
La lista de los nombres olvidados, de Kristin Harmel
El pasado puede volver de innumerables maneras: una palabra que nos hace viajar años, una mirada que nos recuerda aquello que perdimos y/o ganamos, un olor que nos lleva a visitar rincones que creíamos olvidados, e incluso el tacto de una persona que nos hace recordar aquellas caricias que se perdieron con el tiempo. El pasado está ahí, agazapado, intentando salir con fuerza, y eso es algo que siempre llevaremos con nosotros. Por eso, aunque azoten nuestro cuerpo las olas del mar, debemos saber enfrentarnos a ellas con nuestro particular presente. Y aunque a veces no lo consigamos, al menos podremos ver que hemos luchado para conseguirlo, que hemos emprendido un viaje por nuestros recuerdos, cambiando de vida, de existencia, para darnos cuenta que lo vivido, aunque perenne en las copas de los árboles del tiempo, nos puede hacer avanzar sin tener que soportarlo como una carga. Esta es la historia que nos cuenta “La lista de los nombres olvidados”, el viaje para recuperar un pasado que empieza a desintegrarse, y que nos permitirá cambiar nuestro presente. Avanzando, siempre avanzando.
Hope lo está perdiendo todo: su matrimonio ha hecho aguas, la relación con su hija es insostenible, y la panadería que regenta está plagada de deudas. Por si esto no fuera poco, su abuela, la persona que más quiere en el mundo, padece alzheimer y sus recuerdos cada vez son más difusos. Uno de esos días de lucidez, su abuela le entrega una lista con unos nombres y le ruega que vaya a París a encontrarlos, le ruega que salve a su familia. Será entonces cuando Hope descubra que aquello que pensábamos que fuera imposible, en realidad está al alcance de todos nosotros.































