quizá nunca lo haga) me gusta, de vez en cuando, leer libros para niños.

Lo cierto es que dentro del sector de literatura infantil y juvenil hay unas auténticas preciosidades de libros, ¿verdad? Hay editoriales que hacen un trabajo maravilloso y cada día se publican libros más originales y bonitos. Ya tengo algunas de mis editoriales infantiles favoritas y la verdad es que me gusta estar un poco al día de lo que se va publicando para los pequeños lectores. La importancia de que los niños empiecen a cogerle el gusto a lectura desde pequeñitos es primordial. La labor de los padres es esencial, pero también de todos los que estamos a su alrededor. Es responsabilidad de esta sociedad hacer llegar la lectura a los peques de una forma divertida y, por supuesto, inteligente. Sí, los niños son el futuro, pero ese futuro será más fácil para aquellos niños que lean y amen la lectura. Así pues, es nuestra obligación darles la oportunidad de leer a todos los niños, enseñarles a valorar y disfrutar los libros. Hagámoslo, merece la pena.

Medianoche en el campanario es un libro escrito para niños de entre ocho y trece años. Publicado por Premium editorial. Esta novela de 160 páginas ha sido escrita por el autor Óscar Sotillo López. El libro ganó el primer de narrativa infantil y juvenil de la Diputación de Córdoba en 2015. Normalmente suelo leer libros para niños más pequeños, así que me interesó mucho cuando supe que este libro había ganado dicho premio. Cuando yo tenía la edad para la que va dirigida este libro yo leía libros de El barco de vapor y cosas por el estilo. (¿Recordáis a Fray Perico y su borrico?). No sé qué leen los niños de estas edades hoy en día (aparte del omnipresente Gerónimo Stilton), así que este libro me pareció una buena oportunidad para adentrarme en este mundo.

Elia es una niña de once años que va a pasar el verano al pueblo con sus abuelos mientras sus padres disfrutan de unos días en la playa. Allí la espera su amigo Víctor, dos años mayor que ella. Pero este verano va a ser diferente. Víctor ya no es el mismo. Este verano tiene una nueva pandilla de amigos, su situación familiar ha cambiado y esa inocencia infantil parece que se ha esfumado. Elia no logra llevarse bien con los nuevos amigos de Víctor, demasiado bravucones y listillos.

Mientras tanto, una noche Elia descubre un secreto: las campanas del reloj del campanario suenan trece veces en lugar de doce al llegar la medianoche. Convencida de que se trata de un auténtico misterio, decide compartir este descubrimiento con su abuelo, quien ayudará a la pequeña a tratar de desentrañar el enigma.

Aventuras, miedos, secretos y enigmas se suceden en este verano atípico. Elia descubrirá que no todo es lo que parece y que los adultos, en ocasiones, mienten. Vivirá también esa etapa de transición entre la niñez y la adolescencia. Pero sobre todo, Elia descubrirá que la magia existe, que no importa la edad que tengamos, si creemos en ella, si aún conservamos esa pequeña esperanza, ésta siempre nos acompañará.

Medianoche en el campanario, acompañado de las ilustraciones de Pilar Leandro, es un libro lleno de aventuras y muy entretenido que seguro gustará a nuestros pequeños.

[product sku= 9788494566332 ]
Publicado el

Ojos grises, de Llor, Vidal y Battle

Ojos grises

Ojos grisesMuchos fans de Auronplay y El Rubius no se lo creerán, pero hubo una época en este país en que los niños luchaban por pasar el máximo tiempo posible en la calle. En esos años no hacía falta Educación para la Ciudadanía: entre lo que aprendías de los que eran un par de años mayores que tú y lo que comprendías cuando tus padres cogían la zapatilla a la primera de cambio (sin temer que les cayera una denuncia por ello) era más que suficiente. En aquellos tiempos, que a algunos sólo nos pillaron de pasada, las aventuras las vivías por ti mismo, sin necesitar ningún avatar de colores vistosos y un nombre con muchos números al final. Y ahora que hago un parón en la escritura para releer lo que he escrito y ser consciente de lo viejoven que me he vuelto, voy a contaros de qué manera exponen esa época Fernando Llor, Roger Vidal y Àlex Batlle, los autores de Ojos grises.

Este breve cómic publicado por Panini nos sitúa en el verano de 1990, en el barrio de Poblenou, un histórico núcleo industrial de la ciudad de Barcelona. Allí vive Lucho, un chico de 14 años, que lleva una vida relativamente tranquila hasta que una noche es testigo del asesinato de un joven a manos de un policía. A partir de ese momento el chaval se ve superado por la situación; ¿debe contar lo ocurrido?, ¿en quién puede confiar?, ¿quién va a creer la versión de un adolescente por encima de la palabra de un policía?

Si algo destacaría por encima del resto de este trabajo es lo bien ambientado que está, tanto a nivel de guion como de dibujo. Los tonos fríos predominan sobre el resto, lo que ayuda a dar una estética más noventera al tiempo que los escenarios, calles humildes plagadas de grúas, reflejan perfectamente el espíritu de un barrio obrero. Esto se percibe también en los personajes, tan estereotipados como creíbles: el padre de familia que vive en un eterno estado de mal humor, principalmente por su miedo a perder el trabajo, los niños que sólo pisan su casa para comer y que no pueden evitar meterse en líos, los jóvenes que comienzan a verse superados por sus adicciones a las drogas…

A pesar de su brevedad o precisamente gracias a eso, Ojos grises me ha dejado un gran sabor de boca, ya que ha sido capaz de hacerme recordar —y envidiar, por qué no decirlo— esos años en los que los barrios de las ciudades eran como pueblos, en los que la gente se conocía y conversaba más allá de la tensa conversación de veinte segundos en el ascensor. Y también porque, dentro de lo que en apariencia es una trama sencilla, se esconde más de una invitación a cuestionarnos nuestros principios, a hacernos ver que nada es blanco o negro por completo, sino que, tanto hoy como hace veinticinco años, estamos forzados a vivir en una continua lucha contra nuestras contradicciones y nuestros debates morales. Una idea que podría resumirse en una de las preguntas que hace Lucho a su madre una noche, mientras ambos conversan en la terraza: «¿Hasta dónde hay que llegar por hacer lo correcto?».

[product sku= 9788490947883 ]
Publicado el

Furious: Estrella caída, de Bryan J. L. Glass y Víctor Santos

furious

furiousDe un tiempo a esta parte veo en cómics cada vez con más frecuencia el nombre de Víctor Santos. Ya sea como escritor o como dibujante, es muy posible que estemos ante el autor que ha conseguido publicar en más editoriales españolas diferentes: Norma, Panini, Aleta, Astiberri, Dolmen, Planeta…

Así, que me suenen de buenas a primeras, aunque no haya leído todos los títulos, me vienen a mi continua y bullente cabeza Silhouette, Ragnarök, Polar (en donde de forma brillante solo usa tres colores –casi los mismos que los títulos que dio Krzystof Kieslowski a sus películas– el negro, el blanco y el rojo), Los ratones templarios, Los reyes elfos, Asquerosamente rica (con guión ni más ni menos que de Azzarello), Hija de la tormenta… Y me dejo mucho, ya digo que esto es solo lo que me suena. Un currículum impresionante y que sigue creciendo, (actualmente al ver las fotos de su nuevo proyecto, Violent Love, se me ponen los dientes largos).

Por otra parte, no me extraña el éxito de Santos. Tiene un dibujo muy expresivo y suelto que es lo que suelen requerir sus historias,–a las que se ajusta como un guante, también en este cómic– y que, particularmente, me convence y me gusta mucho.

Pero al grano. ¿Cómo resistirse a querer averiguar el contenido de este cómic cuando en la portada vemos a una nena cabreadísima y a la que se ve llena de salpicones de sangre e incluso grumitos como los del Cola Cao? ¿De qué va Furious: Estrella caída (y no La señal)? Básicamente de la doble batalla que tiene que librar una jovencita con superpoderes, que no sabremos, al menos en este tomo, de dónde han salido. Por un lado la sempiterna lucha contra el mal, como buena superheroína. Por el otro, la lucha que tiene que mantener contra la opinión pública, pues la jovencita tiene un pesado de estrella infantil y juguete roto. De alguien que no supo asimilar su éxito ni gestionar los privilegios que fama y dinero llevaban aparejados y de algo más que no puede perdonarse. De hecho, el autoperdón será uno de los motores de este cómic.

Otro motor, real como la vida misma en este siglo es el de una sociedad en la que un mal comentario, un tweet con un chiste desafortunado o sacado de contexto, una metedura de pata que podría haberse quedado en eso… de inmediato va de móvil en móvil y de ahí en seguida pasan a ocupar minutos en telediarios, que, ¡manda huevos!, ya se nutren más de este tipo de “informaciones” que de lo que realmente debiera ser noticia. De ahí, de un error, nuestra prota, que quería ser conocida como La señal, será bautizada y con razón como Furious.

Porque es que esta chica no se corta un pelo y de ahí lo del bautismo. Porque no se pone freno. Reparte golpes a base de bien a los malhechores de turno, incluso cuando ya están noqueados, quedando su cara y puños llenos de sangre ajena. Tiene escenas muy salvajes de ira incontrolada, pero también se puede medio justificar al ser resultado de encontrarse con unos crímenes que tienen lo suyo… Podríamos decir que la furia es uno de sus superpoderes. Pero también podemos decir que alguno de esos cabrones a los que somete a palizas se lo tienen merecido. Lo deseamos, nos gustaría hacerlo a nosotros mismos, pero no lo haríamos (¿o sí?) y acabamos reprochándoselo a quien sí se atreve.

Así pues, ¿hacemos lo que afirma la contraportada?:

“¿Creamos a nuestros héroes solo para verles caer?”

La trama se completa con flashbacks que explican algo, no todo, el pasado de esta joven, que no es la típica mujer embutida en mallas y con tetas como cocos, sino que es más realista, una chica normal, mona, o incluso esa patosa a la que se le caen los huevos y te puedes encontrar al hacer la compra.

Furious: Estrella caída es un cómic de superhéroes que intenta tener una base realista, una protagonista humana, con sus problemas y comidas de tarro, con sus fantasmas internos y sus intenciones de hacer el bien. Un cómic, aunque no es el primero, que también viene enfocado de manera realista como respuesta a la pregunta de cómo actuaría la sociedad ante la aparición de seres con poderes.

Canelita.

[product sku= 9788416074549 ]
Publicado el

La Lectora, de Traci Chee

La Lectora

La Lectora“Los libros son objetos curiosos. Tienen el poder de atrapar, transportar e incluso transformar a quien los lee, si corre con suerte. Pero en el fondo, los libros, hasta los mágicos, no son más que objetos fabricados con papel, pegamento e hilo. Ésa era la verdad fundamental que los lectores olvidaban: lo vulnerable que es el libro a fin de cuentas.”

Imaginad por un momento un mundo sin libros. Difícil, ¿verdad? Sobre todo para aquellos apasionados, como yo, del poder de las palabras. Imaginad un mundo en el que el libro es considerado un tesoro para una élite de personas, un tesoro cuyo preciado interior es desconocido para el resto de los mortales.

Esta es la premisa de La Lectora, un libro mágico que me ha sorprendido de principio a fin y que me ha transportado a un mundo dominado por la codicia y por las historias que nos hacen creer en la magia aunque nos encontremos en la oscuridad más amenazadora y terrible de nuestras vidas.

Esta historia comienza cuando Sefia, una joven que ha perdido su familia, se ve despojada de la única compañía que le queda. Cuando secuestran a su tía, se ve envuelta en una trama de persecuciones y de aventuras que le llevan a conocer a un joven que no sabe hablar pero que le ayudará a encontrar todas las respuestas que busca. Mientras, una “sociedad secreta” se encarga de custodiar el libro, un objeto especial único que esconde todos los secretos de su mundo.

Me ha encantado el mundo recreado en este libro. Su autora, Traci Chee, crea un universo mágico y muy bien construido en el que explora cada uno de los detalles, hasta los más insignificantes, para introducirse en la imaginación de sus lectores. Además, hila muy bien las historias de cada uno de los personajes, pues abundan en esta historia y, aunque al principio resulta complicado saber quién es quién, al final comprendes todos y cada uno de sus propósitos.

Sin embargo, este último aspecto, la introducción de tantos personajes y tan diferentes entre sí, ha sido una de las cosas que me han resultado más difíciles en cuanto a la lectura de este libro. Hasta aproximadamente la mitad de sus páginas no llegamos a descubrir realmente cuál es el objetivo de estos personajes y por qué sus historias están conectadas entre sí. Además, debido a ello, he sentido que no he llegado a conocerlos del todo en esta primera parte de saga. Ni siquiera a la protagonista, Sefia, ni a su compañero de aventuras, Archer.

Pero este hecho está totalmente justificado en la novela, pues la autora desarrolla una historia compleja y tan llena de detalles que te atrapa desde sus primeras páginas. La Lectora es como las novelas de aventuras de antaño, con piratas, polizones, secretos y tesoros escondidos. Además, introduce el elemento del libro como un tesoro y este es uno de los aspectos que la hacen tan especial. El transcurso del aprendizaje de lectura, aunque demasiado fácil para la protagonista, se alterna en distintos personajes en el desarrollo de esta historia y me ha resultado muy interesante.

También me ha parecido tremendamente interesante y de un trabajo increíble la edición de esta novela. La portada con relieves en dorado, alternando a su vez los colores verdes y azulados, me llamó muchísimo la atención, y el interior tampoco se queda atrás. Los principios de capítulo tienen una ilustración especial, como una especie de sello, e incluyen distintas partes del libro, el gran tesoro de esta historia, con un fondo especial al estilo de un papel arrugado. Además, en las páginas de esta novela se esconde un mensaje, que tiene mucho que ver con el desarrollo de la misma…

En definitiva, he considerado esta lectura, no como una novela young adult, sino como una novela middle grade del estilo de la saga de aventuras (y mitología, en esto sí que no se parece en absoluto…) Percy Jackson.

Pero este no es, ni mucho menos, un rasgo negativo. La Lectora es una historia densa y compleja pero, a su vez, es una historia especial y original que recuerda a las novelas de aventuras de antaño, con piratas e intrépidas búsquedas de tesoros. Un libro que nos recuerda el poder que estos tienen en las personas, estemos en el mundo que estemos y en la época en la que nos encontremos. Me ha encantado y sorprendido a partes iguales este comienzo de saga que promete demasiado en sus continuaciones. Ahora toca esperar qué ocurre con Sefia y el resto de personajes…

[product sku= 9788494551789 ]
Publicado el

El gran imaginador, de Juan Jacinto Muñoz Rengel

el gran imaginador

el gran imaginadorQuien haya leído las anteriores obras de Juan Jacinto Muñoz Rengel, como El asesino hipocondríaco,  habrá visto que este autor malagueño busca la novedad en la escritura y le gusta romper los encorsetamientos de los géneros literarios.

Quien haya acudido a alguna de sus presentaciones o charlas habrá comprobado que es un apasionado de la ficción, en su vertiente creadora pero también en la lectora, y posee un significativo bagaje cultural, por lo que sus referencias a otros autores son habituales y muy instructivas.

Quien se aventure a leer su nueva novela, El gran imaginador, encontrará esa novedad, rotura de etiquetas y referencias literarias habituales en él, y disfrutará de su historia más ambiciosa (hasta el momento) y de un protagonista que tiene los elementos necesarios para pasar a la posteridad. Porque Nikolaos Popoulos, el imaginador, el soñador anacrónico, el fabulador interior, el salvador del mundo, nacido en Grecia, la tierra de la tragedia, los dioses prodigiosos, los héroes legendarios y los monstruos imperecederos, es el personaje que todo escritor quisiera crear… o ser, pues tiene el talento de inventar desde la nada, recordar todo lo visto y lo nunca visto y adelantarse siglos a sus contemporáneos.

No voy a adentrarme en detalles sobre la trama, ya que la grandeza de esta obra es su capacidad de sorprender al lector. Solo decir que podría considerarse una novela iniciática a grandes rasgos, una amena novela de aventuras por el Occidente y Oriente del siglo XVI, una puntual inmersión en los géneros de terror y ciencia ficción, una trama con fuertes anclajes históricos, una narración con un maravilloso toque de realismo mágico y un despliegue absoluto de fantasía, todo ello aderezado con el humor característico de Muñoz Rengel. El subtítulo de la obra, La fabulosa historia del viajero de los cien nombres, aporta el resto de información necesaria.

El gran imaginador es un libro que solo un gran lector podría escribir. Está plagado de guiños a otras obras, desde clásicos como Homero a contemporáneos como Oliver Sacks o G. R. R. Martin, aunque las referencias más evidentes y continuas son a Cervantes y El Quijote. Muñoz Rengel plantea así un juego metaliterario para los lectores más avezados, sin olvidarse de los lectores ocasionales, que encontrarán igualmente una historia llena de acción.

Pero El gran imaginador es, sobre todo, una obra que solo un gran escritor podría crear. La invención de un personaje de la magnitud de Popoulos y el manejo de una compleja estructura, que ensambla sin aristas ficción y hechos históricos, demuestran la capacidad de un autor que ha alcanzado su madurez narrativa y el excepcional trabajo de documentación que ha llevado a cabo. No sorprende que Muñoz Rengel haya invertido catorce años en gestar este libro.

Los amantes de la lectura empatizarán con Popoulos, pues les hará revivir la emoción infantil con la que se descubre la literatura y el cataclismo interior que provocan ciertos libros. Pero aún más lo harán los escritores, que comparten con él ese desbordamiento de las ideas, esas ganas de publicar, ese deseo de escribir el libro para el que han sido creados.

Popoulos dice, en un momento dado de la novela,  que no se puede sentir otra cosa que admiración por los autores de los libros que encierran vidas y mundos enteros, que nos transportan y embriagan y que nos hacen vivir un tiempo regalado. Y estoy completamente de acuerdo con él. Por eso, quiero mostrar en estas últimas líneas mi admiración, como lectora y escritora, hacia Muñoz Rengel, por si en el resto de la reseña no ha quedado evidenciado. Quien lea El gran imaginador, creo, coincidirá conmigo.

[product sku= 9788401017483 ]
Publicado el

Bocanegra. La explosión de los mundos, de Shane Hegarty

Bocanegra. La explosión de los mundos

Bocanegra. La explosión de los mundosCuando quieres adentrarte en el mundo de lo fantástico siendo apenas un adolescente, la literatura es uno de los medios más fascinantes para ello. Cierto que el cine y su poder visual puede lograr captar la atención de muchos matices que en las páginas de los libros se te escapan, pero si te metes bien en la historia que te presentan, las emociones y aventuras que pasan los personajes de la historia te llegan a resultar de lo más entretenido con lo que te hayas encontrado. Es el caso de las aventuras de Finn en Bocanegra. La explosión de los mundos, de Shane Hegarty.

Ya solo por su portada intuyes que te lo vas a pasar muy bien mientras lo lees. Y es que un cuento a medio camino entre el público más juvenil y primerizo en historietas fantásticas que trate de seres mitológicos, bestias, portales que comunican con otros mundos y un personaje protagonista de doce años que le tocará lidiar con todo eso ya, de primeras, mola.

Bocanegra es una pequeña aldea considerada maldita ya que en las cuevas de la montaña alberga un portal que comunica con un mundo putrefacto lleno de bestias extintas que, a veces por error, consiguen cruzarlo y poner en peligro a todos los aldeanos. Finn y su familia pertenecen a un linaje conocido como cazadores de leyendas, que es así como llaman al elenco de bestias que hay al otro lado del portal. En la primera aventura, que resultó un éxito arrollador en cuanto a críticas, el padre de Finn se vio involucrado en una lucha contra esos seres y quedó encerrado en el «lado infestado». Ahora, en este segundo libro de Shane Hegarty, el joven Finn deberá intentar ir a buscarle y conseguir traerle de nuevo a la aldea de Bocanegra. No será nada fácil. Deberá luchar contra unos seres que parecen escapados del Bestiario, de Pierre de Beauvais o cualquier otro libro antiguo de especies legendarias. Animales bicéfalos, alados, peligrosos y siempre con una alta carga de mitología sobre su origen harán lo posible por impedir que Finn consiga su propósito. Además, está el hecho de haber cruzado el portal no solo a otro mundo sino… bueno, esto mejor os dejo que lo descubráis vosotros mismos.

El libro consta de casi cuatrocientas páginas. Parecerán muchas pero su lectura resulta muy ligera y simpática. Perteneciendo a Salamandra, la misma editorial que la enorme saga de libros de Harry Potter, sí es cierto que queda por debajo en cuanto a carisma en sus personajes que es donde el autor, quizás, no haya conseguido trabajar mucho. Ahora, en cuanto aparece un bichejo alado que amenaza entre las sombras, aquello gana en interés. Y créeme, la novela está repleta de leyendas salvajes de colmillos afilados.

Shane Hegarty muestra en su novela una gran fascinación por seres imposibles pertenecientes a otro mundo. Puede que la documentación en cuanto a libros sobre mitos y bestiarios le hayan influenciado. También deja ver cierto interés en uno de los temas más desarrollados en la ciencia ficción, que no es otra cosa que el amplio campo en lo referente al espacio-tiempo. Muy probable que sus próximos escritos giren en torno a esta temática que, si bien en esta novela desarrolla de forma ligera, sí he intuido que el escritor tenía, y dicho de forma coloquial, ganas de meterse en esos jardines. Lo tendré en cuenta por si publica nuevas aventuras en el futuro.

De momento, Bocanegra. La explosión de los mundos, te va a mostrar de un modo muy entretenido el poder de un mundo mágico, infestado de peligros y bestias que no son más que el postre preferido para cualquier joven lector. Comienza a leer esta novela y te dejarás llevar por los aires a lomos de dragones y luchando contra salvajes bestias sin salir de tu habitación, aprovechando tardes después del colegio que se pasarán volando. ¿Internet? ¿Móviles? No, lo divertido y lo legendario está en la aldea de Bocanegra.

[product sku= 9788498387605 ]
Publicado el

Nacidos de la bruma 3. El héroe de las eras, de Brandon Sanderson

Nacidos de la bruma 3. El héroe de las eras

Nacidos de la bruma 3. El héroe de las erasLlegar al final de una trilogía con un nivel bastante elevado de entretenimiento como ha sido el caso de Nacidos de la bruma, suele causarme cierta pena por tener que poner fin a la historia y a la relación que he entablado con sus personajes. Me había encariñado mucho con todos los miembros de esta curiosa historia en un mundo de cenizas y bruma. Sus batallas, sus relaciones personales, sus inquietudes y propósitos, el modo en cómo los han llevado a cabo…todo se termina. Es inevitable y hay que aceptar la decisión del autor tal y como nos la muestre. Después de tres tomos con una media cada uno de setecientas cincuenta páginas, a cada cual, más molona que la anterior, dejan de pasar. La última página de este Nacidos de la bruma 3. El héroe de las eras, cierra una batalla de conquista por un pueblo oprimido durante mil años y la reinstauración de un gobierno y una religión que indique el nuevo camino. Si hasta parece fácil y todo.

Pero no lo es. Ni por asomo. Hacer que la gente que no ha conocido un pasado tan lejano, uno en el que existían diversidad de religiones, ideas políticas, flores de colores y hasta un sol que no era rojo sino amarillo, toda promesa e intención benévola de crear un nuevo mundo que se les prometa, les suena a chino. ¿Te extraña? Si a alguno de nosotros nos dicen ahora que hubo un tiempo en el que la civilización adoraba a mogollón de dioses —¡incluso había uno para el vino!—, o que el saber lo profesaba un griego muy listo en chanclas a sus alumnos sentados en una pradera, no nos ayudaría mucho pensando en que actualmente tener una creencia en un solo dios es lo correcto y no hay más opciones, y que la educación, según qué casos, resulta casi un lujo. Algo parecido le ocurre al pueblo oprimido del mundo de cenizas que ha creado Brandon Sanderson.

En El imperio final nos presentaron dicho mundo. Y también a sus personajes que, insisto, es uno de los factores más positivos que he encontrado en las lecturas de Sanderson. En El pozo de la ascensión, obra que no funciona bien por sí sola ya que sirve de enlace entre la primera y tercera parte de la trilogía, eso sí, de lectura irresistible, se intentó instaurar un nuevo modelo de gobierno con nuevos reinados y las estrategias necesarias para conseguirlo. Una pasada. Y en El héroe de las eras le toca el turno a la religión. En algo hay que creer. Esa labor recaerá en Sazed, el feruquimista de Terris, ese bondadoso y sabio guardador de conocimientos que, con el poder de sus mentes de cobre, intentará rescatar todo el conocimiento perdido en los años de tiranía del Lord Legislador e iluminar al pueblo.

Voy por partes. Vin hizo despertar la oscuridad que se mantenía prisionera y que amenaza con destruir todo a su paso. Junto a su marido, el emperador Elend, intentarán localizar todas las pistas que dejó el Lord Legislador por si tal hecho sucedía. Para ello tendrán que enfrentarse a reinos que no están por la labor de colaborar. Y eso incluye a los tan temidos koloos. Por otro lado, el joven Fantasma que en las dos entregas anteriores pasaba algo desapercibido, en esta ocasión consigue resultar bastante más interesante mostrando algunos de los mejores momentos de esta tercera parte. A él le ayudarán los miembros de la banda de Kelsier que seguirá siendo una constante para las creencias y la fe del pueblo. Y Sazed, el guardador de Terris, que luchará contra la suya propia. Tras el terrible suceso que sufrió en El pozo de la ascensión, toda su fe se ha visto mermada y durante toda la novela entrará en conflicto con esa negatividad. Gran desarrollo del personaje. ¡Si es que Brandon Sanderson es la pera creando personajes!

Esta novela funciona a modo coral y quizá debido a eso y a su volumen de páginas, la historia, por momentos, parece quedarse algo estancada. Aunque me ha parecido la más floja de la trilogía, destaco ciertos momentos que están a la altura de las anteriores: la batalla que orquesta por su cuenta Fantasma y el conflicto interno de Sazed son la leche. Es, además, necesaria para descubrir a cuento de qué tanta ceniza, de dónde le proceden los poderes a los alománticos, cómo se crearon los koloos y el resto de cosas tan fantásticas que han formado parte de toda la historia.

Sin duda, la mejor trilogía en la que me he aventurado. Desde la primera página, he leído casi del tirón las tres novelas por su altísimo nivel de entretenimiento, diversión y fabuloso desarrollo de las historias y que estoy deseando continuar con sus secuelas. Nacidos de la bruma 3. El héroe de las eras, hace que me despida de los personajes tan carismáticos a los que tanto cariño he cogido y me hace comprender de un modo más amplio el gran universo que ha creado Brandon Sanderson.

[product sku= 9788466658911 ]
Publicado el

Wonder Woman: Guerra, de Azzarello

guerra

guerraBueno, bueno. Qué difícil, ¡pero qué difícil!, es encontrar una serie que no tenga altibajos, que no tenga un número aburrido que desees acabar para empezar el siguiente, que mantenga el nivel de interés, de curiosidad, una alta capacidad de sorprender y no defraudar, que sea capaz de emocionar y de dejarte con ganas de buscar por tu cuenta cosas relacionadas con lo que acabas de leer… No es fácil mantener ese nivel. Lo sé. Y estoy contento por haberme decidido en su día a empezar esta colección de Wonder Woman que, sin ninguna duda, releeré cuando llegue a su término (quiera Zeus que ese momento tarde aún en llegar).

Wonder Woman: Guerra cierra el primero de los arcos argumentales de Azzarello (o eso deduzco porque, a diferencia de los cómics precedentes, este tomo acaba con la palabra “FIN”, aunque la verdad es que, si bien puede darse por concluido, también podría seguir adelante con el cierre de algunos flecos), pero no estoy seguro de que acabe la participación del autor con la heroína y también espero que no sea el caso.

Bien. En este tomo seguimos con la curiosa pandilla (Hera, Guerra, Zola, Lennox, Orion y la propia amazona) empeñados en seguir juntos para proteger al pequeño bastardo de Zeus de una muerte a manos de sus hermanastros pues, quieren evitar que se cumpla la profecía que él parece encarnar y que desde las primeras hojas del primer tomo se nos anuncia: “un vástago de Zeus matará a un dios y usurpará un trono”. (Y eso que la mitología y las pelis de viajes en el tiempo nos han demostrado una y otra vez que las acciones que se llevan a cabo para cambiar un futuro ya escrito son precisamente las que siempre van a provocar que ese futuro se produzca).

Además, tenemos por otra parte la aparición del primogénito, que irá librando su particular batalla con otra rama familiar y aprendiendo también nociones de política.

Luchas familiares entre dioses (y cuando digo luchas digo hostias a mansalva; eso son disputas y no las que montamos nosotros, pobres advenedizos, en Nochebuena), dioses nuevos que hacen acto (breve) de presencia, diálogos punzantes y mucha, mucha acción.

En resumen, Wonder Woman: Guerra es un colofón excepcional a los tres tomos anteriores (Sangre, Agallas, Hierro) con un final impensable, sorprendente y digno de aplauso. Un cómic que ha seguido una línea clara de entretenimiento inteligente desde el principio y que proporciona diversión a niveles tanto épicos como mitológicos. Azzarello ha sabido combinar perfectamente desde la página uno la idiosincrasia de los dioses olímpicos con su traslación a un enfoque moderno. El diseño de personajes, como ya dije en Sangre es increíble, en particular Hades y Poseidón. Incluso Guerra, inspirado en el propio Azzarello, es un puntazo con esa barba tan de hípster y ese andar siempre descalzo y con los bajos manchados de sangre, y todo un acierto también que pase de ser enemigo de la amazona, en otras historias, a ser su maestro en esta.

Sinceramente, espero que el equipo Azzarrello/Chiang siga mimándonos con más aventuras de Diana, (y sobre todo que la acompañe toda esta troupe de la que se ha rodeado, que es si cabe más importante que la propia WW), porque son un equipo que se complementan perfectamente y, conscientes ahora del éxito que han tenido y de sus posibilidades, pueden darnos muchas satisfacciones lectoras más.

No obstante, echo en falta en cada tomo un dramatis personae. Sería una experiencia más rica y completa saber quién demonios es, por ejemplo, Lennox, el primogénito (Zeus debe de tener, se han hecho cálculos, unos 10.000 hijos. Y yo tenía entendido que el primogénito era Apolo, entonces… ¿este primogénito es inventado para el cómic o viene de algún otro mito?), por qué Orión va en moto, quién es Dio y por qué tiene cola de zorro… En fin, un montón de detalles que los autores podrían explicar brevemente y añadir como un apéndice.

Al margen de esto, ninguna pega más. Perfecto. Un tomo que pone un gran broche final a una trama que se ha desarrollado de forma extraordinaria. Me acercaré siempre a cualquier producto firmado por este equipo. Os recomiendo lo mismo.

[product sku= 9788416901500 ]
Publicado el

Injustice. Gods among us: año uno. Integral

injustice año uno integral

injustice año uno integral“Prohibido inmiscuirse en la vida de los hombres”

Esta frase, aparecida en la película Superman (1978) y dicha por un níveo y, como la Cospedal, en diferido, Marlon Brando (Jor-El) a su hijo, Kal-El, me ha venido a la cabeza varias veces durante la lectura de este tomazo impresionante. Porque es justo lo contrario de lo que el bueno de Supes, desoyendo a su padre, va a hacer.

En Injustice: Gods among us: Año uno. Integral, por primera vez vamos a ver a un Superman que no se contiene, un dios sin freno al que poco va a importar matar a alguien si con ello se salva a muchos. Vamos a asistir a un acontecimiento que va demoler los cimientos del boy scout y de la propia DC. Algo que ni el todo previsor Batman, con todos sus planes B, C y el abecedario completo, podrá impedir.

¿Y por qué? Por culpa del Joker. De un Joker, que, aburrido de que Batman siempre le derrote, decide probar suerte en Metrópolis y jugar con el hijo de Krypton. Todo lo que se nos cuenta aquí, en este primer tomo (y en los que vendrán), es un gran flashback y a la vez una precuela del famoso y alabado videojuego de mismo título.

Vemos al inicio a un Superman feliz, viviendo en pecado con Lois y recibiendo la estupenda noticia de que van a ser papás de un ser mitad humano, mitad aliencito. Poquísimo después, Lois desaparece y no la encuentran por ninguna parte. Supes pide ayuda a Batman y este a su vez a toda la Liga de la Justicia. Finalmente, y no hago ningún espoiler porque pasa al principio de todo, el Joker se carga todo todito Metrópolis con sus miles y miles de habitantes, y Superman, víctima de un engaño del payaso, mata a Lois y con ella también al hijo que lleva en su vientre. Nunca hemos visto a Superman tan cabreado, tan letal, tan furioso y desenfrenado como el momento en el que toma venganza ante la sorpresa e incredulidad de su amigo Batman (su cara es un poema. Por cierto, he borrado algo que dudaba si era o no espoiler. Qué blando soy, copón).

A partir de este momento, Superman cae en picado. Adiós al santurrón. Hola al justiciero. Comenzará una etapa de tolerancia cero con delincuentes e incluso presidentes de países en guerra. Ante la ONU suelta este discurso:

“No me importan vuestros países ni vuestras creencias. No me importan vuestras míseras rencillas. No me importa si sois locos o terroristas, reyes o presidentes. [..] Todas las hostilidades cesarán de inmediato… o yo les pondré fin”

Y eso será Superman inmiscuyéndose en la vida de los mortales de todo el mundo. Muchos héroes le apoyarán y otros, encabezados por Batman, se opondrán. Así tendremos poco a poco un equivalente a la Civil War de Marvel. Una guerra que todavía no está abierta, aunque sí veremos pequeños frentes. Este tomo es simplemente un asentamiento de las bases del conflicto en el que el kriptoniano se convertirá en un dictador.

Mola mucho ver cómo y porque unos se alinean a favor y otros en contra, estos dudan y algunos incluso cambian de bando. Las motivaciones y puntos de vista de todos los superhéroes están muy bien expuestos y el ritmo narrativo es tan ágil y rápido que lees sin darte cuenta. Y además, algunos capítulos tienen un cierre apoteósico, inesperado, de esos famosos giros de guion.

Tengo que advertir que no es un cómic de supermamporros. Los hay, y muchos y muy bien llevados, pero lo que prima es lo que he comentado en el párrafo anterior: política, tácticas, estrategias, amistades, reflexiones sobre actos y consecuencias, e incluso filosofía.

Aparecen una gran cantidad de personajes, de algunos de ellos tan solo conocía su nombre, pero ello no es obstáculo para seguir la lectura.

El guion es increíble, no me cansaré de decirlo; no es fácil sacar a los protas de sus roles habituales, y todos los dibujantes, que son varios, demuestran un gran nivel.

Son 432 páginas de diversión. No hace falta haber jugado al videojuego, faltaría más. Injustice: Gods among us: Año uno. Integral, es uno de los cómics con los que más he disfrutado y de los que espero con ansías locas y frenéticas el siguiente recopilatorio. Fijaos bien en lo que os digo…

Si os gustan los héroes de DC y todavía no lo habéis leído, no sé a qué estáis esperando. ¿Tal vez a Navidad o a Reyes? Si es así, es tanto un buen regalo como un buen autorregalo.

PD: por favor, si alguien lo ha leído ya, ¿puede aclararme la situación entre Luthor y Superman?

[product sku= 9788416840397 ]
Publicado el

El espíritu de la ciencia-ficción, de Roberto Bolaño

El espíritu de la ciencia-ficción

El espíritu de la ciencia-ficciónSeguro que muchos estáis de acuerdo conmigo si os digo que se hace extraño el ver la publicación de un libro inédito hasta el momento de algún escritor de renombre fallecido hace ya unos años. Y se hace extraño porque esto nos deja dos hipótesis: o la editorial está buscando aprovechar el tirón que tiene ese escritor o el libro no tiene la calidad suficiente como para haber sido publicado anteriormente – obviando, claro está, los libros que el autor en cuestión pueda haber dejado acabados a propósito tras su muerte –. A mí se me hizo extraño ver que Alfaguara publicaba una obra inédita de Roberto Bolaño, y no pude evitar tener que leerlo. El libro del que estoy hablando es El espíritu de la ciencia-ficción.

Hablando de extrañezas, también debo confesar que lo fue para mí el hecho de abrir un libro con la firma de Bolaño y que este no llevase el sello de Anagrama. Pero bueno, eso ya es otro tema. En este caso, Alfaguara se ha lanzado a publicar un libro que Roberto Bolaño escribió en sus primeros pasos dentro del mundo de la literatura juntamente con algunas copias del manuscrito original al final de este. Es posible que muchos os estéis preguntando cómo puede ser que este libro no se publicase antes. Incluso podéis llegar a pensar que no merece leerse porque si lo mereciera ya se habría publicado. Os doy la razón, básicamente porque yo pensé lo mismo. Pero es que no es así. El espíritu de la ciencia-ficción nos ofrece el germen de la prosa “bolañiana”, nos descubre al chileno, nos muestra el gateo de Bolaño, la chispa de su narrativa, el estilo tan característico que le llevará unos años después a escribir obras tan completas – o “totales” – como 2666 o Los detectives salvajes.

Quien se lance a la lectura de este libro, algo que recomiendo fervientemente, ya verá al Bolaño de otros libros como Amuleto. Ese narrador que nunca es fiable y que aparece dentro de la narración como si fuera una historia que él mismo nos está contando en un bar, esa fragmentación tan característica de la sintaxis, del lenguaje, del pensamiento tanto de los personajes como del propio autor; esos guiños irónicos literarios como el hecho de introducirse a sí mismo como alias de uno de sus personajes, etc. El espíritu de la ciencia-ficción es Bolaño en estado puro, es la piedra primera que nació en Chile, empezó a pulirse en México y acabó de hacerlo durante muchos años a caballo entre Blanes y el número 45 del carrer Tallers de Barcelona.

Dos chavales viviendo una vida bohemia en una buhardilla mexicana con anhelo de escritores, las cartas que uno de ellos envía continuamente a sus escritores favoritos de ciencia ficción, la entrevista a un escritor; todo ello intercalado de una manera que puede verse luego estudiada en las copias de la libreta en las que Bolaño hacía el borrador y tomaba apuntes. El espíritu de la ciencia-ficción es un libro de iniciación pero, además de serlo para el autor, lo es para los personajes. Estos, todos ligados a la escritura en una voluntad por parte de Bolaño de sistematizar el entorno literario de ese momento, se inician en la vida, en amores, en sexo o en amistad. Recorremos narrativamente el crecimiento de los personajes al igual que lo hacemos de la escritura del autor chileno.

Leer a Bolaño siempre es un soplo de aire fresco dentro de la densidad que puede provocar en ocasiones el mundo literario. Leer a Bolaño es ser un poco niños otra vez, aunque los temas tratados no sean para nada infantiles; volver a la infancia, a la felicidad primera. Leer a Bolaño es disfrutar de algo a lo que muchos, equivocadamente, tildan todavía hoy de pesados y aburridos: los libros. Leer a Bolaño es leer, en el mejor de sus sentidos.

[product sku= 9788420426624 ]